Agregar Infobae enGoogle

Jordan Bardella, delfín de Marine Le Pen: “La primera forma de restablecer la seguridad en Francia es detener la inmigración”

Casi 900 personas fueron detenidas y 178 policías resultaron heridos en Francia tras la victoria del PSG ante el Arsenal en la final de la Champions League. Los incidentes han sido utilizados por líderes de la extrema derecha para exigir cambios en la política migratoria

Los disturbios en París tras la victoria del PSG llevan a la extrema derecha europea a pedir repatriaciones en masa (REUTERS/Abdul Saboor)
Los disturbios en París tras la victoria del PSG llevan a la extrema derecha europea a pedir repatriaciones en masa (REUTERS/Abdul Saboor)
Guardar

La victoria del PSG ante el Arsenal en la final de la Champions League en Budapest desencadenó una serie de disturbios en varias ciudades de Francia, con un balance de 890 personas detenidas y 178 policías heridos.

Jordan Bardella, líder del partido de la extrema derecha francesa Agrupación Nacional, ha vinculado los incidentes con la migración, empleando los sucesos para argumentar a favor de un cambio en la política migratoria francesa. “La primera forma de restablecer la seguridad en Francia es detener la inmigración”, según Bardella, quien añadió: “Hemos visto claramente la ‘nueva Francia’ de Jean-Luc Mélenchon, la Francia de la insurrección. El mundo nos observa con horror; estamos perdiendo el control de nuestro propio territorio”, ha dicho.

PUBLICIDAD

Gritos de alegría, cánticos en apoyo al PSG y consignas en honor a Ousmane Dembélé se escuchan a lo largo de los Campos Elíseos en París tras la segunda victoria consecutiva del equipo en la Champions League. Las celebraciones se vieron empañadas por momentos de tensión, con cargas policiales y uso de gases lacrimógenos, que derivaron en cerca de 300 detenciones.

El Gobierno francés condena los discursos de la extrema derecha 

Así lo ha expresado en declaraciones a BFMTV, calificando los hechos como “escenas de guerra civil” y refiriéndose a un “clima de violencia” al que, considera, “nos estamos acostumbrando”: “Quien alborota, paga”, dijo, defendiendo un endurecimiento de las penas.

Para Éric Zemmour, líder del partido Reconquista, los disturbios tras la victoria del Paris Saint-Germain son “los primeros síntomas de una guerrilla de civilizaciones”: “La violencia que hemos visto no tiene nada que ver con el fútbol”, dijo, planteando una política de “remigración” como solución.

Desde el Gobierno, la portavoz Maud Bregeon criticó las palabras de los dirigentes de extrema derecha, que calificó de “profundamente chocantes y absolutamente inadmisibles”. El presidente Emmanuel Macron, durante la recepción al equipo en el Elíseo, condenó las “escenas de violencia inaceptables”. Macron expresó: “No quiero que nos acostumbremos a esto ni en París ni en otras ciudades. Quiero agradecer al ministro del Interior y a todos los policías movilizados en el país ante esta situación indescriptible... Eso no es fútbol, eso no es deporte, eso no es lo que amamos. Seremos implacables con los responsables. ¡Ya basta!”.

PUBLICIDAD

Laurent Nuñez, ministro del Interior, detalló que el número de detenidos ha aumentado un 45% respecto al año anterior. “Si hubo tantas detenciones, es porque el trabajo se realizó correctamente”, señaló. Núñez explicó que se desplegaron medidas excepcionales y que la actuación policial se desarrolló “con extrema firmeza... Es una misión compleja, con grupos hostiles y de gran movilidad que aprovechan las celebraciones para vandalizar y saquear”.

El debate trascendió las fronteras francesas. Elon Musk - empresario sudafricano que está siendo investigado por la Justicia francesa por posiblemente haber interferido en la política francesa, por complicidad en la difusión de pornografía infantil y por el rol del asistente de IA Grok en la difusión de contenidos negacionistas e imágenes falsas de carácter sexual - escribió en X: “Problemas en París”.

Tommy Robinson - de extrema derecha, acostumbrado a la controversia y con cumplido varias condenas de prisión a sus espaldas en las dos últimas décadas, con antecedentes por delitos como agresión, uso de pasaporte falso, fraude hipotecario y desacato al tribunal - afirmó: “Los saqueos continúan en Francia mientras los invasores siembran el caos tras la victoria del PSG”.

Geert Wilders, líder del PVV holandés, comentó: “Ganes o pierdas, los partidos de fútbol producen el mismo resultado en las calles de Europa: deberían expulsarlos a todos”. Alice Weidel, de Alternativa para Alemania, también pidió la “repatriación” de los responsables de los disturbios.

También desde Vox se hace el mismo análisis : Pepa Millán, portavoz del grupo en el Congreso, ha celebrado el acuerdo europeo para agilizar deportaciones y ha aludido a los disturbios en París para defender su “prioridad nacional”: “Un pasaporte no garantiza la pertenencia a una nación”. “Sánchez nos llama xenófobos por denunciar esto, pero a él lo que le gustaría es tener a España como estaba París este fin de semana y hacia eso se encaminan los pasos del Partido Socialista”, ha dicho.

“Toda Europa ha vuelto a contemplar con horror lo que ocurre en París cuando auténticos salvajes toman las calles, lo que sucede cuando una clase política decide someter a toda una nación a la farsa del multiculturalismo y al fracaso de las fronteras abiertas”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD