Se publica el sumario completo de la investigación del juez Calama: “Zapatero aquí manda”

El informe atribuye a José Luis Rodríguez Zapatero funciones de dirección y supervisión sobre una estructura que utilizó sociedades instrumentales, contratos de consultoría y contactos políticos para mover expedientes, acceder a ayudas públicas y canalizar fondos

Guardar
Google icon
El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, interviene durante la apertura del 15 Congreso del PSC (David Zorrakino - Europa Press)
El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, interviene durante la apertura del 15 Congreso del PSC (David Zorrakino - Europa Press)

El sumario completo de la investigación judicial sobre la presunta trama de influencias vinculada a Plus Ultra, al que ha tenido acceso Infobae, deja una idea clara que se repite una y otra vez a lo largo de los informes policiales, conversaciones intervenidas y autos judiciales: para la UDEF, José Luis Rodríguez Zapatero era quien lideraba.

La frase que resume esa tesis aparece de forma literal en uno de los mensajes incorporados a la causa. “Zapatero aquí manda”, escribe Rodolfo Reyes en una conversación con Julio Martínez Sola fechada el 5 de diciembre de 2020. Los investigadores sitúan ese mensaje en el contexto de las gestiones realizadas en Venezuela para desbloquear permisos de vuelo de Plus Ultra y lo consideran uno de los indicios más explícitos del papel de autoridad que atribuían al expresidente dentro de la estructura investigada.

PUBLICIDAD

Pero el sumario no se sostiene únicamente sobre esa frase. A lo largo de cientos de páginas aparece una imagen constante: la de una organización jerarquizada en la que Zapatero figuraría como “líder estratégico”, “núcleo decisor” y supervisor último de las operaciones, mientras distintos colaboradores ejecutaban las gestiones, mantenían contactos o canalizaban pagos.

El propio auto judicial lo resume sin demasiados rodeos. “En el vértice de la estructura se sitúa José Luis Rodríguez Zapatero”, escribe el juez, que atribuye al expresidente “el liderazgo estratégico” y el control de los contactos institucionales y empresariales “de alto nivel”.

PUBLICIDAD

La resolución describe incluso cómo funcionaría esa estructura. Según el magistrado, desde la oficina de Zapatero “se imparten instrucciones, se elaboran documentos, se gestionan comunicaciones sensibles y se articula la operativa financiera y societaria”.

La UDEF, por su parte, sostiene que la red “liderada” por el expresidente operaba bajo una apariencia formal de consultoría, asesoramiento y representación institucional, aunque en realidad se dedicaba presuntamente a mover influencias y abrir puertas en favor de clientes privados.

“No hablo con el directo”

Uno de los aspectos que más llama la atención en la investigación es el lenguaje que utilizan los propios implicados en sus conversaciones privadas. En ellas, Zapatero aparece constantemente como la figura que decide, supervisa o autoriza.

En una conversación del 18 de mayo de 2020, Roberto Roselli responde a Rodolfo Reyes cuando este le pregunta si estará “en la conversación con Zapatero”. La respuesta es breve, pero para los investigadores resulta reveladora: “No con el directo. Hablo con un lacallo”. La Policía interpreta que el “lacallo” era Julio Martínez Martínez, señalado en la causa como el principal hombre de confianza de la organización y encargado de ejecutar instrucciones directas procedentes de Zapatero.

El sumario sitúa precisamente a Martínez Martínez en el segundo escalón de la estructura. El auto judicial lo define como “lugarteniente principal y figura visible” del entramado. La UDEF sostiene además que actuaba “como receptor y ejecutor de instrucciones directas de José Luis Rodríguez Zapatero”, además de encargarse formalmente del entramado societario utilizado para mover fondos y contratos.

La investigación describe una organización con distintos niveles perfectamente repartidos. Arriba estaría Zapatero; inmediatamente debajo, colaboradores encargados de las relaciones operativas y empresariales; y en un tercer nivel, personal administrativo y societario responsable de documentación, facturación y gestión diaria.

Entre ellos aparece María Gertrudis Alcázar, secretaria de la oficina del expresidente, a quien los investigadores atribuyen la ejecución de “las órdenes impartidas” por él.

El “Grupo Zapatero”

La expresión aparece varias veces en las conversaciones intervenidas y se ha convertido en una de las piezas clave del relato policial. Según la investigación, los implicados utilizaban internamente expresiones como “Grupo Zapatero” para referirse a la estructura de influencia que, a juicio de la UDEF, operaba alrededor del expresidente y de su círculo de colaboradores más próximos.

El mensaje más significativo está fechado el 4 de julio de 2020, apenas un día después de la creación del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), el mecanismo público con el que el Gobierno articuló rescates empresariales durante la pandemia. “Lo tiene Grupo Zapatero desde esta mañana. Ya estaban en ello”, escribió Julio Martínez Sola en una conversación incorporada al sumario. Para los investigadores, ese mensaje reflejaba que la red vinculada al expresidente ya estaba trabajando sobre la solicitud de ayudas de Plus Ultra incluso antes de que arrancara formalmente el procedimiento.

Las referencias se repiten durante toda la investigación. “Nuestro pana Zapatero detrás”, escribe Rodolfo Reyes tras una reunión con altos cargos del Ministerio de Transportes. En otra conversación, Manuel Aarón Fajardo, identificado por la Policía como uno de los enlaces en Venezuela, es descrito directamente como “la pieza de ZP en Venezuela”.

El auto judicial sostiene que Zapatero ejercía un liderazgo “no visible formalmente”, evitando aparecer directamente en algunas gestiones, pero manteniendo el control sobre la organización y las operaciones más relevantes.

Según la investigación, su intervención no se limitaba a contactos políticos. Los agentes le atribuyen también participación en la planificación de clientes, supervisión de operaciones internacionales y creación de estructuras societarias.

El sumario recoge, por ejemplo, que era el propio Zapatero quien remitía a Julio Martínez Martínez archivos Excel con listados de clientes de Análisis Relevante, una de las sociedades investigadas. La UDEF considera que esos documentos no eran simples listados, sino “herramientas de planificación logística” dentro de la estructura. La investigación también sitúa al expresidente detrás de reuniones para crear sociedades en el extranjero destinadas presuntamente a canalizar pagos fuera de España.

A lo largo del sumario aparecen además referencias constantes a contratos de consultoría, informes de asesoramiento y sociedades vinculadas al entorno del expresidente —como Whathefav, Análisis Relevante o Gate Center— que, según los investigadores, servían para canalizar y redistribuir fondos procedentes de clientes de la red.

El documento judicial llega incluso a identificar a Zapatero y a su entorno como los “principales beneficiarios finales” de la estructura investigada.

El resultado es un sumario que sitúa a Zapatero en el centro mismo de la estructura investigada. La tesis que atraviesa toda la documentación judicial es la de un liderazgo ejercido de forma discreta, pero constante, sobre una red de intermediación política y empresarial en la que, según las conversaciones intervenidas, todos sabían quién tomaba las decisiones.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD