Lesiones accidentales en el deporte: estos son los consejos que dan los expertos para evitar caídas, esguinces o roturas

Es importante seguir estas pautas para evitar accidentes innecesarios

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Dolor de rodilla
(Freepok)

El ejercicio es fundamental para la salud física y mental. Sin embargo, a pesar de sus numerosos efectos positivos, no siempre acaba de la mejor forma posible. En ocasiones puede generar molestias, contracturas o, incluso, esguinces o roturas.

Aunque la probabilidad es baja, siempre hay que tomar las precauciones necesarias, ya que una lesión de gravedad puede condicionar nuestra vida durante semanas o, en los casos más graves, meses. Aun así, la mayoría de estas situaciones se pueden prevenir si se actúa con cierta precaución.

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Antes de empezar cualquier rutina, es recomendable conocer tu propio estado físico. Según explica el doctor Antonio Griguolo en la web My Personal Trainer, es importante hacerse un chequeo médico o, al menos, una valoración básica. Esto puede ayudar a detectar posibles limitaciones y evitar riesgos innecesarios.

Otro aspecto clave es no querer progresar demasiado rápido. Adaptar la intensidad y la duración del ejercicio al nivel de cada persona es fundamental, especialmente si se lleva tiempo sin practicar deporte. La progresión debe ser gradual para permitir que músculos y articulaciones se adapten sin sufrir sobrecargas.

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El calentamiento previo también juega un papel determinante. Activar el cuerpo antes de empezar reduce el riesgo de lesiones musculares y prepara al organismo para el esfuerzo. Del mismo modo, utilizar un equipamiento adecuado, especialmente el calzado, puede marcar la diferencia, ya que influye directamente en la pisada y en la estabilidad.

Lesiones más frecuentes

En el ámbito del ejercicio recreativo, hay una serie de molestias que se repiten con frecuencia. Las más habituales son las lesiones musculares, como distensiones o pequeños desgarros, así como los esguinces articulares, especialmente en tobillos y rodillas. También son relativamente comunes las caídas, que pueden provocar desde simples rozaduras hasta fracturas en los casos más graves.

En muchos casos, estas lesiones no solo dependen del propio deportista. Factores externos como el estado del terreno, superficies resbaladizas o la falta de atención por parte de otras personas pueden aumentar el riesgo de accidente, sobre todo en actividades al aire libre.

El yoga combina ejercicio físico y meditación para mejorar fuerza, postura y flexibilidad. Favorece la respiración consciente, reduce ansiedad, fortalece huesos y articulaciones, mejora el sueño, la inmunidad y la salud cardiovascular, aportando equilibrio emocional y bienestar integral.

Qué hacer en caso de lesión

Si a pesar de las precauciones se produce una lesión leve, lo más recomendable es detener la actividad de inmediato y evitar forzar la zona afectada. En este tipo de situaciones, suele aplicarse el conocido método de reposo, frío, compresión y elevación para reducir la inflamación y favorecer la recuperación.

Sin embargo, cuando el dolor es intenso o la lesión implica a otras personas, es importante no moverse y esperar a la asistencia sanitaria. Actuar con rapidez y prudencia en estos casos puede ser clave para evitar complicaciones mayores.

En este sentido, tanto médicos como fisioterapeutas insisten en la importancia de no retomar la actividad física antes de tiempo. Una recuperación incompleta puede derivar en recaídas o en lesiones crónicas más difíciles de tratar.

Por ello, recomiendan seguir siempre las pautas de un profesional, que puede incluir desde reposo hasta ejercicios de rehabilitación progresiva para recuperar la movilidad y la fuerza. Además, destacan la necesidad de prestar atención a cualquier molestia persistente, ya que el dolor es una señal de alerta que no conviene ignorar si se quiere evitar problemas a largo plazo.

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