Los agricultores registran pérdidas de 350 euros por hectárea en una campaña “ruinosa” de arroz y maíz por el sobrecoste de la guerra en Irán

La combinación de incrementos en carburantes y fertilizantes y precios muy bajos para los cereales ha puesto contra las cuerdas a los productores de cultivos extensivos

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Composición fotográfica de una recolectora de maíz y una gráfica negativa de fondo
Composición fotográfica de una recolectora de maíz y una gráfica negativa de fondo (Montaje Infobae)

La combinación de “incrementos súbitos y desmesurados” en el precio de carburantes y fertilizantes por el conflicto de Oriente Medio y precios muy bajos para los cereales ha puesto contra las cuerdas a los agricultores de cultivos extensivos, donde las cotizaciones se han hundido en las últimas semanas, con la cebada cotizando a 182 euros por tonelada, el trigo a 203 y el maíz a 219 euros por tonelada.

Desde el campo español, las distintas asociaciones han advertido de que las consecuencias de la guerra afectan a todos los sectores de la ganadería y la agricultura, aunque los cultivos que más sufren la evolución del precio de los insumos son los cultivos de regadío y muy especialmente el maíz, debido a sus bajos precios. Dentro de este grupo, desde la Unión de Pequeños Agricultores destacan la situación del arroz, que está pasando una crisis de precios, con stocks muy altos en manos de la producción.

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Debido a la combinación de distintos factores, que dejan a los agricultores en números rojos, desde la asociación UPA han señalado que es muy posible que las siembras de maíz y arroz, los “cultivos estrella” del regadío español, se reduzcan en esta campaña, debido a la gran incertidumbre que sufren los agricultores y las enormes dudas sobre su rentabilidad.

“Nos jugamos nuestra soberanía alimentaria”

Según los datos de UPA, basados en los estudios ECREA del Ministerio de Agricultura, para el maíz, considerando el precio de venta en origen del producto, los costes del carburante y fertilizante y dejando el resto de variables constantes respecto a 2024, incluyendo la ayuda de 55 euros por hectárea, un agricultor medio pasaría de tener un beneficio de 247 euros por hectárea a tener pérdidas de 346 euros por hectárea.

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha avanzado este viernes que el Plan integral de respuesta a la crisis en Oriente Medio movilizará 5.000 millones de euros para "proteger a los ciudadanos, ayudar a las pymes, al sector primario y por supuesto a la industria".

En el resto de sectores de regadío también se esperan importantes impactos por la crisis, especialmente en los cultivos de arroz, remolacha, algodón y tomate. Respecto a la cebada, la asociación señala que el impacto del encarecimiento del precio del fertilizante y el gasóleo es menor que en el maíz, al tratarse de un cultivo de otoño-invierno, pero aún así las pérdidas por hectárea ascienden a 175 euros.

Desde UPA han pedido “sensatez y responsabilidad” a los agentes del sector que intermedian en la compra de productos agrícolas: “No cabe duda que hay operadores que están influyendo en la conformación de precios anormalmente bajos para las citadas materias primas que juegan a especular con las cotizaciones de las materias primas obteniendo beneficios de esta situación”.

“Es el momento para que la industria de los piensos dé un paso al frente y se plantee pagar por los cereales un precio que cubra los costes de producción de los agricultores españoles. Ya está bien de arruinar a un sector cuando hay razones objetivas para elevar el precio de los cereales”, han pedido desde UPA, señalando que estos alimentos siempre han estado sujetos a los precios internacionales, pero hay elementos nacionales que deberían hacer que su precio fuera más alto.

“Nos jugamos nada más y nada menos que nuestra soberanía alimentaria, los suministros para nuestra industria y alimentaria y nuestras cooperativas, el alimento base para nuestra ganadería y el medio de vida de miles de hombres y mujeres que cada año invierten sus esfuerzos y sus economías en sembrar para después recoger y alimentarnos a todos, cobrando por ello un precio justo”, han lamentado.

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