Juan Gabriel Rescalvo, psicólogo: “Tomar la decisión correcta te va a hacer sufrir porque vas a perder algo”

El costo emocional de elegir lo correcto suele estar marcado por el duelo ante las pérdidas que implican las decisiones trascendentes

Guardar
El miedo a las consecuencias y la responsabilidad hacia los demás dificultan actuar, incluso cuando se sabe cuál es la mejor opción
“El coste de elegir lo correcto muchas veces es atravesar tormentas”, señala el psicólogo Juan Gabriel Rescalvo (Composición Infobae)

La toma de decisiones difíciles es un tema presente en la vida cotidiana y afecta a personas de todas las edades y contextos. No solo se trata de elegir entre alternativas, sino de asumir las consecuencias emocionales y prácticas que acompañan a cada elección.

Las decisiones trascendentales, aquellas que marcan un antes y un después, suelen estar acompañadas de miedos, dudas y un profundo debate interno. Esta carga emocional puede generar ansiedad, inquietud e incluso parálisis, ya que elegir un camino implica renunciar a otro y aceptar la incertidumbre del futuro.

Tomar decisiones difíciles implica un costo emocional que Juan Gabriel Rescalvo, psicólogo, sintetiza así en su TikTok (@juanrescalvopsicologo): “El coste de tomar la decisión correcta muchas veces es atravesar tormentas”.

Duelo por lo perdido

Esta metáfora alude a la intensidad y el malestar que suele experimentarse cuando una persona se enfrenta a dilemas personales relevantes. Según el experto, el sufrimiento asociado a elegir lo correcto está ligado a las pérdidas que conlleva cada elección trascendente. No se trata solo de obtener un beneficio a largo plazo, sino de soportar el proceso de duelo por lo que se deja atrás.

Rescalvo detalla que, por ejemplo, “romper con un entorno manipulador te puede hacer sentirte solo”, una frase que refleja la complejidad de desligarse de vínculos negativos. Aunque la decisión resulte acertada desde el punto de vista del bienestar personal, la sensación de soledad puede resultar abrumadora y, en ocasiones, llevar a replantearse la elección tomada.

Una adolescente de cabello corto y castaño, con auriculares negros, se sienta en el suelo en el interior, con las rodillas recogidas y la cabeza inclinada hacia abajo
“Romper con un entorno manipulador te puede hacer sentirte solo” (Freepik)

Este tipo de duelo emocional puede afectar la autoestima, la percepción de apoyo social y la capacidad de proyectar un futuro positivo. Otra situación que menciona el especialista es la renuncia a un empleo que no resulta satisfactorio. Según Rescalvo, “dejar un mal trabajo te va a hacer perder la sensación de estabilidad”.

Muchas personas permanecen en trabajos insatisfactorios por miedo a la inseguridad económica o a la incertidumbre laboral, aunque sean conscientes de que esa decisión perpetúa su malestar. El temor a perder la rutina, el ingreso fijo o la identidad asociada al puesto puede pesar más que el deseo de buscar nuevas oportunidades.

En cuanto a la migración, el experto destaca el impacto emocional de abandonar el país de origen por falta de oportunidades: “Abandonar un país sin oportunidades te hará dejar atrás cosas que amas”. La decisión de migrar implica un duelo múltiple: se pierde el entorno familiar, se dejan amistades, costumbres y hasta la lengua materna. Quienes migran suelen atravesar un proceso de adaptación que puede generar nostalgia, tristeza y una búsqueda constante de pertenencia en el nuevo destino.

El peso de las consecuencias

Sobre el origen de la dificultad, el psicólogo observa: “Casi siempre sabes cuál es la decisión correcta. Lo que te cuesta es llevarla a cabo, porque temes las consecuencias, las que podrías sufrir tú o las que podrían sufrir los demás”.

Esta afirmación pone en primer plano la dimensión ética y social de las decisiones importantes y cómo el miedo al daño propio o ajeno puede ser un obstáculo. El sentimiento de responsabilidad hacia el entorno, sumado al temor a la crítica o al rechazo, suele aumentar la dificultad para actuar, incluso cuando existe claridad respecto al camino adecuado.

Algunas actitudes que tenemos, pueden ser señales de lo que somos según los psicólogos

La experiencia de tomar decisiones difíciles, entonces, se convierte en un proceso de aprendizaje y autoconocimiento. Afrontar el costo emocional de elegir lo correcto puede fortalecer la resiliencia y permitir desarrollar nuevas habilidades de afrontamiento.

Sin embargo, también puede dejar huellas de inseguridad o culpa si las consecuencias no resultan como se esperaba. Por eso, contar con redes de apoyo, espacios de contención y acompañamiento profesional puede ser fundamental para atravesar estas “tormentas” y reconstruir el bienestar después de ellas.