El ascenso de Vox tras Aragón y Extremadura se estanca en Andalucía, según el CIS: permanece como tercera fuerza, pero puede perder escaños

El avance de Vox en los pasados comicios regionales contrasta con su posición en Andalucía: se prevé para el partido de Abascal un 8,8% de intención de voto y la posible pérdida de escaños en provincias como Granada

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El portavoz del grupo parlamentario Vox en Andalucía, Manuel Gavira. (Francisco J. Olmo/Europa Press)
El portavoz del grupo parlamentario Vox en Andalucía, Manuel Gavira. (Francisco J. Olmo/Europa Press)

El apoyo electoral a Vox —y, por tanto, su fuerza política— viene en aumento desde hace unos meses. Evidenciado queda por el avance de la formación en Aragón y Extremadura, donde el grupo se ha consolidado como segunda fuerza y el Partido Popular ha necesitado su respaldo para formar gobierno y asegurar la gobernabilidad en ambas comunidades.

En Aragón, Vox ha logrado entrar en el Ejecutivo autonómico tras las últimas elecciones, ocupando tres consejerías y dos puestos de relevancia institucional: uno en la Mesa de las Cortes y otro en el Senado. Este acuerdo con el PP ha supuesto la llegada al gobierno autonómico de figuras como Alejandro Nolasco y Luis Biendicho, y representa un salto respecto a acuerdos previos, de menor duración e impacto.

En Extremadura, la evolución ha seguido un camino similar. Tras la ruptura de la coalición de gobierno en 2024, Vox acudió a las urnas con el objetivo de ampliar su presencia en la Asamblea regional y lo consiguió. La candidatura encabezada por Óscar Fernández ha doblado su representación, y el partido se ha convertido en un actor imprescindible para la investidura y la estabilidad política en la comunidad.

La candidata del PSOE no se cree el sondeo del CIS andaluz, que le otorga el peor resultado histórico de su partido en unas elecciones.

El crecimiento de Vox se congela en Andalucía

En Andalucía, sin embargo, la situación de cara a las elecciones autonómicas del 17 de mayo es diferente. Los últimos datos recogidos en encuestas y barómetros reflejan un enfriamiento del ascenso de Vox en la comunidad. El último barómetro del CIS estima que Vox recibiría un 8,8% del voto en Andalucía, por debajo de los niveles alcanzados en otros territorios (y muy por debajo del 13,46% que obtuvo en la comunidad en 2022), y muestra un trasvase de votantes hacia el Partido Popular, especialmente en provincias como Granada.

Allí, la encuesta preelectoral apunta a que Vox podría quedarse con un solo escaño, frente a los dos que tenía, y a que el porcentaje de voto desciende respecto al ciclo electoral anterior. El Partido Popular, por el contrario, refuerza su posición e incluso podría aumentar su representación en la provincia —el CIS le da mayoría absoluta—, mientras el PSOE se mantiene como segunda fuerza.

La fidelidad del votante de Vox en Andalucía también presenta una tendencia a la baja si se compara con otras regiones. La encuesta del CIS señala que el porcentaje de quienes aseguran que repetirán su voto a Vox es más bajo que en Aragón, Extremadura o Castilla y León.

Otro aspecto relevante es la distribución de la intención de voto por edades. En Andalucía, Vox no ocupa las primeras posiciones en ningún tramo generacional y pierde especialmente fuerza entre los mayores de 45 años, donde pasa a ser cuarta o quinta opción. Entre los jóvenes, aunque tradicionalmente había conseguido mejores resultados, en la actualidad tampoco logra posicionarse como una alternativa destacada.

El panorama que dibujan los estudios demoscópicos y los sondeos a pie de calle es el de una formación que, aunque sigue presente y con representación, no consigue romper el techo alcanzado en 2022. Las estimaciones de cara al 17 de mayo mantienen a Vox como tercera fuerza, sin señales claras de un nuevo impulso.