PACMA reacciona a las cornadas de Roca Rey y Morante de la Puebla: “La verdadera víctima sigue siendo el toro”

El Partido Animalista ha lanzado un comunicado en el que critica la tauromaquia y la califica de “violencia legalizada”

Guardar
La cornada a Morante de la Puebla. (EFE/ Julio Muñoz)
La cornada a Morante de la Puebla. (EFE/ Julio Muñoz)

Tradición frente a ética. Cultura frente a abolición. Las graves cornadas sufridas en la Real Maestranza de Sevilla por los toreros Roca Rey y Morante de la Puebla han vuelto a colocar la tauromaquia en el centro del debate público en España.

En apenas unos días, ambos diestros han resultado heridos de extrema gravedad durante la Feria de Abril, lo que ha generado preocupación en el mundo taurino y ha sido aprovechado por el Partido Animalista PACMA para reforzar su discurso.

En un comunicado, la formación ha insistido en que “la verdadera víctima sigue siendo el toro”. Reconocen que “no se alegran del sufrimiento de ninguna persona”, aunque contextualizan lo ocurrido como una consecuencia directa de una práctica “violenta y anacrónica”.

Según su argumentación, el toro no actúa por agresividad ni por espectáculo: “El animal solo actúa para defender su vida”, insisten, atribuyendo su comportamiento al dolor, el estrés y el acoso al que es sometido en la plaza.

La cornada a Roca Rey. (EFE/ Raúl Caro)
La cornada a Roca Rey. (EFE/ Raúl Caro)

“Violencia legalizada” bajo el paraguas de la tradición

PACMA enmarca la tauromaquia como una forma de “violencia legalizada y normalizada bajo el paraguas de la tradición”. En su discurso, el partido rechaza la idea de que se trate de cultura y sostiene que este argumento “encubre una realidad que consideran una barbarie”.

El presidente de la organización y candidato a la Junta de Andalucía, Javier Luna, ha utilizado lo ocurrido como lema electoral: Estamos ante una disyuntiva clara: crueldad o evolución“. Para él, la evolución pasa por la abolición de esta práctica y cualquiera basada en el sufrimiento animal.

“El toro es forzado a participar en un espectáculo cruel donde su destino es la muerte”, afirman, insistiendo en que estos incidentes no son excepcionales, sino inherentes a la propia naturaleza de la tauromaquia. Para la formación animalista, si no existiera este tipo de espectáculos, “no ocurrirían cogidas como las sufridas por Roca Rey o Morante de la Puebla”.

Roca Rey saliendo en brazos tras la cornada. (Europa Press)
Roca Rey saliendo en brazos tras la cornada. (Europa Press)

El toro como centro del conflicto

Uno de los ejes principales del discurso de PACMA es la interpretación del comportamiento del toro en la plaza. El partido rechaza que el animal actúe con intención agresiva: “El toro no ataca por placer ni por espectáculo; responde a una situación de dolor extremo y acoso”, sostienen.

En esta línea, insisten en que el toro es obligado a entrar en un entorno de estrés donde su única respuesta es la supervivencia. “Se le somete a una situación de tortura pública en la que su destino es la muerte”, señalan.

Cornada del toro a Morante de la Puebla. (Europa Press)
Cornada del toro a Morante de la Puebla. (Europa Press)

Críticas a las instituciones y la financiación pública

PACMA también ha aprovechado para denunciar que la tauromaquia se trata de una “violencia sangrienta” que sigue existiendo gracias al apoyo político y la financiación pública.

A su juicio, la normalización de estos espectáculos responde más a intereses económicos y políticos que a una demanda social real. Por ello, reclaman “valentía política” para poner fin a lo que consideran una práctica obsoleta.

Roca Rey saliendo de la corrida escoltado tras la cornada. (Joaquín Corchero/Europa Press)
Roca Rey saliendo de la corrida escoltado tras la cornada. (Joaquín Corchero/Europa Press)

Dos toreros heridos de gravedad en pocos días

Andrés Roca Rey sufrió una cornada de extrema gravedad con una trayectoria de 35 centímetros en el muslo derecho, mientras que Morante de la Puebla fue intervenido por una cornada con afectación interna en la zona anal, de la que ya ha sido dado de alta tras su recuperación inicial.