Muere el león más viejo de Europa a una edad sorprendente: vivía en un santuario en Francia tras ser rescatado de un circo

En los últimos días, la salud del macho se había deteriorado abruptamente

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Muere Djibo, el león más longevo de Europa, que vivía en un santuario en Francia. (Tonga Terre d'Accueil/Facebook)
Muere Djibo, el león más longevo de Europa, que vivía en un santuario en Francia. (Tonga Terre d'Accueil/Facebook)

En estado salvaje, los leones suelen vivir aproximadamente unos diez años; en cautividad, generalmente llegan hasta los veinte. Algunos ejemplares, sin embargo, superan esta franja. Es el caso de Djibo, un macho que durante más de diez años permaneció en un santuario de Francia y del que recientemente sus cuidadores han dado la noticia de su fallecimiento a los 27 años.

“Con profunda emoción anunciamos la desaparición de nuestro icónico Djibo, a la inimaginable edad de 27 años. Era el residente más viejo del refugio, el león viviente más viejo de Europa, y tal vez incluso más allá”, han señalado en sus redes sociales desde el santuario francés Tonga Terre d’Accueil (en Saint-Martin-la-Plaine, en la región de Loira), que han catalogado la muerte de Djibo como “el final de un reinado”.

La historia de Djibo: del circo al santuario

La historia de Djibo estuvo marcada durante más de una década por su experiencia en el circo. Tras su rescate, las secuelas permanecieron hasta el resto de su vida. Tal y como señalan desde el santuario, el macho fue utilizado para espectáculos circenses hasta que en 2012 fue rescatado.

Djibo era el león más longevo de Europa, con 27 años de edad. (Tonga Terre d'Accueil/Facebook)
Djibo era el león más longevo de Europa, con 27 años de edad. (Tonga Terre d'Accueil/Facebook)

Tras esto, pasó a vivir en el santuario Tonga Terre d’Accueil junto a su acompañante Yendi. Ambos habían llegado al centro en un estado de gran delgadez. “Marcado por su pasado, Djibo desconfiaba mucho de los humanos, pero gradualmente se calmó a lo largo de los años”, explican sus cuidadores. En 2016 falleció Yendi y pasó a compartir su vida con Princesse hasta la muerte de la hembra en 2024.

Durante sus últimos años de Djibo, que estuvo más de una década en el santuario, el ejemplar estuvo en buena forma pese a su avanzada edad. Sin embargo, a mediados de este mes de abril, su salud se vio deteriorada abruptamente en unos pocos días: “Ya no comía y no podía moverse. Nuestros veterinarios decidieron acompañarlo a su último lugar de descanso”, han explicado desde el santuario de Francia.

Djibo pasó 14 años en un santuario de Francia, tras ser rescatado de un circo. (Tonga Terre d'Accueil/Facebook)
Djibo pasó 14 años en un santuario de Francia, tras ser rescatado de un circo. (Tonga Terre d'Accueil/Facebook)

Djibo pasó 14 años en Tonga Terre d’Accueil, donde “su presencia y carácter fueron parte integral de nuestra vida diaria”. Desde el centro señalan que el león macho fue el último de los ejemplares que quedaba de los primeros años de la asociación: “Una página importante en nuestra historia está cambiando. Su partida, aunque previsible dada su vejez, es un verdadero golpe para nuestro equipo”.

Las secuelas del circo en los animales salvajes

Como Djibo, muchos otros animales salvajes son utilizados en espectáculos de entretenimiento todavía en la actualidad. A veces son monos, tigres y leones que, antes y después de los espectáculos, “suelen estar encerrados durante largos períodos (solos) en jaulas en los remolques de circo, rodeados de otras jaulas con otros animales, en los que también son transportados cuando el circo viaja a un nuevo lugar”, explican en su página web desde AAP Primadomus, un centro de rescate y rehabilitación de primates, grandes felinos y pequeños mamíferos ubicado en Villena (Alicante) —la Fundación AAP cuenta con otras instalaciones en Almere (Países Bajos).

Tzigane durante la realización del TAC para analizar sus problemas de salud. (AAP Primadomus)

Desde este centro, que frecuentemente rescata o recibe animales que han sido víctimas durante años de las prácticas del circo, señalan que las consecuencias físicas, psicológicas y emocionales que sufren estos ejemplares pueden perdurar durante años o incluso el resto de sus vidas. “Tienen problemas de salud, problemas de comportamiento y/o han sido abandonados. Llegan muy delgados, con problemas de dentición, se lamen en exceso, tienen huesos deformados o les han desungulado”.