Pilar Alegría tilda de “ejercicio de supervivencia política” el pacto entre PP y Vox: “No es un proyecto real para Aragón, sino un reparto de sillones”

La líder del PSOE Aragón denuncia cuatro meses de “parálisis” sin medidas en sanidad, vivienda o servicios sociales

Guardar
La líder del PSOE aragonés, Pilar Alegría, durante un mitin celebrado en Teruel (JAVIER ESCRICHE/EUROPA PRESS)
La líder del PSOE aragonés, Pilar Alegría, durante un mitin celebrado en Teruel (JAVIER ESCRICHE/EUROPA PRESS)

La secretaria general del PSOE Aragón, Pilar Alegría, ha cargado este miércoles contra el acuerdo de gobierno sellado entre el Partido Popular y Vox en Aragón, al que ha definido sin ambages como “un ejercicio de supervivencia política” y “un reajuste de intereses”, desvinculándolo de cualquier planteamiento programático orientado a la comunidad. La dirigente socialista ha comparecido tras la reunión de la Ejecutiva autonómica del partido, en una jornada marcada por el anuncio del pacto que permitirá la investidura del popular Jorge Azcón.

Desde el primer momento, Alegría ha cuestionado el sentido político del acuerdo, subrayando que llega tras “cuatro meses de parálisis” institucional sin que, a su juicio, se haya articulado una propuesta de gobierno reconocible. “Lo que hemos conocido no es un proyecto real para Aragón, sino un reparto de sillones”, ha resumido, incidiendo en la idea de que el entendimiento entre ambas formaciones responde más a una lógica de poder que a la voluntad de abordar los problemas estructurales de la comunidad.

El diagnóstico de la líder socialista se ha centrado en la ausencia de medidas concretas en ámbitos sensibles de la gestión pública. Ha puesto como ejemplo la situación de la sanidad, con demoras de al menos quince días para acceder a una cita en atención primaria, o las dificultades de acceso a la vivienda, cuestiones sobre las que, ha remarcado, no se ha escuchado “ni una sola propuesta” en el marco del acuerdo.

En la misma línea, ha aludido a la falta de respuestas sobre la red de residencias públicas, otro de los frentes que, según el PSOE, exige actuaciones urgentes. “Aragón ha estado cuatro meses paralizado para esto”, ha insistido, en una crítica que combina el reproche por el tiempo transcurrido con la ausencia de contenido del pacto.

Alegría ha dirigido también sus dardos a Azcón, a quien ha recordado que convocó elecciones anticipadas con el objetivo declarado de reforzar la estabilidad y la autonomía política de su gobierno. A su entender, el resultado ha sido el contrario. “Ha perdido ambas”, ha afirmado, sugiriendo que el nuevo Ejecutivo nacerá condicionado tanto en su margen de maniobra como en su capacidad de decisión.

Un acuerdo condicionado y bajo sospecha de inestabilidad

El presidente de la Junta de Aragón, Jorge Azcón (Europa Press)
El presidente de la Junta de Aragón, Jorge Azcón (Europa Press)

La dirigente socialista ha ido más allá al cuestionar la génesis del pacto, que, según ha señalado, se habría cerrado bajo la tutela de la dirección nacional del Partido Popular, con la participación del dirigente Miguel Tellado. Este extremo, en su opinión, evidenciaría una pérdida de autonomía política en Aragón, al trasladar el centro de decisión fuera de la comunidad.

A partir de ahí, Alegría ha dibujado un escenario de incertidumbre para la legislatura que ahora se abre. Ha sostenido que la relación entre PP y Vox está marcada por la “desconfianza mutua”, una circunstancia que, lejos de disiparse con el acuerdo, podría trasladarse a la acción de gobierno. “Esa desconfianza se traducirá en inestabilidad, y esa inestabilidad la acabarán pagando los aragoneses”, ha advertido.

En ese contexto, ha augurado un recorrido limitado al pacto, al que ha atribuido una “fecha de caducidad” breve, en coherencia, ha dicho, con la naturaleza de un acuerdo que no se sustenta en un proyecto compartido, sino en la necesidad coyuntural de alcanzar el poder.

La dirigente socialista ha reservado también parte de su intervención para cuestionar la inclusión del concepto de “prioridad nacional” en el acuerdo, que ha interpretado como una quiebra del principio de igualdad recogido en la Constitución Española. A su juicio, este planteamiento puede derivar en una criminalización de la población migrante, frente a la que ha reivindicado políticas de integración y regularización respaldadas —ha recordado— por una amplia mayoría parlamentaria en el Congreso de los Diputados y por diversos agentes sociales.

Chunta Aragonesista eleva el tono

Las críticas al acuerdo no se han limitado al PSOE. El presidente de Chunta Aragonesista y portavoz en las Cortes, Jorge Pueyo, ha reaccionado con dureza al pacto, al considerar que supone un giro de gran calado en la política autonómica. En su valoración, el entendimiento entre PP y Vox implica que “el fascismo está en las instituciones de Aragón” y anticipa “tiempos oscuros” para la comunidad.

Pueyo ha sostenido que el acuerdo “vulnera los derechos humanos” y los principios básicos tanto del Estatuto de Autonomía como de la Constitución, y ha vinculado esta situación al adelanto electoral impulsado por Azcón, que ha calificado como “un fracaso” para los populares tras la pérdida de escaños.

La candidata del PSOE ha culpado a Feijóo del adelanto electoral, que ha terminado con Vox duplicando su número de escaños.

Asimismo, ha rechazado la creación de nuevas estructuras como una “vicepresidencia de desregulación”, que, en su opinión, podría erosionar el autogobierno, y ha criticado la configuración de departamentos que ha vinculado a políticas de recorte y a planteamientos restrictivos en materia migratoria.

Pueyo ha reprochado también a Vox haber aceptado responsabilidades institucionales pese a haber rechazado previamente este tipo de acuerdos, subrayando lo que considera una contradicción en su discurso. “No pactaban sillones, pero han pactado los sillones del Gobierno, los de la Mesa de las Cortes y uno de los senadores autonómicos”, ha afirmado, al tiempo que ha advertido de que su formación ejercerá una oposición activa frente al nuevo Ejecutivo.