Ainhoa Vila, psicóloga: “Esto no es amor y nadie te lo está diciendo”

La experta señala cuáles son las dinámicas dañinas y las consecuencias que genera la dependencia emocional

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Una mujer con los ojos cerrados se apoya sobre el pecho de un hombre, al que solo se le ve a partir de la boca
Ciertas dinámicas en las parejas se confunden con amor. (Freepik)

En muchas relaciones de pareja, los límites entre lo sano y lo dañino no siempre son evidentes. Lo que comienza como una conexión intensa puede ir transformándose, poco a poco, en una dinámica difícil de sostener. Sin grandes rupturas ni señales claras al principio, algunas personas se ven atrapadas en vínculos que generan malestar, pero de los que cuesta salir.

A menudo estas situaciones se sostienen en interpretaciones erróneas sobre lo que significa querer a alguien. La idea de que amar implica entrega total o sacrificio constante sigue muy presente, lo que puede llevar a normalizar conductas que, en realidad, erosionan el bienestar emocional. En ese contexto, no siempre es fácil distinguir entre una relación intensa y una relación dependiente.

Además, el lenguaje cotidiano contribuye a reforzar esta confusión. Expresiones como “no puedo vivir sin ti” o “te necesito” se asocian con romanticismo, cuando en muchos casos pueden esconder dinámicas poco saludables. Es ahí donde especialistas en salud mental insisten en la necesidad de revisar qué entendemos por amor y qué lugar ocupa la autonomía personal dentro de una relación.

La dependencia emocional genera dinámicas dañinas en las parejas. (Freepik)
La dependencia emocional genera dinámicas dañinas en las parejas. (Freepik)

La psicóloga Ainhoa Vila (@ainhowins en TikTok) advierte sobre esta problemática: “Lo que te voy a decir no es amor y nadie te lo está diciendo claro. La dependencia emocional no va de querer mucho, va de necesitar constantemente al otro para no perderte a ti mismo. Y ojo con esto. Los estudios relacionan directamente las relaciones tóxicas con la violencia”.

La dependencia emocional y sus consecuencias

Según explica la psicóloga, uno de los principales riesgos es que muchas personas no identifican estas señales en su propia experiencia. Por ello, plantea una serie de preguntas que invitan a la reflexión. “Quiero que me digas si te suena esto: necesitas que te escriba para estar bien, te da ansiedad que se aleje, aguantas cosas que sabes que en el fondo no están bien, tu vida gira alrededor de esa persona y aun así no puedes irte”.

Para Vila, este conjunto de comportamientos tiene un nombre claro: “A esto se le llama dependencia emocional. Y aquí no se escoge desde la elección, sino desde el miedo. Miedo a estar solo, miedo a perder, miedo a no ser suficiente para tu chico o chica”. En este sentido, subraya que no se trata de una decisión libre, sino de una respuesta condicionada por inseguridades profundas.

Algunas actitudes que tenemos, pueden ser señales de lo que somos según los psicólogos

La psicóloga también pone el foco en cómo se perpetúan estas dinámicas. “Pasa algo muy heavy: más justificas, más perdonas y más te quedas aunque te hagan daño”, señala. Este ciclo refuerza el vínculo en lugar de debilitarlo, generando una sensación de dependencia cada vez mayor.

Uno de los aspectos más relevantes que destaca Vila es la naturaleza del apego que se genera en estas relaciones. “No te engancha la persona, te engancha lo que sientes cuando esta persona está y el vacío de cuando no está”. Esta distinción, aunque sutil, resulta clave para entender por qué es tan difícil romper con este tipo de vínculos.

Desde su perspectiva, lo que muchas veces se interpreta como amor responde, en realidad, a un desequilibrio emocional. “Eso no es amor de verdad, eso es un sistema emocional muy desregulado”, afirma. “Esto se puede trabajar, pero quizá el primer paso es dejarlo de llamar amor”.