Si tienes agua de cocción de tus patatas, no la tires: estos son los beneficios que tiene para tus plantas

A pesar de todos los nutrientes que aporta, se recomienda no usarlo a diario

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Primer plano de patatas enteras hirviendo vigorosamente en agua dentro de una olla de metal sobre una estufa con llamas azules y vapor ascendente.
Patatas hirviendo en una olla. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuidar plantas es uno de los hobbies más comunes de los últimos años gracias al auge de la jardinería y a la creciente importancia del diseño de interiores. Esta tendencia refleja un interés por actividades que conectan a las personas con rutinas más simples y con entornos más naturales.

Sin embargo, hay muchas veces que no sabemos cuidarlas correctamente o que pensamos que algunos productos son muy caros, pero esto no siempre es así. Si estás buscando un método barato para cuidar de tu planta, el agua de la cocción de las patatas es una gran opción.

Este recurso casero, además de ser económico, es una forma de reutilizar el agua que queda tras cocer las patatas, que normalmente se tira. El agua de cocción contiene almidón y algunos minerales como potasio, que pueden aportar beneficios a las plantas si se usa bien.

Para aprovecharla correctamente, es importante dejar que el agua se enfríe por completo antes de aplicarla. Nunca debe utilizarse caliente, ya que podría dañar las raíces. Además, debe estar libre de sal, aceites u otros condimentos, porque estos sí pueden perjudicar a la planta.

Se recomienda usarla de forma ocasional, no como sustituto del riego habitual, sino como un complemento. Por ejemplo, una vez cada dos o tres semanas en plantas de interior puede ser suficiente. Eso sí, no todas las plantas reaccionan igual. En algunos casos, el exceso de almidón puede favorecer la aparición de hongos si la tierra no drena bien, así que conviene observar cómo responde cada una.

Pero sus usos no terminan ahí. Esta misma agua puede ser útil en otras situaciones del día a día. En el jardín, por ejemplo, puede actuar como un herbicida natural y también como un pequeño aporte orgánico. Cuando esté tibia, puedes verterla directamente sobre las malas hierbas para ayudar a eliminarlas.

Otros métodos económicos para cuidar tus plantas

Además del agua de cocción de las patatas, existen otros recursos caseros igual de efectivos y fáciles de aplicar. Uno de los más conocidos es el uso de cáscaras de huevo. Bien trituradas, aportan calcio al sustrato y ayudan a mejorar su estructura. Puedes mezclarlas directamente con la tierra o dejarlas reposar en agua durante un día y usar ese líquido para regar.

De estas formas, nuestras plantas estarán más saludables

Otro método sencillo es reutilizar los posos de café. Aportan materia orgánica y pueden mejorar la aireación del suelo. Eso sí, conviene no abusar, ya que en exceso pueden acidificar demasiado la tierra. Lo ideal es mezclarlos con el sustrato o añadir pequeñas cantidades cada cierto tiempo.

Por último, el agua de arroz también puede ser útil. Rica en nutrientes, sirve como complemento ocasional de riego. Igual que con otros remedios caseros, debe usarse sin sal y de forma puntual.

También puedes usar infusiones suaves de manzanilla para prevenir de los hongos, aplicándolas una vez por semana. Y el agua de tu acuario, sin productos químicos, aporta nutrientes naturales aprovechables en la mayoría de plantas comunes de interior.