La princesa Aiko nunca será la emperatriz de Japón: la primera ministra propone que la familia imperial adopte un varón para que no ocupe el trono una mujer

Al margen, la opinión pública mayoritaria del país no tendría ningún problema con que Aiko de Japón ascendiese al trono imperial

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La princesa Aiko, hija de los emperadores de Japón (EFE)
La princesa Aiko, hija de los emperadores de Japón (EFE)

La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, ha propuesto que la familia imperial adopte a un varón con el objetivo de “restablecer el estatus de miembro de la familia imperial de los descendientes varones por línea paterna”. Con esta iniciativa, Takaichi ha cerrado la puerta a la llegada de una emperatriz, descartando la ascensión al trono de la princesa Aiko, hija de los emperadores actuales.

La propuesta de Sanae Takaichi, presentada durante una convención del Partido Liberal Democrático, plantea una reforma legal para permitir la adopción de hombres descendientes de ramificaciones antiguas de la familia imperial, apartando a la princesa Aiko de la línea sucesoria. En la actualidad, la sucesión solo cuenta con tres posibles nombres masculinos: el príncipe Fumihito, su hijo Hisahito y el príncipe Masahito, de 90 años.

Es urgente revisar la Ley de la Casa Imperial”, ha declarado la primera ministra durante el encuentro, pero no para realizar una reforma progresista que incluya a las mujeres. Las palabras han tenido gran repercusión social, ya que la postura de Takaichi, de marcada orientación conservadora, no contempla la posibilidad de que las mujeres accedan al trono.

La princesa Aiko, hija de los emperadores de Japón (EFE)
La princesa Aiko, hija de los emperadores de Japón (EFE)

La opinión pública sobre Aiko de Japón

Según una encuesta publicada por Mainichi, la aprobación para que una mujer ocupe el trono se sitúa actualmente en el 61%, con apenas un 9% de rechazo, manteniéndose el resto de la población al margen. Este resultado se afianza tras el sondeo realizado por el mismo diario en mayo de 2025, que situó el apoyo en el 70%, y el análisis de los últimos 20 años, en los que el respaldo a las emperatrices había oscilado entre el 60% y el 80%.

Otros medios han arrojado cifras similares: el Yomiuri Shimbun informaba en diciembre de que el 69% de los encuestados respaldaría a una emperatriz, con un 7% en contra, mientras que un sondeo de Kyodo elevó el respaldo a la modificación legal al 90%. A pesar de este clima de opinión, la propuesta impulsada por Takaichi excluye a las mujeres en favor de los descendientes varones de ramas familiares desconectadas tras la Segunda Guerra Mundial.

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La línea de sucesión de Japón

Durante la celebración de la convención, la primera ministra ha defendido la utilización del sistema de adopción para que la continuidad de la línea imperial quede asegurada, rechazando introducir a mujeres en la línea de sucesión pese a la fuerte presencia de opinión pública favorable a esa opción.

Según la explicación dada en el congreso, los varones de estas antiguas familias comparten antepasados con la familia imperial, en concreto con Jimmu, primer emperador de Japón, lo que permitiría mantener la continuidad dinástica sin alterar la tradición milenaria.

La princesa Aiko, hija de los emperadores de Japón (EFE)
La princesa Aiko, hija de los emperadores de Japón (EFE)

La idea de recurrir a la adopción no es reciente. Diversos sectores plantean desde hace años esta posibilidad ante la escasez de varones elegibles para la sucesión, un problema agravado por la edad avanzada y número reducido de príncipes. Así, la alternativa defendida por la jefa del Gobierno consiste en que algún miembro de la línea de sucesión adopte legalmente a un varón perteneciente a una antigua familia aristocrática, otorgándole todos los derechos dinásticos.