Respira con lentitud, casi no se mueve y tiene varias lesiones: la última oportunidad para salvar a Timmy, la ballena varada en Alemania

El cetáceo lleva más de dos semanas varada en en la isla de Poel

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Timmy, la ballena varada en Alemania. (EFE/Selim Sudheimer)
Timmy, la ballena varada en Alemania. (EFE/Selim Sudheimer)

Desde el 3 de marzo, Timmy está varada en la isla de Poel, Alemania, en la región de Mecklemburgo-Pomerania Occidental. Son ya más de dos semanas en las que se han intentado múltiples rescates. Sin embargo, la ballena, de entre 10 y 15 metros de longitud, ha quedado varada en bancos de arena.

Aunque su presencia en el Báltico sigue sin estar clara, las hipótesis apuntan hacia una posible desorientación durante la migración o el seguimiento de bancos de arengues.

El impacto del caso ha sido inmediato: retransmisiones en directo, seguimiento minuto a minuto en medios alemanes y una creciente movilización ciudadana han convertido a Timmy en un símbolo nacional.

La ballena Timmy rociada con agua luego de quedar atrapada en un banco de arena. (Foto AP/Michael Probst)
La ballena Timmy rociada con agua luego de quedar atrapada en un banco de arena. (Foto AP/Michael Probst)

“Operación Cojín”: un rescate al límite

El operativo actual se encuentra en fase crítica y combina tecnología pesada, intervención veterinaria y coordinación marítima. Consiste en introducir gigantescos cojines de aire bajo el cuerpo del animal. Una vez hinchados, permitirán elevarlo ligeramente para deslizar una lona bajo su peso, que será fijada entre dos pontones.

Desde allí, un remolcador intentaría trasladarla hacia aguas más profundas del mar del Norte e incluso, si fuera posible, hacia el Atlántico. Los equipos trabajan con buzos especializados y maquinaria en una carrera contrarreloj.

El biólogo marino Robert Marc Lehmann examina a Timmy. (EFE/ Selim Sudheimer)
El biólogo marino Robert Marc Lehmann examina a Timmy. (EFE/ Selim Sudheimer)

Un animal debilitado

El estado de Timmy es preocupante. Según los equipos desplazados, la ballena respira con lentitud, apenas se mueve y presenta lesiones en la piel asociadas a la baja salinidad del Báltico.

Los veterinarios trabajan además en la retirada de restos de redes en su boca con la esperanza de que pueda volver a alimentarse por sí sola.

Durante la operación, el animal ha mostrado reacciones variables: movimientos bruscos de la aleta caudal, giros repentinos y cambios en la frecuencia respiratoria. Estas respuestas han sido interpretadas de forma distinta: mientras los rescatistas las consideran signos de vitalidad, algunos expertos las asocian a estrés y agotamiento.

La policía ha establecido un perímetro de seguridad de 500 metros para evitar el acercamiento de curiosos que podrían aumentar el estrés del animal.

La ballena jorobada varada en los bancos de arena en Alemania. (EFE/Selim Sudheimer)
La ballena jorobada varada en los bancos de arena en Alemania. (EFE/Selim Sudheimer)

Entre la esperanza y la crítica científica

El operativo ha sido aprobado por las autoridades regionales de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, aunque no está exento de controversia.

Organizaciones como Greenpeace han expresado reservas sobre la intervención, al considerar que el animal está “enfermo y gravemente debilitado”, y que el procedimiento puede aumentar el sufrimiento sin garantías reales de éxito.

Igualmente, los informes del Museo Oceanográfico Alemán y del Instituto de Investigación de la Fauna Terrestre y Acuática advierten también del alto riesgo de lesiones asociado a la maniobra.

Incluso el presidente federal, Frank-Walter Steinmeier, ha mostrado interés en el caso y ha mantenido contactos con expertos veterinarios para evaluar la situación.

Un bote hinchable cerca de la ballena jorobada varada. (Philip Dulian/dpa via AP)
Un bote hinchable cerca de la ballena jorobada varada. (Philip Dulian/dpa via AP)

La intervención millonaria

Cuando los esfuerzos oficiales parecían agotarse a comienzos de abril, la operación fue reactivada gracias a financiación privada. El empresario Walter Gunz, cofundador de MediaMarkt, y la criadora de caballos Karin Walter-Mommert asumieron el liderazgo económico y logístico del rescate.

“Al menos, si se intenta algo, existe la posibilidad de salvarla”, defendió Gunz en diversos medios alemanes. Este respaldo millonario ha permitido desplegar potones, equipos técnicos avanzados, buzos y maquinaria pesada.

Actualmente, Alemania y el mundo tendrán que seguir esperando para conocer el final de la ballena Timmy. Pero se espera que este fin de semana se intente un último intento de rescate.