El ejercicio que recomiendan los expertos para complementar la rutina de pilates y favorecer la movilidad

Frente a otro tipo de entrenamientos más intensos, se ha consolidado como la rutina deportiva perfecta para trabajar la fuerza muscular, la flexibilidad y el equilibrio

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Pilates nació hace más de un siglo y, en la actualidad, tanto la práctica sobre colchoneta (mat) como con máquinas especializadas (reformer) ofrecen caminos accesibles para quienes buscan resultados completos y sostenibles.

El pilates ha cobrado un gran protagonismo en los últimos años y se ha convertido en una de las opciones preferidas por un buen número de personas para llevar un estilo de vida saludable y activo. Y es que no solo ayuda a cuidar la forma física, sino que también mejora la postura y aumenta el control corporal. Pero los expertos recomiendan complementar esta práctica con otro ejercicio físico para favorecer la movilidad, ganar masa muscular y fortalecerse.

La popularidad del pilates responde a la demanda de actividades efectivas y de bajo impacto, especialmente frente a entrenamientos más exigentes. Según estudios recientes, permite trabajar la fuerza muscular, la flexibilidad y el equilibrio, y aporta beneficios en la salud mental, como la reducción de la ansiedad y el estrés. Además, su enfoque en la respiración y el control de los movimientos favorece la concentración y la conciencia corporal.

Sin embargo, entrenadores personales y especialistas advierten que los beneficios del pilates pueden resultar limitados cuando se practica como única actividad física. Análisis comparativos muestran que, si bien el pilates mejora la fuerza y la flexibilidad respecto a la inactividad, no supera a otras formas de ejercicio como el entrenamiento de fuerza, el yoga o la gimnasia en indicadores como la ganancia muscular, la resistencia o la movilidad articular. Para quienes buscan avances en fuerza y capacidad cardiovascular, los expertos recomiendan combinar el pilates con otras actividades de mayor intensidad. La evidencia sugiere que la integración de rutinas complementarias potencia los resultados y ayuda a cubrir los distintos aspectos de la condición física general.

Con qué hay que combinar el pilates para mejorar la forma física

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Una mujer realiza un ejercicio de pilates sobre una esterilla. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sumar ejercicios de fuerza a la rutina semanal es fundamental, tal y como destaca el Colegio Americano de Medicina Deportiva en el estudio Entrenamiento de resistencia para la salud y el bienestar. La explicación se basa en que el pilates contribuye a mejorar el control corporal, la estabilidad del core y la movilidad articular, pero no produce el estímulo necesario para un desarrollo muscular significativo.

El crecimiento y fortalecimiento del músculo requieren una sobrecarga progresiva, principio que no se alcanza plenamente a través del pilates, dado que sus ejercicios utilizan el propio peso corporal y se centran en el control y la precisión más que en la resistencia o el aumento de carga. Por esta razón, la tendencia entre los profesionales es recomendar la combinación del pilates con sesiones de fuerza, que pueden incluir pesas libres, máquinas, bandas elásticas o ejercicios con el propio peso, como sentadillas, lanzadas o flexiones.

A su vez, estudios recientes respaldan esta recomendación, mostrando que el trabajo de fuerza ayuda a aumentar la masa muscular, mejorar la densidad ósea y reducir el riesgo de lesiones, beneficios que complementan los aportados por el pilates. La integración de ambas disciplinas permite abordar de manera más completa la salud y el rendimiento físico.

Cuáles son los beneficios de hacer pilates y entrenamiento de fuerza

Mujer con ropa deportiva gris y negra realiza Pilates en una máquina reformer de madera clara, acostada de espaldas y levantando las piernas con correas en un estudio.
El pilates reformer es clave para un cuerpo fuerte y flexible. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La incorporación del entrenamiento de fuerza aporta beneficios comprobados que exceden la mejora estética. El aumento de la masa muscular contribuye a acelerar el metabolismo, optimiza la quema de grasa y favorece una mejor composición corporal. Además, fortalece la estructura ósea, protege las articulaciones y disminuye el riesgo de lesiones, factores que adquieren mayor relevancia con el envejecimiento.

El pilates mantiene su valor como herramienta para corregir la postura y prevenir dolores musculares, aunque su alcance resulta más completo cuando se combina con ejercicios de fuerza. Esta integración permite abordar el control, la estabilidad, la fuerza y la resistencia de manera equilibrada, ofreciendo un enfoque más integral para la salud física.

La evidencia científica respalda este enfoque multidisciplinar. Según la Clínica Mayo, el entrenamiento de fuerza aumenta la densidad ósea y ayuda a prevenir la pérdida muscular asociada a la edad, además de reducir el riesgo de caídas y lesiones. Por su parte, la combinación de pilates y fuerza se asocia con mejoras en la movilidad, la postura y la calidad de vida, especialmente en adultos y personas mayores, de acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud y su investigación Efectos del Pilates y los ejercicios de resistencia.