María Martín-Granizo, sin pierna derecha y la más joven de la delegación española, en ‘La Revuelta’: “Quien tenga miedo a morir que no nazca”

La deportista paralímpica ha acudido al programa de RTVE junto a su compañera Audrey Pascual, tras el regreso de ambas de los Juegos Paralímpicos de Invierno en Milano-Cortina

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De izquierda a derecha, las deportistas paralímpicas María Martín-Granizo y Audrey Pascual, en el programa de RTVE con David Broncano. / Captura de pantalla
De izquierda a derecha, las deportistas paralímpicas María Martín-Granizo y Audrey Pascual, en el programa de RTVE con David Broncano. / Captura de pantalla

Es ampliamente conocida la predilección de David Broncano por el deporte en general, y por aquellos que implican cierta adrenalina en particular, ya sea el esquí o la escalada. En esta ocasión, las invitadas de La Revuelta han sido las esquiadoras paralímpicas Audrey Pascual (Madrid, 2004) y María Martín-Granizo (León, 2006), quienes acaban de volver de los Juegos Paralímpicos de Invierno. Y lo han hecho con unos cuantos reconocimientos a sus espaldas: Pascual ha ganado dos oros en la modalidad Supergigante y Combinada alpina, una plata en Descenso y un bronce en Eslalon; mientras Martín-Granizo ha obtenido un diplima en esta última modalidad.

Los juegos de Milano-Cortina 2026 les han dejado unas cuantas anécdotas que no han dudado en contar. Desde sus competidoras durante las pruebas, alguna adicción estética que frecuentan y su entrevista más periodísticas con los reyes de España.

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La ironía por bandera durante unos Juegos Paralímpicos en los que han hecho historia

Audrey Pascual ha marcado un hito al sumar cuatro medallas en los JJ. PP. de Invierno de Milano-Cortina 2026: dos oros, una plata y un bronce. La deportista madrileña, nacida con agenesia bilateral —ausencia de tibias, rodillas y pies—, ha confesado que desde pequeña ha afrontado su discapacidad con naturalidad y que hoy conserva sus primeras prótesis de infancia sobre el cabecero de la cama.

Por su parte, María Martín-Granizo, nacida con agenesia femoral en la pierna derecha, ha debutado como la integrante más joven de la delegación española y ha conseguido un diploma gracias a su octava posición en el eslalon monopodal, categoría en la que compite con deportistas de muy distintos grados de amputación. Para resultar competitiva, la propia Martín-Granizo ha recordado que los médicos consiguieron reconstruirle el fémur con fragmentos óseos de otras operaciones, ironizando: “Tengo más tornillos que una ferretería”.

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Junto con los éxitos deportivos en esquí, ambas han compartido en el programa su trayectoria de superación, relatando con humor las dificultades de entrenar y competir a velocidades que rozan los 120 kilómetros por hora. Pascual ha destacado el carácter caro de su disciplina y la necesidad de reivindicar un mayor apoyo institucional, detallando que solo la personalización de su silla supera los 2.000 euros, cifra a la que deben añadirse los amortiguadores y esquís de competición.

Esta reivindicación financiera ha ocupado parte central de su intervención, al describir cómo en su visita a Moncloa solicitaron más dinero y ayudas para los deportistas paralímpicos, una tarea en la que incluso la reina ha mostrado “su alma de periodista” con preguntas precisas, según indica Pascual.

Las esquiadoras María Martín-Granizo y Audrey Pascual, en 'La Revuelta'. / Captura de pantalla
Las esquiadoras María Martín-Granizo y Audrey Pascual, en 'La Revuelta'. / Captura de pantalla

El lema vital dedos deportistas de élite: “Pódium o camilla”

Acabada la temporada, tanto Pascual como Martín-Granizo han retomado sus “vidas normales”, como ellas mismas han calificado el paréntesis entre grandes eventos internacionales. Ambas aprovechan el verano para dedicarse a otra de sus pasiones, el surf, deporte en el que también se proclamaron campeonas del mundo —en 2024 y 2022, respectivamente—.

La vida cotidiana, el estudio y la práctica de otros deportes configuran la rutina fuera de la alta competición, subrayando que la normalidad para ambas implica experiencias poco habituales para la mayoría.

El rey Felipe VI y la reina Letizia recibieron en audiencia a los miembros del equipo español que participó en los Juegos Olímpicos de Invierno, felicitándolos por su desempeño y los logros obtenidos.

Durante la conversación con David Broncano, tampoco han eludido el sentido del humor respecto a sus propias limitaciones físicas, haciendo gala de una actitud de “pódium o camilla” como lema vital. Martín-Granizo y Pascual han subrayado la importancia de la concentración y la mentalidad a la hora de lanzarse por las pistas a alta velocidad, repitiendo la máxima que se ha convertido en el eslogan compartido del encuentro: “Quien tenga miedo a morir, que no nazca”.

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