La rutina de ejercicios en silla para mantenerse activo después de los 60, según una entrenadora

Una propuesta de 20 minutos que combina ejercicios de movilidad de piernas y brazos, que también ayudarán a la coordinación

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Un hombre haciendo deporte. (Imagen
Un hombre haciendo deporte. (Imagen ilustrativa Infobae)

El ejercicio físico es una herramienta clave para mantener la movilidad, la autonomía y el bienestar en edades avanzadas. Por esta razón, Nani, entrenadora que comparte rutinas en sus redes sociales (@lananifitness), presenta en uno de sus videos una serie de ejercicios de 20 minutos de duración, que pueden realizarse sentada en una silla para favorecer la actividad física, la movilidad de articulaciones y músculos y, con ello, mejorar la calidad de vida en las personas.

La propuesta de Nani se dirige especialmente a mujeres de sesenta años en adelante y ofrece una rutina sencilla en una silla, que se puede adaptar a las capacidades individuales. Desde el comienzo del video, Nani aclara que el objetivo no es perder peso, sino promover el movimiento y trabajar distintas zonas del cuerpo de manera suave y segura.

Joven haciendo deporte en casa.
Joven haciendo deporte en casa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una rutina de cuatro ejercicios

La rutina comienza con la persona sentada en una silla, manteniendo la espalda recta y los pies extendidos hacia delante. Las manos deben colocarse a los costados del asiento para mantener la estabilidad. El primer ejercicio consiste en abrir y cerrar las piernas de forma alterna. Desde la posición inicial, con ambas piernas estiradas, se desplaza la pierna derecha hacia el lateral y luego se regresa al centro. Posteriormente, se repite el mismo movimiento con la pierna izquierda. Este ejercicio se realiza varias veces, con un ritmo que puede adaptarse según la comodidad y control de cada persona.

El segundo ejercicio combina brazos y piernas para trabajar la coordinación. En la misma posición, se eleva la pierna derecha flexionándola hacia arriba mientras se alza el brazo izquierdo hacia la rodilla, como si se intentara unir el codo y la rodilla. Después se vuelve a la posición inicial. Luego se retorna a la posición inicial y se repite el movimiento alternando de lado.

La rutina continúa con un ejercicio de movimientos laterales. Con las piernas juntas y ligeramente extendidas, ambas se mueven hacia la izquierda y, luego, hacia la derecha, manteniéndolas unidas. Mientras tanto, los brazos acompañan el desplazamiento en dirección opuesta, generando un balanceo cruzado. Esta dinámica estimula la movilidad del tronco, activa la zona abdominal y refuerza la coordinación.

Mujer bajando unas escaleras. (Imagen
Mujer bajando unas escaleras. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El último ejercicio es el más completo, ya que combina distintos movimientos de forma secuencial. Sentada en la silla, se elevan ambos brazos, simulando una palmada sobre la cabeza. Al bajarlos, se levanta primero la pierna derecha y los brazos se pasan por debajo, como si se abrazara la pierna. Luego se repite con la pierna izquierda. Para finalizar, se separan brazos y piernas formando una estrella antes de regresar a la posición inicial y repetir la serie. Este ejercicio involucra todo el cuerpo, coordinando fuerza y movilidad.

Se recomienda realizar la rutina durante unos veinte minutos o el tiempo que resulte cómodo para cada persona. Lo fundamental es mantener la constancia y atender a las señales del propio cuerpo, ajustando la intensidad y el ritmo según las necesidades. Con ejercicios simples y accesibles, la propuesta evidencia que la actividad física es posible a cualquier edad.