Patricio Ochoa, doctor: “Tú eres el único responsable de cómo reaccionas ante cualquier problema de tu vida”

El especialista habla de las consecuencias de tratar de controlarlo todo y de las estrategias para plantear relaciones más sanas

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Un doctor habla sobre la reacción ante las cosas. (Montaje Infobae)

Asumir la responsabilidad de nuestras propias reacciones ante los problemas es una premisa que, aunque conocida, suele pasar desapercibida en la vida diaria. Patricio Ochoa, doctor, afirma, a través de su cuenta de TikTok (@dr.patricio_ochoa): “Tú eres el único responsable de cómo reaccionas ante cualquier problema de tu vida”. Esta declaración invita a mirar hacia dentro y replantear la forma en que cada persona enfrenta el caos cotidiano y las dificultades inevitables.

En muchas ocasiones, nadie enseña cómo gestionar las emociones ni cómo mantener la estabilidad interna frente a las adversidades. No existe una formación sistemática para responder de manera equilibrada y consciente ante el estrés, el miedo o la incertidumbre. Por el contrario, la mayoría de las personas aprenden a intentar controlar las circunstancias, anticiparse a los hechos y mantener bajo vigilancia cada aspecto de la realidad, creyendo que así lograrán seguridad o tranquilidad.

Esta tendencia a querer anticipar y controlar todo responde más al entorno que a una verdadera preparación emocional. En un mundo donde los cambios son constantes y los desafíos aparecen a diario, la presión por tener todo bajo control puede crecer sin medida. Sin embargo, esta estrategia, lejos de aportar calma, puede agravar la sensación de inestabilidad y afectar de manera negativa la salud emocional y mental.

Las consecuencias de intentar controlar lo incontrolable

El deseo de controlar cada situación, según explica Patricio Ochoa, no solo es inútil, sino también perjudicial desde el punto de vista neurológico. Cuando una persona se esfuerza por dominar lo que está fuera de su alcance, activa determinados circuitos cerebrales relacionados con el miedo. Mientras más intentas controlar lo incontrolable, más activas los circuitos de miedo, advierte Ochoa.

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Esta activación constante del miedo conduce a buscar alivio inmediato a través de estímulos externos fáciles y rápidos, un fenómeno que el especialista describe como la búsqueda de “dopamina barata”. Se trata de pequeñas gratificaciones instantáneas, como comer sin hambre, revisar el móvil compulsivamente o engancharse a distracciones, que solo sirven para calmar, de manera temporal, la incomodidad emocional.

A medida que estos mecanismos se repiten, la persona se vuelve más impulsiva y menos capaz de tomar decisiones acertadas. Según el análisis de Ochoa, el intento por controlar lo incontrolable termina por aumentar la cantidad de errores y de acciones desafortunadas. Este círculo vicioso puede deteriorar tanto el equilibrio mental como la capacidad de afrontar los problemas de manera eficaz y serena.

Controlar la reacción desde lo que eres

El proceso de perder el control interno tiene una consecuencia adicional: la persona deja de reaccionar desde lo que es y comienza a reaccionar solo desde lo que siente. En palabras de Ochoa, esto significa que las decisiones y las respuestas ya no nacen de los valores, la experiencia o la identidad profunda, sino de emociones pasajeras como el miedo, la ansiedad o el enojo.

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Controlar como se reaccionar desde el equilibrio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta desconexión interna puede hacer que la vida se torne más impredecible y menos satisfactoria. Cuando el control excesivo desplaza la autenticidad, las reacciones dejan de ser coherentes con la verdadera personalidad y pasan a estar dominadas por sentimientos intensos y a menudo desbordados. La estabilidad emocional se debilita y las dificultades se perciben como amenazas imposibles de manejar.

“Reconocer que la responsabilidad sobre las propias reacciones es intransferible no implica negar el impacto del entorno o de las circunstancias externas. Significa, más bien, aceptar que la manera en que se responde ante los problemas depende de decisiones conscientes y de la disposición a cultivar una mente y unas emociones estables”. De acuerdo con la perspectiva de Patricio Ochoa, el primer paso para recuperar el equilibrio es dejar de intentar controlar lo que no se puede y empezar a responder desde la autenticidad, no solo desde la emoción del momento.