La Antártida ha perdido una superficie de hielo superior a la provincia de Granada en los últimos 30 años, según un estudio

La Antártida Occidental fue la zona más afectada con una pérdida total de 7.911 kilómetros cuadrados, lo que supone el 62% del total

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Un glaciar en la Antártida.

UNIVERSIDAD DE LEEDS
Un glaciar en la Antártida. UNIVERSIDAD DE LEEDS

Los glaciares de la Antártida están en el punto de mira de los científicos desde hace más de 30 años. Un reciente estudio, liderado por glaciólogos de la Universidad de California en Irvine (UCI), presenta un mapa con los cambios en la línea de apoyo del hielo antártico a partir del análisis de datos satelitales. Según los resultados, el continente perdió 12.820 kilómetros cuadrados de hielo desde 1996, una superficie superior a la de la provincia de Granada. Mientras que el 77% de la costa se ha mantenido estable.

La línea de apoyo, o Grounding Line (GL), marca la transición donde el glaciar deja de estar apoyado sobre la roca y comienza a flotar en el océano. Su migración, detectada por los satélites, es un indicador crucial de la estabilidad de los glaciares.

El estudio revela que el retroceso se concentra donde existen canales profundos que permiten el ingreso de agua cálida procedente del Agua Profunda Circumpolar (CDW, por sus siglas en inglés), acelerando el deshielo.

El estudio, publicado esta semana en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), destaca que el 23% de la pérdida de hielo se concentra en la costa de la Antártida Occidental y la Península Antártica. Para ello, utilizaron los datos de satélites que permitieron mapear la migración de la línea de apoyo desde 1992 hasta 2025.

La más afectada fue la Antártida Occidental con una pérdida total de 7.911 kilómetros cuadrados de hielo apoyado, lo que supone el 62% del total. Mientras que la Antártida Oriental sufrió un 28% de pérdida, con 3.519 kilómetros cuadrados.

Glaciar en la Antártida Occidental.

POLITICA INVESTIGACIÓN Y TECNOLOGÍA
NASA
Glaciar en la Antártida Occidental. POLITICA INVESTIGACIÓN Y TECNOLOGÍA NASA

Los sectores más afectados fueron las tierras de Wilkes y George V en la zona oriental, y regiones del mar de Bellingshausen, el mar de Amundsen y la plataforma de hielos Getz en la zona occidental, donde algunos glaciares han retrocedido entre 10 y 40 kilómetros.

El promedio anual de retroceso de la línea de apoyo es de entre 442 y 64 kilómetros cuadrados para toda la Antártida. Sin embargo, entre los glaciares con mayor retroceso destacan el Smith (42 km), seguido de Pine Island (33 km), Thwaites (26 km) y Pope (23 km) en la Antártida Occidental. En la Oriental, el Vanderford retrocedió 26 kilómetros y el Totten 10 kilómetros.

Retroceso acelerado

El nuevo mapeo muestra que las áreas donde el retroceso es más rápido coinciden con plataformas de hielo apoyadas sobre terrenos que descienden hacia el interior del continente, lo cual incrementa su vulnerabilidad. Además, en estos sectores, el agua cálida logra alcanzar el glaciar debido a la baja profundidad o la presencia de canales submarinos. En estos lugares, la entrada continua del agua profunda circumpolar (CDW) ha incrementado la tasa de deshielo y facilitado el avance de la línea de apoyo hacia el interior.

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Por el contrario, la mayoría de los sectores estables presentan lechos ascendentes, plataformas de hielo ancladas a islas o puntos de apoyo (“pinning points”) y una escasa entrada de aguas profundas cálidas. Estas condiciones limitan la pérdida de hielo apoyado. Las grandes plataformas, como Amery, Ross, Filchner y Ronne, permanecen estables porque existen barreras que impiden el ingreso de agua profunda circumpolar (CDW).

El fenómeno también incluye la formación de nuevas plataformas de hielo en algunas zonas después del retroceso, lo que suma resistencia al avance del glaciar. En varios casos, como en los glaciares Fox y Ferrigno, actualmente existen secciones flotantes más extensas que en el pasado.