Tener trabajadores extranjeros beneficia a España: los inmigrantes abren la puerta a empleos mejor pagados para los españoles

El crecimiento del empleo extranjero en sectores como hostelería, construcción o comercio libera puestos para los españoles en sectores mejor remunerados y con mayor estabilidad, según datos recientes del mercado laboral

Guardar
Imagen de archivo de una
Imagen de archivo de una limpiadora en un hotel de Mallorca. EFE/CATI CLADERA

El debate sobre la inmigración está más presente que nunca. Sobre todo tras el anuncio del Gobierno de comenzar los trámites para una regularización extraordinaria de personas migrantes que ya viven y trabajan en España. La medida, fruto del acuerdo entre el PSOE y Podemos, busca reconocer derechos y ofrecer estabilidad administrativa a miles de personas que permanecen en nuestro país en situación irregular.

Sin embargo, más allá del ruido político y de las informaciones contradictorias que han circulado en los últimos días, los datos económicos dibujan una realidad no tan polarizada. Y es que, la inmigración ha facilitado que los trabajadores nacionales accedan a empleos de mejor calidad y mayor salario.

Los extranjeros cubren los puestos menos cualificados

España lleva varios años creando empleo a buen ritmo, especialmente tras la pandemia. En ese proceso, según recalca el director de coyuntura y análisis internacional de Funcas Raymond Torres en uno de sus últimos análisis, la aportación de la población extranjera ha sido decisiva. El año pasado, más del 80% de las nuevas personas activas en el mercado laboral eran extranjeras o tenían doble nacionalidad. En términos de afiliación a la Seguridad Social, los trabajadores de nacionalidad extranjera concentraron en 2025 alrededor del 41% de los nuevos empleos creados, un porcentaje muy superior al registrado entre 2014 y 2022, cuando era algo excepcional que se llegara a superar el 30%.

El crecimiento del empleo entre
El crecimiento del empleo entre los españoles se concentra en las ocupaciones mejor remuneradas, un fenómeno algo más pronunciado que en el resto de Europa. (Funcas)

Además, este peso creciente se concentra en sectores muy concretos. La hostelería, el comercio, la construcción o la agricultura dependen cada vez más de la mano de obra procedente de otros países. Solo en la hostelería, tres de cada cuatro nuevos afiliados eran extranjeros; en el comercio, casi el 72%; y en la construcción, cerca del 65%. Son actividades intensivas en trabajo, con salarios generalmente más bajos y condiciones más exigentes, menos atractivas para buena parte de la población española.

Al mismo tiempo que los trabajadores extranjeros ocupaban estos puestos, el empleo entre los españoles ha seguido una trayectoria muy distinta. Entre 2021 y 2024, el aumento del empleo nacional se concentró exclusivamente en tres grandes grupos profesionales: directivos y gerentes; técnicos y profesionales científicos; y técnicos y profesionales de apoyo. Se trata de ocupaciones con mayor valor añadido, mayor estabilidad y salarios bastante más elevados. De hecho, la remuneración media en estos puestos se sitúa en torno a un 57% por encima de la media nacional.

Paralelamente, el número de españoles ocupados en trabajos peor pagados —en los que los salarios están aproximadamente un 38% por debajo de la media— ha disminuido considerablemente. A día de hoy, este tipo de empleos depende casi por completo de la población extranjera. El resultado es un mercado laboral más segmentado, pero también que refleja una mejora clara en la calidad del empleo que desempeñan los trabajadores nacionales.

Impacto de la inmigración en el empleo

Pero esto no es una relación literal de causa y efecto. Aquí influyen otros factores relevantes, como el aumento del nivel educativo de la población española y el cambio en las preferencias laborales de las nuevas generaciones. También siguen existiendo barreras y desincentivos que dificultan la colocación de personas desempleadas con perfiles similares a los de muchos trabajadores extranjeros que sí logran incorporarse al mercado laboral.

Descubre los puntos clave de
Descubre los puntos clave de la nueva reforma de extranjería en España. Esta guía detalla los requisitos de permanencia, la documentación necesaria y los beneficios para la integración laboral y familiar de los migrantes en 2026. Conoce cómo acceder a la residencia legal y los nuevos plazos de solicitud. InfografíaIA.

Aun así, la comparación internacional refuerza la idea de que la inmigración desempeña un papel clave. En Italia, donde el crecimiento de la población activa extranjera ha sido mucho menor en los últimos años, el desplazamiento de los trabajadores nacionales hacia ocupaciones de mayor cualificación ha sido también más limitado. En cambio, Alemania muestra una evolución parecida a la española, ya que la fuerte entrada de mano de obra extranjera ha ido acompañada de una concentración de empleo nacional en sectores más tecnológicos y mejor remunerados.

Y otro de los temores recurrentes en el debate público es el impacto de la inmigración sobre los salarios. Los datos disponibles no apuntan a una presión generalizada a la baja. Es más, incluso en sectores con alta presencia de trabajadores extranjeros, como la construcción, los costes laborales han aumentado notablemente en los últimos años, tanto en España como en otros países europeos.

Fruto de un acuerdo con Podemos, el Gobierno emprenderá una regularización de migrantes que tiene en contra a PP y Vox.

Sostienen sectores clave, pero no resuelven los retos estructurales

Pero, más allá del empleo directo, la inmigración ha contribuido a dinamizar actividades que actúan como soporte de sectores de alto valor añadido. La logística, el transporte o los servicios administrativos, con una elevada presencia de trabajadores extranjeros, son piezas clave para el funcionamiento de los servicios profesionales, la industria especializada o la propia construcción. Sin esa aportación, la economía española probablemente habría respondido al aumento de la demanda con subidas de precios, en lugar de incrementar la producción y el empleo.

Todo esto no significa que la inmigración sea una solución automática a los problemas estructurales de la economía española. La baja productividad, la debilidad salarial o la financiación del sistema de pensiones siguen siendo los retos pendientes, según Funcas. Además, los beneficios económicos dependen, sobre todo, de la capacidad de integración y del perfil profesional de la población extranjera, así como de políticas públicas que orienten mejor los flujos migratorios.