Elon Musk vuelve a cargar contra Pedro Sánchez tras la derrota del PSOE en Aragón: “Su partido está perdiendo elecciones, rechazado por sus propios votantes”

El magnate tecnológico vincula el revés electoral socialista con la política migratoria y la regulación de las redes sociales impulsadas por el Gobierno

Guardar
El empresario y propietario de
El empresario y propietario de la red social X, Elon Musk (Europa Press)

La derrota del PSOE en las elecciones autonómicas de Aragón ha tenido un eco que va más allá del mapa político español. Menos de 24 horas después de que Pilar Alegría compareciera para reconocer el triunfo del popular Jorge Azcón y asumir la pérdida de cinco escaños, el resultado aragonés se ha convertido en munición para una nueva ofensiva internacional contra el Gobierno de Pedro Sánchez, esta vez protagonizada por el magnate tecnológico Elon Musk y amplificada desde su propia red social, X.

La candidata socialista certificó el domingo por la noche un resultado que deja al PSOE con 18 diputados, el mismo suelo histórico que ya tocó en 2015, y lo relega de nuevo a la oposición en la comunidad. Alegría, sin margen para disputar el desenlace, trasladó un mensaje de reconocimiento al ganador y anunció que su partido lideraría una oposición “responsable”, en un contexto de desgaste acumulado para el socialismo en varios territorios.

El análisis de esa derrota, interpretada como el segundo gran revés electoral del PSOE en apenas dos meses, fue recogido por la agencia Bloomberg en una información difundida en redes sociales durante la noche electoral. El texto subrayaba el retroceso del partido del Gobierno en unas elecciones autonómicas anticipadas y apuntaba a un descenso del apoyo al Ejecutivo en amplias zonas del país. Esa lectura fue la que desencadenó la reacción de Musk, que decidió amplificar el mensaje desde su plataforma.

El empresario reposteó una publicación del ex subsecretario de Estado para las Comunicaciones de Estados Unidos, Mike Benz, actual responsable de la organización Foundation For Freedom Online. En ese mensaje, Benz vinculaba directamente la derrota del PSOE en Aragón con la decisión del Gobierno español de impulsar una regularización extraordinaria de inmigrantes que podría beneficiar a más de 500.000 personas, una medida acordada con Podemos y aún en fase de tramitación parlamentaria.

El texto difundido por Musk acusaba al Ejecutivo de utilizar la política migratoria como respuesta a sus malos resultados electorales. “Por eso el corrupto Gobierno español se apresura de repente a inundar el país con 500.000 inmigrantes y a criminalizar cualquier discurso que los critique. Su partido está perdiendo elecciones, rechazado por sus propios votantes, por lo que están importando inmigrantes para mantenerse en el poder”, afirmaba la publicación, que el magnate compartió sin matices ni comentarios adicionales.

No era la primera vez que Musk intervenía de forma directa en el debate político español. Días antes ya había acusado al presidente del Gobierno de estar “asesinando” a España, en una escalada verbal que se ha intensificado en las últimas semanas y que ha tenido como telón de fondo tanto la política migratoria como la regulación de las plataformas digitales.

El presidente del Gobierno, Pedro
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (EFE/Emilio Naranjo)

Guerra abierta en redes sociales

La confrontación se agudizó tras el anuncio de Sánchez de que el Ejecutivo estudia limitar el acceso de los menores de 16 años a las redes sociales y reforzar las sanciones penales contra los directivos de las plataformas que incumplan la normativa nacional. El presidente trasladó esta intención durante su intervención en el Consejo Mundial de Gobiernos celebrado en Dubái, donde defendió la necesidad de proteger a los menores y de exigir responsabilidades a las grandes tecnológicas.

La respuesta de Musk fue inmediata y especialmente dura. Desde X, calificó a Sánchez de “fascista totalitario” y de “tirano y traidor al pueblo de España”. A esas críticas se sumó posteriormente el fundador de Telegram, que envió un mensaje masivo a los usuarios de la aplicación en España advirtiendo de que la medida anunciada por el Gobierno tenía un carácter dictatorial y animando a la ciudadanía a “estar vigilante” ante posibles restricciones.

El presidente del Gobierno respondió también desde X, con un mensaje de tono irónico dirigido a sus críticos. “Deja que los tecno-oligarcas ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos”, escribió Sánchez, en una alusión literaria que buscaba restar legitimidad a los ataques y situarlos en el terreno de la confrontación ideológica.

Bruselas entra en escena

El cruce de acusaciones ha provocado la reacción de la Comisión Europea. El pasado viernes, Bruselas condenó los ataques lanzados por los responsables de algunas de las principales plataformas tecnológicas y expresó su respaldo a las iniciativas nacionales destinadas a exigir responsabilidades a las empresas digitales. Al mismo tiempo, recordó al Gobierno español que cualquier medida legislativa en este ámbito debe ajustarse al marco normativo europeo, en particular a la legislación sobre servicios digitales y protección de derechos fundamentales.

Sánchez pide respetar los “derechos digitales” de los ciudadanos frente a “la desregulación absoluta para la ‘tecnocasta’”

La Comisión trató así de marcar una línea de equilibrio entre el respaldo a los Estados miembros en su relación con las grandes plataformas y la necesidad de evitar iniciativas unilaterales que puedan vulnerar el derecho comunitario. El mensaje llegó después de que el anuncio del Ejecutivo español generara inquietud en algunos sectores por su posible encaje legal.

En paralelo, Musk ha extendido sus críticas a otros actores del espacio político español. En los últimos días ha protagonizado un enfrentamiento con Irene Montero, eurodiputada y secretaria política de Podemos, a raíz de unas declaraciones realizadas por la exministra de Igualdad en un mitin celebrado en Zaragoza. Montero apeló a “los migrantes y a la gente racializada” para que no “dejen solos” a los suyos frente al avance de la extrema derecha y aludió a la teoría del reemplazo, afirmando que quería un “reemplazo de fachas y de racistas”. Musk reaccionó acusándola de “absolutamente despreciable” y de promover ideas que, a su juicio, rozan el genocidio.