
Establecer límites es una de esas tareas que, aunque cada vez gana más presencia en los discursos sobre bienestar emocional, siguen resultando profundamente difíciles para muchas personas. No se trata solo de decir “no” en el momento adecuado, sino de identificar cuándo algo empieza a desbordarnos y aceptar que tenemos derecho a protegernos. En la práctica, ese proceso suele estar lleno de dudas, culpa y miedo.
Para quienes han crecido en entornos donde la validación llegaba a través de la complacencia constante, poner límites puede vivirse casi como una traición. Aprender a agradar, a adaptarse y a no generar conflicto se convierte en una estrategia de supervivencia que, con el tiempo, se automatiza. Así, la hipercomplacencia deja de ser una respuesta puntual y pasa a definir la manera en la que una persona se relaciona con los demás y consigo misma.
En ese contexto, marcar fronteras claras no es solo incómodo, sino que puede resultar emocionalmente complicado: aparecen preguntas internas sobre el egoísmo, el deber o la responsabilidad, y muchas veces se prioriza el bienestar ajeno frente al propio. El problema es que esa renuncia sostenida suele tener consecuencias: desgaste emocional, frustración acumulada y una sensación persistente de no estar viviendo desde un lugar auténtico.

Si poner límites a los demás ya es complicado, hacerlo con uno mismo no lo es menos. En una cultura atravesada por la idea del sacrificio, del esfuerzo constante y de la productividad como valor central, detenerse se percibe casi como un fracaso. El mandato de “poder con todo” empuja a muchas personas a ignorar sus propias señales de cansancio, alimentando diálogos internos duros, exigentes y, en ocasiones, abiertamente agresivos. La autoexplotación se normaliza y el cuidado personal queda relegado a un segundo plano.
“Se habla mucho de poner límites a los demás, pero ¿qué hay de ponerte los límites a ti mismo?”, plantea el psiquiatra Carlos Cenalmor en uno de sus vídeos (@dr.carloscenalmor en TikTok), apuntando directamente a la relación que cada persona mantiene consigo misma.
Una cuestión clave para la salud física y mental
Cenalmor va más allá y cuestiona la normalización del maltrato interno: “¿Qué hay de decir ‘basta’ cuando te estás tratando mal?”. En muchas ocasiones, ese trato hostil adopta la forma de jornadas interminables, de autoexigencias desmedidas o de la incapacidad para frenar pese a saber que el cuerpo y la mente están al límite. “¿Qué hay de ser capaz de tener la disciplina de cuidarte?”, insiste, subrayando que el autocuidado no siempre es cómodo ni espontáneo, sino que requiere decisión y constancia.
El psiquiatra describe una situación reconocible para muchas personas: “¿Qué hay de parar cuando estás metido en una espiral de trabajo que te está estresando y que te está afectando a la salud y que tú mismo sabes que la tienes que detener, pero no eres capaz?”. Esa imposibilidad de parar, incluso cuando el daño es evidente, refleja hasta qué punto el mandato de la productividad puede imponerse sobre las necesidades básicas.
Desde su perspectiva, aprender a ponerse límites a uno mismo no es un lujo, sino algo “clave para la salud física y mental”: “Poder dominarte a ti mismo, poder ponerte límites, poder ser dueño de ti, de tus decisiones y de tu vida, es algo necesario”. La ausencia de límites internos no solo agota emocionalmente, sino que termina pasando factura al cuerpo.
Además, Cenalmor establece una relación directa entre los límites internos y los externos. “Es la base para poder luego poner límites reales a los demás”, explica. Según el psiquiatra, sin ese trabajo previo resulta muy difícil sostener decisiones propias frente a las expectativas ajenas. “Si no eres capaz de superar tu miedo a lo que los otros van a pensar, al rechazo que puede generar en los demás tus límites, nunca serás capaz de pedir y de hacer lo que realmente deseas”.
Últimas Noticias
Última hora de la borrasca Leonardo, en directo | Miles de personas permanecen desalojadas en Extremadura y Andalucía, con todos los vecinos de Grazalema evacuados
El río Guadalquivir ha superado los cinco metros de altura a su paso por Córdoba, duplicando el nivel rojo de riesgo de desbordamiento, por lo que han sido desalojadas cerca de 400 familias

Desde un muñeco de paja hasta el tribunal de la Inquisición: estos son los cinco mejores carnavales de los Pirineos
La tradición se celebra entre los meses de febrero y marzo para despedir al invierno de maneras muy originales

Los números que dieron fortuna a los nuevos ganadores de Super Once
Juegos Once compartió la combinación ganadora del sorteo 2 de las 12:00 horas

José Andrés, chef asturiano: “La mejor manera de cocinar la chistorra es con una capa de patata frita para hacer una tapa crujiente y jugosa”
El cocinero sirve en Jaleo, uno de sus restaurantes en Estados Unidos, esta versión española del clásico americano ‘pigs in a blanket’

Cuatro años de prisión para un pastor evangélico por quedarse con medio millón de euros donados por Jackson Martínez, exfutbolista del Atlético de Madrid
El pastor y presidente de la Iglesia Evangélica Bautista de Sierra Oeste desvió 516.271 euros de donaciones: empleó ese dinero para la compra de un vehículo, la cancelación parcial de una hipoteca y una transferencia de 260.000 euros a su hijo




