Rodrigo Arteaga, doctor: “Estas son las vitaminas más importantes para tu digestión”

Las deficiencias de vitaminas pueden causar inflamación, distensión y sensación de pesadez incluso con una dieta equilibrada, según advierte el especialista

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Rodrigo Arteaga, doctor habla sorbe
Rodrigo Arteaga, doctor habla sorbe las vitaminas (TikTok / @dr.rodrigoarteaga)

La preocupación por la sensación de pesadez e inflamación tras las comidas va en aumento, incluso entre quienes siguen hábitos alimentarios saludables. Estas molestias digestivas suelen generar dudas sobre si la dieta es realmente adecuada o si existen factores menos evidentes que afectan el bienestar intestinal.

Expertos como Rodrigo Arteaga, médico especializado en digestión, explican que muchas veces los síntomas no se relacionan solo con la calidad de los alimentos, sino también con el modo en que el cuerpo los procesa y absorbe. “Muchas veces el problema no es la comida, es cómo la estás digiriendo”, señala Arteaga, quien enfatiza el papel de las vitaminas en el funcionamiento óptimo del sistema digestivo.

Entre los nutrientes clave, la vitamina A ocupa una posición central. Según Arteaga, “es clave para mantener sana la pared del intestino y permitir que los nutrientes se absorban correctamente”. La deficiencia de este micronutriente puede ocasionar inflamación y gases, incluso cuando la alimentación es equilibrada.

Vitaminas clave y alimentos recomendados para una mejor digestión

El especialista detalla que alimentos como la yema de huevo, quesos curados —en particular el parmesano— y zanahorias, contribuyen de manera significativa al aporte de vitamina A y favorecen la salud de la barrera intestinal. Mantener los niveles adecuados de esta vitamina resulta esencial para quienes experimentan molestias digestivas recurrentes, ya que una pared intestinal saludable es la base para una correcta absorción de nutrientes.

La vitamina B1 o tiamina resulta igualmente esencial para el proceso digestivo. Arteaga explica que “ayuda a que los nervios y los músculos del sistema digestivo tengan la energía necesaria para funcionar bien”. Cuando existe un déficit de esta vitamina, los alimentos avanzan lentamente por el tracto digestivo y aparece una sensación acusada de llenura o pesadez.

Vitamina B1 (iStock)
Vitamina B1 (iStock)

El médico recomienda incluir carne de cerdo, legumbres y semillas para cubrir este requerimiento y evitar alteraciones en la motilidad intestinal. Además, la tiamina participa en la obtención de energía a partir de los alimentos, lo que permite que el proceso digestivo sea más eficiente y menos propenso a provocar incomodidad. Una ingesta insuficiente puede derivar en digestiones difíciles y fatiga tras las comidas.

La importancia de la vitamina B6 también aparece reflejada en las recomendaciones de Arteaga. Este profesional subraya que “la digestión se vuelve menos eficiente y es más común sentir distensión o malestar después de comer” ante la escasez de este nutriente.

Nutrientes y rutinas para evitar molestias

Para mantener niveles adecuados, el especialista sugiere el consumo de pollo, plátano y garbanzos, y recuerda que una dieta variada puede ayudar a prevenir estos síntomas molestos. La vitamina B6 participa en la síntesis de enzimas digestivas y contribuye al equilibrio de la flora intestinal, lo que reduce la probabilidad de malestares frecuentes y favorece una digestión más suave.

La falta de vitamina D, provocada por escasa exposición solar, dieta insuficiente o problemas de absorción, afecta huesos, músculos e inmunidad. Reponerla requiere sol moderado, alimentos ricos y, cuando es necesario, suplementos indicados por un profesional para evitar complicaciones.

El doctor Arteaga puntualiza que el papel de las vitaminas no se limita a facilitar la digestión, sino que influye en la capacidad del organismo para utilizar los nutrientes. “Estas vitaminas no hacen la digestión por sí solas, pero permiten que el sistema digestivo funcione correctamente”, afirma.

De acuerdo con sus observaciones, prestar atención tanto a la variedad como a la calidad de la dieta es una medida efectiva para reducir el malestar postprandial y optimizar la salud intestinal. Adoptar estos hábitos puede marcar la diferencia para quienes buscan mayor confort y bienestar después de cada comida, permitiendo disfrutar más de la alimentación diaria sin molestias persistentes.