“Me fie de ChatGPT para comprar piso y perdí el dinero de las arras”: el error que cuesta miles de euros a los compradores de vivienda

Muchos compradores toman decisiones hipotecarias basadas en la inteligencia artificial, consejos genéricos o experiencias ajenas, lo que está provocando operaciones fallidas y pérdidas económicas

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Una mujer pasa junto a un anuncio de hipotecas en una sucursal bancaria de Madrid. REUTERS/Isabel Infantes
Una mujer pasa junto a un anuncio de hipotecas en una sucursal bancaria de Madrid. REUTERS/Isabel Infantes

El mercado inmobiliario atraviesa un momento de alta presión marcado por la escasez de oferta, los precios en máximos históricos y una urgencia creciente por comprar. Esta combinación está llevando a muchos compradores a tomar decisiones clave sobre sus hipotecas basándose en recomendaciones de terceros, experiencias ajenas y herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT, lo que puede ocasionar pérdidas económicas a los compradores.

Se trata de una tendencia “preocupante”, advierte Ricardo Gulias, consejero delegado de RN Tu Solución Hipotecaria. “Hay una necesidad de compra muy fuerte y mucha gente se lanza a comprar impulsivamente para no perder la vivienda”.

Esta ansiedad está dando lugar a operaciones en las que se entregan señales o arras sin haber estudiado antes la operación hipotecaria, “confiando en lo que hizo un amigo, en lo que escucharon hace un año o en lo que dice ChatGPT”, explica el experto, y en muchos casos los bancos no aprueban las hipotecas y el potencial comprador pierde el dinero de la señal. “Me fie de ChatGPT para comprar casa y perdí las arras”, señala un afectado.

Uno de los fenómenos más visibles en este contexto es el bloqueo del mercado de reposición, es decir, familias que quieren vender su vivienda actual para comprar otra más grande encuentran dificultades por la escasa oferta, lo que incrementa la ansiedad del comprador. “Si tengo una vivienda de dos habitaciones y quiero cambiar a una más grande pero no la encuentro, ese movimiento se bloquea”, explica Gulias.

Las hipotecas a tipo fijo ya representan el 36% del saldo hipotecario de los bancos españoles.

La inteligencia artificial se queda corta

El experto puntualiza que el problema no son los tipos de interés, sino los criterios de riesgo de las entidades y la complejidad de cada perfil financiero. “Una inteligencia artificial puede darte información general, pero no analiza tu endeudamiento real, tu tipo de contrato, tu estabilidad laboral ni las políticas internas de cada banco. Eso solo lo hace un profesional que conoce el mercado y a las entidades”, subraya.

En este contexto, los casos de compradores que pierden dinero antes incluso de firmar la hipoteca se multiplican. Gulias destaca que muchas operaciones fracasan antes de empezar: “La gente entrega arras sin una preaprobación, pensando que no habrá problema, y luego descubre que el banco no financia, o no en esas condiciones. El coste puede ser de decenas de miles de euros”, advierte .

Esta situación se agrava por la subida del precio de la vivienda: según el INE, en 2025 los precios aumentaron más de un 12% interanual, lo que ha elevado de manera natural el ticket medio hipotecario. “Aunque tengas ahorros, estos pierden valor frente a la subida de precios, y por eso cada vez se financian importes más altos”, explica el directivo.

Estudiar la hipoteca antes de buscar vivienda

Para Gulias, el error más común entre los compradores es buscar primero la vivienda y la hipoteca después. La solución no consiste en pedir más financiación ni buscar “trucos” para conseguirla, sino en realizar un estudio hipotecario previo que determine la cuota óptima para vivir sin riesgos.

Incide en que un estudio previo permite conocer de antemano qué se puede financiar y bajo qué condiciones, evitando entregas de arras innecesarias y operaciones fallidas. La recomendación de los expertos es clara: antes de enamorarse de una casa, conviene asegurarse de que la hipoteca sea viable, para proteger el ahorro y evitar que la compra impulsiva se convierta en un error costoso.