La evolución de los ingresados del accidente de Adamuz y las denuncias de desaparecidos alientan la esperanza: “Quizás hay menos víctimas de las que pensábamos”

El número de fallecidos se sitúa ya en 41, mientras los servicios de rescate continúan trabajando en la zona del siniestro

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La tragedia ocurrida en Adamuz, donde la colisión de dos trenes ha causado decenas de muertos y heridos.

Los trabajos para determinar las causas del accidente ferroviario ocurrido en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, a la altura de Adamuz (Córdoba), continúan este martes después de que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible haya reconocido que hay una rotura en el carril en el lugar del siniestro, pero aún queda por determinar si ese daño fue el desencadenante del descarrilamiento o si, por el contrario, se produjo como consecuencia del impacto. Mientras avanza la fase de recopilación de datos y se analizan las hipótesis sobre soldaduras u otros defectos que exigen análisis de laboratorio, también hay datos esperanzadores como el descenso de personas hospitalizadas.

Actualmente son 39 personas - 35 adultos y 4 niños- las que permanecen ingresadas, y aunque 13 de ellas están en la Unidad de Cuidados Intensivos, su vida no corre peligro, según ha explicado el presidente de la Junta de Andalucía Juanma Moreno. De acuerdo al último balance, las altas hospitalarias ascienden a 83 personas.

Otro dato importante que ha destacado Moreno es el número de denuncias de personas desaparecidas en las comandancias de Huelva, Madrid, Málaga, Córdoba y Sevilla, que actualmente se sitúa en 41, una cifra que coincide con el número de víctimas mortales registrado hasta ahora, que en la mañana de este martes ha ascendido a 41.

“Es verdad que no todo el mundo denuncia la desaparición, pero [esta cifra] podría llevarnos a pensar que quizás hay menos víctimas de las que en principio pensábamos”, ha explicado. Los servicios de rescate, no obstante, han confirmado que existen todavía al menos tres cuerpos más atrapados en los vagones que descarrilaron por el terraplén. Las condiciones de los coches, gravemente dañados y ubicados en un lugar de difícil acceso, impiden precisar cuántas víctimas podrían quedar por recuperar.

Imagen de la zona del
Imagen de la zona del siniestro a la altura de Adamuz, córdoba. (Europa Press)

Huellas dactilares y ADN

Los trabajos para la recuperación e identificación de las víctimas del siniestro no se han detenido durante la pasada noche y el operativo desplegado estará en activo en la zona “hasta que se recobre la normalidad”, según explicó este lunes el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska en una entrevista con RNE, que también detalló que son 37 las víctimas mortales que han sido enviadas al Instituto Forense. Allí, los funcionarios han realizado 23 autopsias y han logrado identificar a cinco personas gracias a sus huellas dactilares.

Aquellos cadáveres que por cualquier circunstancia no pudieran ser identificados por las huellas dactilares, que es la vía más rápido, ha indicado Grande-Marlaska, lo serían a través de muestras de ADN recopiladas en las oficinas de la Guardia Civil abiertas en Málaga, Córdoba, Sevilla y Madrid.

Cabe recordar que el accidente se produjo la noche del pasado domingo, cuando un tren del operador italiano Iryo descarriló sus tres últimos vagones, invadiendo la vía contigua. Por este carril circulaba un tren Alvia, que se salió de las vías, sin tiempo para frenar. El siniestro ocurrió en un tramo de vía recto y las autoridades ya han descartado como causas el error humano y un exceso de velocidad.

Este martes, Renfe activará un Plan Alternativo de Transporte para garantizar la movilidad de las personas afectadas por el siniestro, que se extenderá mientras permanezca interrumpida la circulación de la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía.