Julio Iglesias pide archivar la causa abierta contra él por agresión sexual ante “la falta de jurisdicción”

El abogado del cantante, José Antonio Choclán, ha remitido un documento recogido por Europa Press para la Fiscalía de la Audiencia Nacional

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Julio Iglesias (IMAGEN DE ARCHIVO).
Julio Iglesias (IMAGEN DE ARCHIVO).

La defensa de Julio Iglesias ha dado un paso decisivo en el frente judicial abierto tras la publicación de graves acusaciones por presuntas agresiones sexuales formuladas por dos antiguas trabajadoras domésticas. A través de un extenso escrito remitido a la Fiscalía de la Audiencia Nacional, el equipo legal del cantante solicita el archivo inmediato de las diligencias de investigación al considerar que una “ausencia de jurisdicción de los tribunales españoles” para conocer unos hechos que, presuntamente, habrían tenido lugar fuera del territorio nacional.

El documento, firmado por el abogado José Antonio Choclán y recogido por Europa Press, sostiene que no concurren los requisitos necesarios para que la justicia española asuma la investigación. El letrado argumenta que, aunque Iglesias tenga nacionalidad española, su residencia habitual se encuentra desde hace años en el Caribe, concretamente en República Dominicana, uno de los países donde se sitúan los episodios denunciados. A ello suma que “las supuestas víctimas no tienen la nacionalidad española ni residen habitualmente en España” y “tampoco son menores de edad”.

FOTO ARCHIVO. El cantante español
FOTO ARCHIVO. El cantante español Julio Iglesias. (EFE/Sáshenka Gutiérrez).

Desde esta perspectiva, la defensa considera que cualquier denuncia debió presentarse “en el lugar de comisión de los hechos”. En el escrito se critica que el primer movimiento procesal haya sido, según su versión, la elección de la jurisdicción que podría resultar más favorable a los intereses de las denunciantes. El abogado rechaza de plano que la Fiscalía española pueda erigirse como órgano con competencia universal para investigar delitos cometidos fuera de sus fronteras.

Además de reclamar el archivo, el equipo jurídico del artista pide frenar lo que define como una intensa exposición mediática que estaría causando un grave perjuicio a la reputación del cantante. Para ello pide detener “la falsedad de las imputaciones y defender el honor de mi representado, sin perjuicio de las demás acciones que le asistan en la tutela de sus derechos fundamentales frente al ejercicio abusivo de acciones penales y agresivas campañas mediáticas que le conducen a una irremediable pena natural, al margen del proceso”.

Dos extrabajadoras denunciaron a Julio Iglesias el 5 de enero por trata y abusos sexuales

Una investigación exhaustiva

Todo empezó el pasado 13 de enero, cuando eldiario.es, en colaboración con Univisión, publicó la investigación en la que llevaban trabajando tres años. Estos medios revelaron las declaraciones que habían recopilado de dos exempleadas del artista, quienes habían trabajado en las residencias que este tiene en el Caribe. Los testimonios de la empleada doméstica y la fisioterapeuta acusan al artista de acoso y abuso de poder, así como de comportamientos que califican de abusos sexuales, tocamientos no consentidos e insultos continuados, que presuntamente recibieron cuando laboraban para Iglesias.

Uno de los testimonios recopilados por esos medios de comunicación pone de manifiesto la crudeza que supuestamente vivieron en 2021. “Me usaba casi todas las noches. Cuando le digo que no quiero estar con él, comienza a insultarme muy feo (...). Él trataba de decirme que yo no tenía derecho, por nada del mundo, a decirle que no, a rechazarlo”, relató la empleada doméstica, dejando entrever las presiones a la que estuvo sometida para mantener encuentros sexuales con el cantante.

FOTO DE ARCHIVO: El artista
FOTO DE ARCHIVO: El artista Julio Iglesias recibe el título honorífico durante el concierto de graduación del Berklee College of Music en Boston, Massachusetts, Estados Unidos, el 8 de mayo de 2015. REUTERS/Brian Snyder/File Photo

Según sus palabras, estos momentos tenían lugar casi siempre con la presencia y participación de otra empleada, que ocupaba un puesto jerárquicamente superior, y de la ‘comandanta’ de la mansión. De acuerdo con los datos publicados por ambos medios de comunicación, los hechos tuvieron lugar cuando el intérprete de Por el amor de una mujer tenía 77 años (actualmente tiene 82). Dos días después de que estallase la polémica, la documentación recopilada por eldiario.es y Univisión arrojó nueva información sobre el método, las condiciones y el sueldo que el artista ofrecía en sus ofertas laborales.

La segunda mujer que denuncia al cantante, que trabajó como fisioterapeuta para el artista, asegura haber sufrido besos forzados y tocamientos en el pecho en contra de su voluntad. Además, revela que Iglesias le propuso hacer un “trío” con él y la encargada. La misma extrabajadora también ha sacado a la luz el perfil que Iglesias buscaba a la hora de contratar sus empleadas: “No contrataba a personas estudiadas y cultas”.

“Eran chicas que él sabía que tenían necesidades y que no tenían estudios, en su mayoría. Siempre buscaba mujeres morenas, afrodescendientes. Siempre les preguntaba su descendencia, si era dominicana-dominicana, si eran dominicanas mezcladas con europeos o si eran haitianas”, aseguró a eldiario.es y Univisión, agregando que, para ella, Julio Iglesias “era como un viejo verde. Todos los temas de conversación que él tenía eran sexosos”.