¿Dónde se va el dinero de los españoles? La vivienda, la cesta de la compra y la energía ya se come el 43% de sus ingresos

Tres de cada diez ciudadanos reconocen que tienen dificultades para afrontar los pagos habituales del hogar

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Una persona paga con una
Una persona paga con una tarjeta de crédito. NATTAKORN MANINEERAT / EYEEM / MINSAIT

Los gastos del hogar como la vivienda, la cesta de la compra y el consumo energético absorbieron el 43,6% de los ingresos familiares en España durante 2025, el mayor nivel registrado en los últimos tres años, según recoge el III Barómetro Planeta Propietario elaborado por Grupo Mutua Propietarios.

El estudio señala que la presión financiera sobre las familias continúa creciendo, y tres de cada diez españoles reconocen dificultades para afrontar los pagos habituales del hogar.

El impacto es más acusado entre los jóvenes, quienes representan el 11% de los afectados, los hogares numerosos (13%), las personas con ingresos bajos (19%) y quienes residen en régimen de alquiler (9%).

El acceso a la vivienda y los okupas, las mayores preocupaciones

El barómetro indica que la preocupación por el acceso a la vivienda se consolida como una de las principales inquietudes de la población. Entre los factores que generan mayor desasosiego figuran el precio del alquiler y el precio de compra de un inmueble, que experimentaron incrementos de 0,22 y 0,16 puntos respectivamente respecto al año anterior. La intranquilidad por la legislación vinculada a la vivienda creció en 0,28 puntos, el mayor aumento entre todas las variables medidas.

Pese al aumento de estos motivos de alarma, el informe señala que la ocupación ilegal sigue encabezando el listado de preocupaciones relacionadas con la vivienda. le siguen el precio de compra, el gasto del hogar, el precio del alquiler y, en quinto lugar, las leyes que regulan el sector inmobiliario.

Laura Mulà, directora Multicanal & de Clientes de Grupo Mutua Propietarios, considera que “la ocupación ocupe el primer lugar refleja que los propietarios siguen demandando seguridad jurídica y protección, mientras que la creciente preocupación por los cambios normativos sitúa el marco legal como un asunto de especial interés por su fuerte impacto sobre el mercado residencial”.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la aprobación de un Real Decreto Ley con tres medidas 'urgentes y contundentes' para regular el mercado del alquiler.

Luz, agua y gas, lo que más sube a juicio de la mayoría

Otro aspecto relevante del estudio es la percepción sobre los consumos domésticos. Para el 51% de los encuestados, los gastos de electricidad, gas y agua son los que más aumentan, aunque esta percepción ha descendido seis puntos en comparación con el año pasado. En contraste, la carga de impuestos asociados a la vivienda subió seis puntos en un solo año.

El informe también destaca que los hogares muestran menor disposición a realizar sacrificios, pero sí una mayor adaptación en el consumo diario. Las medidas tradicionales de ahorro, como no adquirir productos para el hogar, reducir el consumo energético o posponer arreglos y mejoras, han registrado descensos evidentes respecto a 2024, consolidando una tendencia decreciente iniciada después de los máximos alcanzados en 2023.

En la actualidad, la estrategia de ahorro más frecuente consiste en la compra de marcas blancas y la reducción de productos frescos. Esta adaptación refleja un cambio en las prioridades de los consumidores, que buscan ajustar sus presupuestos sin renunciar por completo a la calidad de vida.

La incidencia de las políticas públicas

Las conclusiones del III Barómetro reflejan que la vivienda se mantiene como eje central de la preocupación social en España. El aumento de la presión económica, la persistencia de la ocupación ilegal como temor principal y la adaptación de los hábitos de consumo delinean un escenario en el que la estabilidad financiera de los hogares depende cada vez más de factores externos, como las políticas públicas y la evolución de los precios de los servicios básicos.

Las encuestas recogen la percepción de que los cambios legislativos y fiscales están incidiendo directamente en el mercado residencial, lo que lleva a los propietarios y arrendatarios a estar atentos ante posibles modificaciones futuras. La demanda de protección y seguridad jurídica, unida al impacto de los precios, configura un panorama complejo para el acceso y la conservación de la vivienda.

Según el análisis de Grupo Mutua Propietarios, la tendencia a la baja en las medidas tradicionales de ahorro podría estar relacionada con la fatiga de los hogares tras años de ajustes y restricciones, así como con una mayor capacidad de adaptación ante las nuevas circunstancias económicas.