¿Te han sobrado churros? Estas son las mejores formas de recalentarlos y que queden crujientes, según un churrero

El horno, la freidora de aire o la sartén son formas comunes de revivir estas deliciosas frutas de sartén si nos han sobrado unos cuantos después de nuestra merienda o desayuno

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Churros tradicionales en una churrería.
Churros tradicionales en una churrería. (Adobe Stock)

Para muchos españoles, los domingos por la mañana tienen un sabor muy específico: el de los churros con chocolate. Hay quien los disfruta así, como desayuno, aunque también quien prefiere merendarlos en una fría tarde de invierno. Crujientes por fuera y blandos por dentro, espolvoreados con azúcar o bañados en chocolate fundido, en forma de porras o churros de lazo... Un placer sencillo pero terriblemente reconfortante que forma parte del ADN gastronómico de la cultura española.

Aunque la única forma de disfrutar de unos churros en todo su esplendor es hacerlo al momento de freírlos, existen maneras de revivir estas deliciosas frutas de sartén si nos han sobrado unos cuantos después de nuestra merienda o desayuno. Pasado un rato después de su fritura, pueden quedar gomosos, secos o hasta algo duros, por lo que será necesario recalentarlos de alguna manera para volver a disfrutar de su textura crujiente y esponjosa.

Cómo recalentar churros en la freidora de aire

Una de las mejores maneras de devolver a la vida unos churros o porras es utilizar la freidora de aire. Así lo explica Juan Alpuente, churrero ubicado en Barcelona y creador de contenido en redes sociales. En uno de sus vídeos en TikTok, donde se conoce como @xurrebcn, compartía su forma preferida de recalentar los churros sobrantes que se lleva a casa al acabar la jornada.

“Muchas veces me preguntáis qué hago con los churros que sobran. Pues muchas veces me los llevo para casa”, empieza explicando. “Tengo una air fryer y calentados en la air fryer están superbién”, asegura el churrero. La técnica no puede ser más sencilla: “Primero precaliento la freidora a 200 °C durante 5 minutos. Luego, coloco los churros y los caliento otros 3 minutos a la misma temperatura”, explica Juan a sus seguidores. Nada más se necesita para tener unos churros como recién hechos en casa. “Quedan tan crujientes y ricos como recién hechos, sin necesidad de agregar aceite extra”, concluye el experto.

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Horno y sartén, opciones aceptables

Al fin y al cabo, la freidora de aire no es más que un pequeño horno de convección, por lo que, si tu primera idea ha sido recalentarlos en este electrodoméstico, no vas nada desencaminado. Para ello, precalienta el horno a 180 °C, coloca los churros en una bandeja cubierta con papel de hornear para evitar que se peguen. Hornea durante unos 5-10 minutos, dependiendo de su tamaño, y dándoles la vuelta en la mitad para asegurar que queden homogéneos.

El tiempo exacto puede variar, por lo que os recomendamos ir comprobándolo de cerca. Lo importante es que se calienten de manera uniforme y queden crujientes. Si prefieres un toque más dorado, puedes rociarlos ligeramente con un poco de aceite en spray antes de meterlos al calor del horno, aunque no es necesario.

Si no tienes en casa ni horno ni freidora de aire, siempre puedes recalentar los churros en una sartén antiadherente, una opción igualmente correcta si buscamos recuperar su sabor y textura. Tendremos que calentar la sartén a fuego bajo, añadir los churros e ir girándolos regularmente para que se calienten de manera uniforme.

Nunca en el microondas

Podría considerarse un auténtico crimen en el universo churrero. Y es que el microondas, gran aliado para recalentar muchas y muy variadas recetas, no es en absoluto la opción ideal en el caso de bocados crujientes como son los churros y porras.

Esto se debe a que la textura que adquiere un alimento frito al calentarlo en el microondas no es crujiente, sino blanda. Este electrodoméstico calienta los alimentos de dentro hacia fuera, por lo que el interior se queda seco y el exterior puede quedar blando.