Arranca un 2026 que va a salir caro: qué sube, qué se mantiene y qué baja en el consumo diario

Los principales gastos básicos de las familias españolas siguen al alza, mientras solo algunas partidas dan un pequeño respiro

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Carne expuesta en un mercado en Madrid (Mateo Lanzuela / Europa Press)
Carne expuesta en un mercado en Madrid (Mateo Lanzuela / Europa Press)

El arranque de 2026 llega con una inflación prevista más contenida a nivel macroeconómico, en torno al 2%, según las últimas proyecciones del Banco de España. Sin embargo, esa moderación no se traslada de forma homogénea al consumo cotidiano de los hogares españoles, que empiezan el nuevo año con subidas generalizadas en buena parte de los gastos básicos, algunas partidas contenidas y muy pocas bajadas claras.

El mayor impacto en el bolsillo se concentra en la vivienda, los suministros del hogar y la cesta de la compra, mientras que el transporte público se mantiene protegido por las ayudas estatales y el gas regulado ofrece cierto alivio a las familias. El resultado es un inicio de año en el que el coste de vida sigue siendo elevado pese a la desaceleración del IPC general.

Vivienda: la presión estructural continúa

El precio de la vivienda continuará al alza en 2026, tanto en compra como en alquiler. Diferentes estudios de mercado coinciden en que los precios seguirán subiendo debido al persistente desequilibrio entre la oferta y la demanda.

Un informe de BBVA Research prevé que el precio de la vivienda continúe subiendo a lo largo del año, con incrementos en torno al 7%, mientras que la agencia de calificación Fitch maneja escenarios más amplios, con subidas que en algunos mercados podrían situarse desde el 8% al 10%. Entre los factores que explican esta evolución figuran la escasez de vivienda disponible, la fortaleza de la demanda y unos costes de financiación que, aunque han dejado atrás los máximos, siguen siendo elevados.

En el mercado del alquiler, la tensión también se mantiene. Portales inmobiliarios como Idealista o Pisos.com advierten de que la reducción de la oferta registrada en los últimos años sigue presionando las rentas, que previsiblemente continuarán creciendo por encima de la inflación general.

Suministros del hogar: subidas en electricidad, agua y telecomunicaciones

Los suministros básicos del hogar afrontan 2026 con nuevas subidas, impulsadas tanto por decisiones regulatorias como por ajustes empresariales.

En el caso de la electricidad, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha aprobado una actualización de los peajes de acceso para 2026, con un incremento medio del 0,5%. Aunque los precios en los mercados mayoristas se mantienen más contenidos que en ejercicios anteriores, este ajuste eleva la parte fija de la factura y limita el impacto de posibles rebajas, especialmente para los hogares acogidos al mercado regulado.

Según el comparador Selectra, el impacto de estos cambios será limitado para los hogares con tarifa regulada, pero quienes tengan contratos en el mercado libre podrían notar subidas más acusadas en su recibo.

El recibo del agua también sube en distintos territorios. En el área metropolitana de Barcelona, Aigües de Barcelona ha anunciado una subida del 2,9% para 2026, mientras que en otros seis municipios del entorno el incremento alcanza el 5,8%. En la Comunidad de Madrid, el Canal de Isabel II aplicará una subida del 3% a partir del 1 de enero.

A estas subidas se suman las telecomunicaciones. Las principales operadoras —Movistar, Orange y Vodafone— han comunicado incrementos en sus tarifas a partir de enero. Según cálculos del comparador Kelisto, el encarecimiento medio del sector se sitúa en torno al 8%, con ajustes que varían en función del paquete contratado.

Cuando los ingresos no aumentan al mismo ritmo que los precios: los españoles pierden hasta 1.200 euros de poder de compra por la inflación.

Alimentos: la cesta de la compra sigue sin dar tregua a las familias

La cesta de la compra continúa siendo una de los factores que más tensionan el presupuesto familiar. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025 algunos productos básicos registraron subidas de dos dígitos: los huevos se encarecieron casi un 43%, la carne de vacuno subió más del 20% y el café aumentó su precio alrededor de un 22%. El cacao y el chocolate también experimentaron incrementos significativos durante ese periodo.

Esta tendencia alcista no muestra, por ahora, una corrección clara al inicio de 2026. Así, aunque la inflación general se ha moderado, la alimentación sigue afectada por factores como los costes de producción, la volatilidad energética y las tensiones en determinadas cadenas de suministro. El resultado es que la cesta básica no solo no baja, sino que no deja de subir.

Transporte privado y viajes: moverse saldrá más caro

El transporte privado y los viajes también arrancan el año con incrementos. En el ámbito aéreo, Aena aplicará en 2026 una subida de en torno al 6,4% en las tarifas aeroportuarias, tras varios años de congelación. La decisión, aprobada por la CNMC, previsiblemente será repercutida, al menos en parte, en el precio final de los billetes.

Para quienes se mueven en coche, los peajes de las autopistas estatales se actualizarán con subidas que oscilarán entre el 3,64% y el 4,68%, según el Ministerio de Transportes, mientras que las autopistas de competencia autonómica también aplicarán incrementos. A ello se añaden los seguros, que el sector anticipa que encarecerán de forma generalizada sus pólizas en el nuevo ejercicio.

Los precios que se mantienen: carburantes y transporte público

Frente a estas subidas, hay algunos gastos que se mantienen más estables. Es el caso de los carburantes, cuyos precios se han moderado respecto a años anteriores y ya no registran las fuertes subidas vistas tras la crisis energética. Aunque siguen dependiendo del precio del petróleo y de la situación internacional, por ahora ejercen menos presión sobre el bolsillo de los ciudadanos.

El transporte público es el principal ámbito protegido frente a la subida de precios. Las ayudas estatales se mantienen al inicio de 2026, incluido el abono único de 60 euros que permite el uso ilimitado de los servicios de Cercanías, Rodalies, media distancia y autobuses estatales. En grandes ciudades, la Comunidad de Madrid mantiene los precios congelados, mientras que en Barcelona continúan los descuentos, aunque con una ligera subida del precio base de los abonos.

La excepción: el gas regulado

La principal bajada clara en el consumo cotidiano se concentra en el gas para hogares acogidos a la tarifa regulada (TUR). A partir del 1 de enero de 2026, la tarifa regulada de gas se reducirá en torno al 8,7% respecto al trimestre anterior, según la resolución publicada en el BOE. En términos de factura anual, esa reducción se traduce en un ahorro estimado de alrededor del 3,7% para hogares en TUR1 (gas para cocina y agua caliente) y de aproximadamente el 4,3% para quienes también tienen calefacción (TUR2). En el caso de comunidades de propietarios, la tarifa vecinal verá descensos del 5,7% al 8,3% según el tramo de consumo.