Funcas recorta hasta el 2,2% su previsión de crecimiento del PIB para 2026 y eleva al 3,1% la inflación

El centro de análisis actualiza a la baja su previsión de expansión de la economía española para este año y espera una tasa de inflación cinco décimas por encima de lo estimado anteriormente

Guardar
Google icon
Un cliente compra patatas en una frutería, en Ronda, Andalucía, España. (REUTERS/Jon Nazca)
Un cliente compra patatas en una frutería, en Ronda, Andalucía, España. (REUTERS/Jon Nazca)

El impacto de la guerra en Oriente Medio resta una décima adicional al crecimiento esperado de la economía española en 2026, según las últimas estimaciones del panel de Funcas. Las perspectivas de expansión del Producto Interior Bruto (PIB) para el conjunto de 2026 quedan así en el 2,2%, según los expertos del centro de análisis, mientras su previsión de inflación escala cinco décimas hasta el 3,1%.

La inflación subyacente, que excluye alimentos frescos y energía por su alta volatilidad, también subirá dos décimas más de lo previsto en 2026, hasta el 2,7%. Para 2027, el consenso de panelistas la sitúa en el 2,4%, por encima de la previsión general de inflación de ese año, fijada en el 2,3%. El ‘think tank’ cita la incertidumbre por el conflicto en Irán como uno de los factores principales detrás del ajuste, a la par que señala que la Unión Europea figura entre las zonas más expuestas al efecto en los precios de esa tensión geopolítica.

PUBLICIDAD

Tras el avance intertrimestral del 0,6% registrado en el PIB durante el primer trimestre, los panelistas esperan que el ritmo se modere al 0,4% para el resto del ejercicio. La demanda nacional aportará 2,6 puntos al crecimiento, pero el sector exterior restará cuatro décimas, lo que explica ese freno en el conjunto del año. Para 2027, Funcas mantiene sin cambios la previsión de PIB en el 2%. Detrás de esa moderación frente a 2026 está una menor contribución tanto de la demanda interna, que aportaría 2,1 puntos, como de la externa, que restaría una décima.

La política monetaria, en una posición incómoda

El repunte del IPC provocado por la escalada de los costes energéticos y de otras materias primas “complica la tarea de la política monetaria”, según el panel, al dificultar la evaluación del riesgo de desanclaje de las expectativas de inflación. Esa dificultad se traduce en una postura de espera por parte de los grandes bancos centrales. Por el momento, los principales han optado por mantener los tipos, aunque los mercados descuentan que el ajuste acabará llegando.

PUBLICIDAD

En un "escenario de incertidumbre", el Gobierno actualiza su cuadro macroeconómico. Carlos Cuerpo detalla que la evolución de los precios obliga a un ajuste automático al alza de la inflación, elevando el deflactor del PIB del 2,1% al 3,1%.

En el caso del Banco Central Europeo, la expectativa apunta a una subida de un cuarto de punto, hasta el 2,25%. El Euríbor ya anticipa ese movimiento: cotiza en el entorno del 2,8%, frente al 2,2% que registraba antes del estallido de la guerra de Irán. La rentabilidad del bono español a diez años sigue la misma dirección. Desde el 3% de febrero ha escalado hasta cerca del 3,6%, y los panelistas prevén que esos niveles se mantengan al menos hasta finales de año, por encima de la anterior previsión de consenso.

El empleo se mantiene estable y cae la percepción de riesgo

Las estimaciones de creación de empleo no han variado respecto a la revisión anterior: un 1,9% en 2026 y un 1,5% en 2027. Con ese ritmo, la tasa de desempleo bajaría al 10% este año y al 9,6% el siguiente. El déficit público, por su parte, seguiría una trayectoria distinta según los panelistas: subiría hasta el 2,5% del PIB en 2026 para después retroceder al 2,3% en 2027.

Desde Funcas también señalan que el nivel de riesgo percibido es menor ahora que en la revisión anterior, aunque la revisión al alza de la inflación refleja que las tensiones geopolíticas no han desaparecido del horizonte.

*Con información de Agencia EFE y Europa Press

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD