La unidad del Ejército de Tierra que se une a la misión internacional en Líbano: su preparación para la Operación ‘Libre Hidalgo’

Las Fuerzas Armadas han compartido un vídeo de su entrenamiento y los vehículos que emplearán

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Preparación de la misión española en Líbano

El despliegue español en Líbano recibe un nuevo equipo. El Grupo Táctico ‘Uad Ras’, integrado en la Brigada Guadarrama XII del Ejército de Tierra, llega al país de Oriente Medio tras recibir un riguroso programa de entrenamiento y puesta a punto en el CENAD San Gregorio en Zaragoza. Se trata de una preparación previa a su próxima participación en la operación Libre Hidalgo XLIV de la UNIFIL (misión de Naciones Unidas en el Líbano).

Este despliegue internacional es uno de los más importantes de las Fuerzas Armadas Españolas, con cerca de 700 militares. El apoyo al Ejército de Líbano es fundamental para que trate de plantar cara a la milicia Hezbolá, que ha controlado zonas del país desde hace años a través de actuaciones violentas.

Los militares de la segunda
Los militares de la segunda rotación de la Brigada Líbano XLII en 2024 (Diego Radamés - Europa Press)

Preparación para el despliegue

El grupo ‘Uad Ras’ destaca por su dotación de blindados ligeros y la integración de equipos especializados en maniobra, ingeniería y logística, capacidades claves en entornos internacionales exigentes. Sus integrantes han participado en simulacros recientes de instrucción y tiro real, reforzando su preparación para operaciones complejas.

Durante las maniobras desarrolladas en el CENAD San Gregorio, el Ejército de Tierra ha registrado en imágenes los ejercicios de escolta de convoy organizados por el “Uad Ras”, utilizando blindados VAMTAC ST5, vehículos habituales en misiones de paz. Estas prácticas, pieza fundamental en la estrategia de preparación previa al despliegue, buscan perfeccionar la coordinación y la respuesta ante posibles amenazas sobre el terreno.

El adiestramiento se enmarca en la misión española en Líbano, operación ‘Libre Hidalgo’, donde los militares deben adaptarse a entornos cambiantes y escenarios de seguridad complejos. Allí, tanto los medios técnicos como la experiencia acumulada en maniobras similares resultan determinantes para el éxito de las misiones asignadas por Naciones Unidas y para el apoyo efectivo a las fuerzas internacionales desplegadas en la región.

Mensaje de la ministra de Defensa tras la reunión telemática con sus homólogos europeos (MD)

Misión en Líbano

La continuidad de la presencia española en la misión de la ONU en Líbano fue renovada el pasado mes de agosto. El despliegue español incluye por lo menos 670 militares, principalmente en la base Miguel de Cervantes cerca de Marjayún, donde colaboran con las fuerzas locales en tareas de patrulla, observación y vigilancia en la línea de separación con Israel, una franja de frecuente tensión y enfrentamientos.

Esta operación forma parte de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FPNUL) desde 2006, tras la ampliación decretada por el Consejo de Seguridad tras el conflicto de ese año. Recientemente bajo mando español, la Brigada Multinacional Este de FPNUL agrupó a unos 3.500 efectivos de nueve países, aunque el general Aroldo Lázaro Sáenz cedió el mando a su homólogo italiano en junio.

El escenario es sensible porque una retirada de las fuerzas internacionales podría dejar a Líbano en situación de vulnerabilidad ante la inestabilidad interna, el debilitamiento de Hezbolá tras los ataques israelíes y el resurgimiento de grupos radicales. El pasado de la misión, en la que seis militares españoles murieron en un atentado en 2007, sigue presente en la memoria colectiva de las Fuerzas Armadas.