Una española que vive en Suiza explica cinco cosas que ahora sí puede hacer: “En España nunca lo haría”

Las personas que se marchan a vivir al extranjero deben adaptarse sus rutinas y modos de vida ante las costumbres, normas sociales y horarios del país en el que residen

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Una española que vive en Suiza explica las cosas que hace allí y que en España no hacía (@nosvamosasuiza/TikTok)
Una española que vive en Suiza explica las cosas que hace allí y que en España no hacía (@nosvamosasuiza/TikTok)

Cuando alguien se marcha a vivir a otro país, son muchos aspectos a los que tiene que acostumbrarse. Los horarios cambian, las costumbres también y la forma en la que se relaciona la sociedad será diferente; por tanto, no sirve con asentarse en un lugar nuevo y esperar que todo siga siendo como en el sitio de origen, sino que el extranjero posiblemente experimentará choques culturales y deberá pasar por un proceso de adaptación.

La gastronomía, ciertas normas o el idioma son algunas de las cosas que más suelen costar a aquellos que han tomado la decisión de hacer las maletas y montarse en un avión para mudarse a un país distintos durante una temporada. De hecho, cada vez son más los que utilizan las redes sociales para compartir con sus seguidores cuáles son aquellas cosas que más les han sorprendido, tanto positiva como negativamente.

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Rosana, una mujer española que actualmente reside en Suiza, ha publicado recientemente un vídeo en su cuenta de TikTok (@nosvamosasuiza) en el que explica cuáles son las cosas que hace allí que en España no hacía.

“Aquí es muy común”

En primer lugar, Rosana se ha referido al tema de los idiomas, lo que suele ser la principal barrera para muchos a la hora de mudarse al extranjero. Tal y como ha explicado, en un mismo día puede utilizar hasta siete lenguas distintas: “Normalmente castellano, gallego, inglés y alemán, pero a veces también portugués, italiano o incluso francés”.

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Una bandera suiza en el puerto de Ginebra, Suiza. (REUTERS/Denis Balibouse)
Una bandera suiza en el puerto de Ginebra, Suiza. (REUTERS/Denis Balibouse)

La forma de relacionarse también ha cambiado. Ahora, por ejemplo, sí que se anima a quedar con gente que ha conocido a través de las redes sociales, mientras que destaca que “en España nunca haría esto”: “Aquí he encontrado a gente muy guay que he conocido de esta manera”.

Además, Rosana explica que, al vivir en una zona limítrofe entre Suiza, Francia y Alemania, tiene la posibilidad de ir a hacer la compra en un país distinto del que reside, algo que en España resultaría bastante extraño e inviable si no se vive muy cerca de alguno de los países con los que hace frontera.

De hecho, señala que incluso ha llegado a hacer la compra “en dos países distintos en el mismo día”. Esta decisión se debe a que “comprar en Francia o Alemania es más barato que en Suiza, así que a veces hacemos la compra allí”.

Suiza es, efectivamente, un país con un coste de vida bastante elevado. Por ejemplo, Rosana lo nota en el agua embotellada, que en los restaurantes es “desorbitadamente cara”. Así, se ha acostumbrado a “pedir agua del grifo en restaurantes”, algo que en España no hacía porque no le importaba pagar por una botella. Además, explica que también le cobran por el agua del grifo en Suiza.

Los extranjeros en España viven muchos choques culturales cada día.

Y, con respecto a los horarios de las comidas, la creadora de contenido destaca que han variado considerablemente. Esto es algo que muchos españoles que viven en el extranjero comentan, ya que la vida en la mayoría de países europeos se realiza mucho más temprano que en España. Así, se ha acostumbrado a “comer a las doce y cenar a las siete”: “En España nunca jamás comería antes de la una ni cenaría antes de las nueve seguramente, pero aquí es muy común”.

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