
La calidad de la materia prima, el conocimiento profundo de cada pieza y de sus necesidades y la experiencia del parrillero. Son los tres grandes pilares que hacen que una chuleta se convierta en un manjar supremo, una delicia que hace salivar a los más carnívoros. El arte de la parrilla encuentra su capital, al menos en lo que a España se refiere, en el País Vasco, donde el arte de las brasas y el sabor inolvidable de una carne jugosa y ahumada son seña de identidad gastronómica.
Pero Madrid también puede sacar pecho en lo que a buenas brasas se refiere. La capital cuenta con rincones, algunos más conocidos y otros escondidos aún del gran foco mediático e ‘instagramer‘, donde los amantes de la buena carne pueden disfrutar de cortes impecables y una cocción perfecta, de esas que prometen un sabor que entra por la boca y ya no se olvida jamás.
Un templo de las brasas en el barrio de Salamanca
Uno de los culpables de que la fiebre del chuletón se haya extendido por la capital es Borja Aleixandre, chef de La Parrilla de Salamanca, que desde la calle Padilla y en muy poco tiempo se ha convertido en foco de interés absoluto para los amantes de las buenas carnes. Abierto en 2020 en el corazón del barrio de Salamanca, La Parrilla de Salamanca se ha consolidado como un referente para los amantes de la brasa, un espacio donde degustar carnes, mariscos y pescados de calidad cocinados al carbón.

Su chef ha sido seleccionado para representar a Madrid en la final del prestigioso concurso nacional Maestros Parrilleros 2025, que celebra su cuarta edición el próximo 28 de mayo en el Reale Arena, también conocido como estadio de Anoeta, en San Sebastián. En él, más de 50 parrilleros de toda la península, uno por provincia, concursarán por hacerse con el ansiado trofeo al mejor parrillero del año. Todos ellos participarán en igualdad de condiciones con las mismas parrillas y las mismas chuletas cortadas en directo.
Su chuleta vasca a la brasa, la estrella del restaurante, se puede probar en su carta o bien a través de un menú cerrado para dos que incluye, además, entrantes como la ensalada de tomate de temporada con ventresca, la chistorra de Arbizu y morcilla a la parrilla, así como croquetas de jamón o boletus. La chuleta se acompaña de patatas fritas y todo se marida con una botella de vino Rioja Viña Eizaga Crianza o de Ribera del Duero de la casa, antes de acabar con el postre: una tarta de queso artesana. El precio es de 49,95 € por persona.

Pero el menú de La Parrilla de Salamanca no se reduce únicamente a la chuleta. El entrecot y el solomillo son otros grandes protagonistas de la carta de carnes, que se acompaña de opciones vegetales como pimientos al carbón o berenjena a la brasa, queso provolone cocinado también al fuego y varias hamburguesas con carne de buey. Todo ello se sirve en un ambiente acogedor y elegante, ideal para disfrutar en buena compañía.
Además del reconocimiento de este concurso anual, el restaurante cuenta con una buena cantidad de reseñas que aseguran el buen resultado de su cocina. En total, su perfil de Google cuenta con más de mil reseñas, que le conceden una evaluación final de 4,6 estrellas sobre 5.
(Con información de Europa Press)
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