Olvidan durante tres horas a una niña de cuatro años en un autobús: “Mi hija está en el psiquiatra”

El resto de pasajeros y el conductor no se dieron cuenta de su presencia hasta el final de la línea

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Una niña de cuatro años se queda olvidada en un autobús (Montaje Infobae)
Una niña de cuatro años se queda olvidada en un autobús (Montaje Infobae)

Una niña de cuatro años de Dordogne, un departamento en el suroeste de Francia, tuvo un trayecto en bus que se alargó mucho más de lo debido. El pasado 15 de enero, la pequeña se dirigía a un centro de ocio en Trélissac. Al parecer, la criatura disfrutaría de esta actividad junto con otros niños de su edad, con la finalidad de relacionarse y pasar un buen rato.

Sin embargo, una vez llegaron a la entrada del centro, todos los niños bajaron salvo ella, quien se mantuvo durante tres horas más en el vehículo. El conductor del autobús solo se percató de su presencia cuando llegó al final de línea en Charente, a más de 100 kilómetros de su destino. Aunque durante el trayecto la niña estuvo tranquila, su madre declaró ante el Dordogne Libre el pasado jueves 30 de enero, que su hija ha quedado traumada, tras esta experiencia.

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La demanda inmediata al centro de ocio

La niña de Dordogne pasó desapercibida para todos los viajes y el conductor, debido a su actitud relajada. Según han expresado algunos de los pasajeros, ni si quieran se dieron cuenta de su presencia dentro del vehículo. Y es que, la pequeña permaneció sola y quieta durante las tres horas que dura el recorrido de la línea de autobús, mientras observaba los paisajes que se sucedían en las ventanas. Cuando el conductor terminó su turno en la terminal de Périgueux-Angoulême, cerca de las 18:30, se dio cuenta de que la niña seguía sentada. De esta manera, el hombre actuó inmediatamente para devolverla con urgencia a sus padres.

Después de lo sucedido, la madre ha presentado una denuncia contra el centro, concretamente se enfrentará a los trabajadores que debían asegurarse de que todos los niños bajasen del transporte. A pesar de ser un “error humano”, la progenitora no puede comprender “como no bajó”. Según ha declarado, “los animadores del centro pensaron que habíamos venido a buscarla”. No obstante, “nadie nos vio” recogerla; “sobre todo, nadie nos llamó para asegurarse”, relató disgustada. Por este motivo, ha comunicado al medio francés que los dos monitores encargados de cuidar y vigilar al grupo infantil deberán presentarse ante un comité disciplinario el próximo viernes 7 de febrero, para explicar lo sucedido.

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El interior de un autobús (Pixabay)
El interior de un autobús (Pixabay)

El incidente generó una gran indignación y preocupación en los padres, ya que le objetivo principal de inscribir a su hija al centro de ocio fue para promover su socialización con otros niños: “La había puesto en el centro para que se relacionara. Ahora está todo arruinado”, afirmó. Según ha comentado, “mi hija está en el psiquiatra” por el trauma que ha desarrollado a raíz de este descuido. De esta manera, los padres han decidido no volver a confiar de nuevo en la institución.

Además, la madre está considerando iniciar acciones legales contra el municipio en busca de respuesta y justicia por el descuido que pudo tener consecuencias más graves. El “error humano”, sumado a la falta de supervisión, han sido claves en este incidente que ha marcado a la familia. Ahora, el debate gira en torno a la responsabilidad que deben ejercer estos profesionales, así como su respuesta ante lo sucedido.

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