
Su nombre es Hayfa Nasir y su caso está dando la vuelta al mundo. La niña, originaria de Malasia, llevaba semanas quejándose de un dolor en el oído. No fue hasta que la familia acudió a urgencias el pasado 18 de enero cuando los médicos descubrieron una infestación de cientos de garrapatas en su canal auditivo.
De acuerdo con el relato que la madre, Aqila Nasir, compartió en una publicación extensa en Facebook, los síntomas empezaron el 17 de enero. La mujer revisó el oído de su hija, sin ver nada extraño, y la familia no le dio demasiada importancia. Pensando que podría tratarse de un simple grano interno o alguna infección común. Sin embargo, el dolor se fue extendiendo hacia el cuello de la menor, que además empezó a mostrar síntomas de agotamiento extremo.
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Madre e hija acudieron al hospital al día siguiente. Allí, los médicos exploraron el interior del oído de la niña con una pequeña cámara, con la que encontraron una gran cantidad de garrapatas en etapa larval. Eran más pequeñas que un grano de arena y se agrupaban en el canal auditivo de la menor, lo que le causaba un dolor persistente. Los sanitarios limpiaron la oreja de la niña de forma inmediata para prevenir cualquier infección. Además, le recetaron medicación para paliar el dolor y volvieron a citarla para una revisión a la semana siguiente.
Cómo las garrapatas pueden llegar al oído humano

Tener garrapatas en el oído es algo bastante inusual a la par que peligroso para la salud humana. Estos parásitos pueden acceder al canal auditivo adhiriéndose primero a la piel cercana, para después desplazarse hasta entrar en el oído. Es algo poco común, pero puede ocurrir si las personas están en contacto cercano con animales infestados o si se frecuentan áreas donde las garrapatas son habituales. En este caso particular, la madre de Hayfa atribuyó la infección al contacto con gatos callejeros, que podían portar las larvas.
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Aunque el caso de Hayfa ocurrió en Malasia, las garrapatas representan un problema de salud pública en muchas partes del mundo. En Estados Unidos, más de 31 millones de personas sufren mordeduras de garrapatas al año. Estos insectos pueden transmitir enfermedades al ser humano, como la enfermedad de Lyme, una infección que provoca un sarpullido en la piel, fiebre, dolor de cabeza y fatiga. Si no se trata temprano, la enfermedad se extiende y puede llegar a las articulaciones, el corazón y el sistema nervioso.
La picadura de la garrapata también puede derivar en fiebre botonosa, además de producir parálisis mediante la inoculación de una neurotoxina. Es una afección poco común, pero sus consecuencias pueden ser fatales. Se da especialmente entre los niños menores de 10 años y puede provocar la muerte por parálisis respiratoria.
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Para prevenir picaduras de garrapata, es importante vestir ropa de colores claros, que facilitan ver a estos parásitos; y prendas con mangas y perneras largas, que dificultan que nuestra piel entre en contacto con las garrapatas. Usar calzado cerrado y repelentes autorizados son otros de los consejos para evitar una picadura de garrapata.
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