Estas son las 5 señales de alerta de que te están manipulando, según un psicólogo

La manipulación suele realizarse de forma sutil hasta conseguir romper la confianza y la autoestima de la víctima

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Una conversación entre amigas (AdobeStock)
Una conversación entre amigas (AdobeStock)

No siempre es fácil detectar a un manipulador, menos aún si la víctima somos nosotros mismos. Las actitudes de control que podemos percatar en ciertas personas a veces se nos pasan por alto cuando nos ocurren a nosotros, algo que puede resultar muy peligroso para nuestra autoestima, confianza y, en definitiva, el bienestar emocional. La manipulación puede darse en todos los entornos (familia, amigos, pareja, trabajo...), por lo que es crucial saber reconocerla para protegernos de estos comportamientos abusivos.

El psicólogo Javier Soriano indica que, con frecuencia, las personas manipuladoras no ejercen su control de forma directa sobre sus víctimas, sino muy sutilmente. Así, el experto ha recogido las cinco señales que alertan de que podríamos estar sufriendo una manipulación por alguien de nuestro entorno.

Usan la culpa para influir en tus decisiones

Un manipulador a menudo emplea la culpa como herramienta para obtener lo que desea. Frases como “si realmente te quisiera, lo harías” o “después de todo lo que he hecho por ti” están diseñadas para hacerte sentir responsable de su bienestar o felicidad. Este enfoque te coloca en una posición en la que sientes que debes ceder para evitar sentirte culpable.

Para evitar esto, es importante reconocer que no somos responsables de las emociones o acciones de los demás, así como aprender a establecer límites y a decir “no” sin culpa.

Ocultan información clave

Los manipuladores suelen omitir detalles importantes para dirigir las decisiones de los demás hacia sus propios intereses. Al no compartir toda la información, se aseguran de mantener el control sobre la situación y evitar que tomes decisiones informadas.

Una estrategia para confrontarlo es hacer preguntas directas y busca corroborar la información antes de actuar. Mantén una comunicación clara y abierta con otras personas involucradas.

Practican el ‘gaslighting’

El gaslighting o luz de gas es una forma de manipulación psicológica que busca hacer que dudes de tus propios pensamientos, recuerdos o percepción de la realidad. Comentarios como “estás exagerando” o “eso nunca ocurrió” son ejemplos de esta peligrosa táctica. Con el tiempo, puede erosionar tu confianza en ti mismo y hacerte más dependiente del manipulador.

Lo primordial es confiar en nuestro instinto y mantener un registro de los eventos o conversaciones importantes. Hablar con alguien de confianza puede ayudarte a confirmar lo que está ocurriendo.

Te aíslan de personas de apoyo

Un manipulador puede intentar separarte de amigos, familiares o cualquier persona que pueda brindarte apoyo emocional. Esto se hace para que dependas únicamente de ellos y para limitar las perspectivas externas que podrían ayudarte a ver la manipulación. Mantén tus conexiones con tus redes de apoyo, no permitas que nadie controle tus relaciones y escucha las preocupaciones de las personas que te quieren.

Generan inseguridad

Los manipuladores a menudo recurren a comentarios o insinuaciones que minan tu confianza. Por ejemplo, pueden decir: “¿estás seguro de que eso es así?” o “pensé que eras mejor en esto”. Estas observaciones están diseñadas para hacerte dudar de tus capacidades y fomentar la dependencia emocional. El psicólogo aboga por la importancia de reconocer estas tácticas para reafirmar tus habilidades y tu valor. Evita buscar validación constante de quien te manipula.

Episodio: ¿Cómo darse cuenta si está estresado?.