El cambio climático cada vez merma más el tenis: Roland Garros se derrite ante un termómetro disparado

Gabriel Diallo se vio obligado a retirarse y Casper Ruud necesitó que entraran las asistencias porque estaba mareado debido al calor

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El tenista Casper Ruud con una toalla y echándose agua en la cabeza durante Roland Garros (REUTERS/Stephanie Lecocq)
El tenista Casper Ruud con una toalla y echándose agua en la cabeza durante Roland Garros (REUTERS/Stephanie Lecocq)

París atraviesa una situación meteorológica atípica con temperaturas notablemente superiores a las habituales para finales de mayo. La ciudad permanece bajo alerta amarilla, ya que los termómetros registran hasta 13 grados más de lo que suele esperarse en esta época. Una situación que afecta directamente a Roland Garros y, especialmente, a sus tenistas. Las elevadas temperaturas de los últimos días han obligado al torneo a intensificar sus protocolos para proteger tanto a los jugadores como al público frente a los riesgos asociados al calor extremo.

La Federación Francesa de Tenis (FFT), encargada de la organización del certamen, ha puesto en marcha desde este lunes un sistema especial para vigilar el índice WBGT (Wet Bulb Globe Temperature), que sirve como referencia para determinar el nivel de riesgo térmico durante los partidos. Este sistema de monitoreo implica una supervisión constante de las condiciones ambientales, ya que la medición de la temperatura de globo y bulbo húmedo se inicia media hora antes de que comiencen los partidos, o en el momento que lo considere oportuno el juez árbitro. “Las mediciones de la temperatura de globo y bulbo húmedo (WBGT, por sus siglas en inglés) se monitorean continuamente a lo largo del día, comenzando 30 minutos antes del inicio de los partidos o a discreción del juez árbitro del torneo”, confirmaron fuentes de la FFT a la agencia EFE.

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Las predicciones meteorológicas de Météo France advierten que las temperaturas seguirán siendo “muy elevadas para la temporada” al menos hasta el martes, y alertan que el fenómeno se extiende hacia el norte francés, con registros superiores a los 30 grados. Frente a este panorama, el torneo Roland Garros ha reforzado los controles y las medidas de prevención para evitar incidentes derivados del calor, tanto en la pista como en las gradas.

La tenista Naomi Osaka en Roland Garros (REUTERS/Benoit Tessier)
La tenista Naomi Osaka en Roland Garros (REUTERS/Benoit Tessier)

Los tenistas luchan contra el calor

El desafío que supone el calor afecta especialmente a los tenistas, obligados a competir bajo un sol abrasador y unas temperaturas elevadas. Unas condiciones que ya han tenido su efecto negativo sobre las pistas. La amenaza del calor ya se hizo patente el domingo, cuando Gabriel Diallo, tenista canadiense ubicado en el puesto 49 del ranking mundial, se retiró en su debut ante James Duckworth alegando un golpe de calor, incluso antes de que se activara la alerta oficial.

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Aunque no ha sido el único. El tenista noruego Casper Ruud vivió un infierno en la tierra durante su debut en Roland Garros. La semana anterior a la cita parisina, el tenista había competido en un torneo de Ginebra. Una participación que le pasó factura en el torneo francés. El noruego tenía el partido bajo control, con tres bolas de partido a su favor y dos sets a cero de ventaja. Todo parecía indicar que en la tercera manga se llevaría el partido y entonces el calor pasó factura y perdió cinco puntos consecutivos.

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Ruud estaba visiblemente mareado y casi no se podía mover. El equipo médico evaluó su condición física, mientras él permanecía con la vista fija en un punto indeterminado. El cuarto set resultó completamente favorable para Safiullin, quien se impuso por 6-0. El noruego apenas logró sumar algún punto durante ese tramo. Su continuidad en el torneo en la primera ronda estuvo en serio riesgo, una situación que habría representado un duro revés en su carrera.

Tras el partido, reconoció: “Estuve cerca de estar de camino a casa, honestamente. Al final del 3º y 4º set me sentí bastante horrible y mareado. Era realmente difícil ver la pelota. Creo que mi temperatura corporal era demasiado alta, no pude enfriarla con la temperatura que hace aquí hoy. Por suerte, pude darme un poco de tiempo para respirar en el cuarto set para ver si podía calmarme y dejar que los calambres y la alta temperatura se aliviaran. Por suerte, lo logré. Fue un partido realmente duro”.

El tenista español Alejandro Davidovich también habló de las condiciones climáticas de Roland Garros tras su debut ante Damir Dzumhur. “No me he encontrado bien físicamente. Lo he pasado mal por el calor. Había momentos en los que ni se respiraba. Él ha tenido la oportunidad de ganar en cuatro sets y yo después me he agarrado”. Y añadía: “He aceptado las condiciones. Sabía que hacía un calor increíble”. Lo cierto es que las altas temperaturas se han convertido ya en un clásico del circuito. Pocos torneos hay que se libren del calor.

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