“No puedo escuchar música”: Huey Lewis contó cómo la sordera cambió por completo su vida

En el pódcast Inside of You with Michael Rosenbaum, el interprete de “The Power of Love” explicó cómo la enfermedad de Ménière transformó su vida y habló del implante coclear que utiliza

Guardar
Google icon
Huey Lewis contó que la enfermedad de Ménière le hizo perder la audición y cambió por completo su relación con la música (YouTube: hueylewisofficial)

Huey Lewis y su sordera cambiaron por completo la relación del músico con aquello que definió su carrera: dice que ya no puede escuchar la música como antes, que la enfermedad de Ménière le quitó la audición y que hoy depende de un implante coclear y un audífono para seguir conversaciones. Lo contó en el pódcast Inside of You, conducido por Michael Rosenbaum, donde describió el golpe físico y emocional de esa pérdida.

La voz de “The Power of Love” perdió la audición del oído derecho hace unos 35 años por la enfermedad de Ménière y después también falló el oído izquierdo, hasta quedar "básicamente sordo" sin ayuda tecnológica.

PUBLICIDAD

Dijo que usa un implante coclear en un lado y un audífono en el otro, que eso le permite entender el habla, pero no volver a disfrutar la música, y que ese cambio reorganizó su vida desde hace “ocho años y medio”.

Lewis situó el inicio del problema décadas atrás: “Me diagnosticaron algo llamado enfermedad de Ménière. En realidad ni siquiera saben qué es, y perdí la audición del oído derecho hace como 35 años”.

PUBLICIDAD

Escribió la icónica canción de "Volver al Futuro" y lo premiaron con 15 segundos en escena: así fue el cameo de Huey Lewis
El músico dijo en Inside of You with Michael Rosenbaum que perdió primero la audición del oído derecho y después falló el izquierdo

El músico contó que durante años vivió con un solo oído funcional y que pudo seguir adelante incluso sobre el escenario. “Existí básicamente con un solo oído durante 25 años”, relató, antes de añadir que después “el oído izquierdo falló, y ahora estoy básicamente sordo, sin la tecnología”.

También describió los intentos por frenar el deterioro: “Probé toda clase de cosas, desde medicinas herbales hasta medicinas occidentales, fármacos preparados en Canadá, nada de fármacos, ayuno, nada de carne, nada de sal. Y nada funcionó, y siguió empeorando”.

Cómo oye hoy con un implante coclear

En la conversación con Michael Rosenbaum para Inside of You, Lewis marcó el límite de la tecnología que usa: “Tengo un implante coclear de este lado y un audífono normal en el otro. Son compatibles y se conectan con la computadora y con el teléfono”.

La mejora, según explicó, sirve para hablar, no para recuperar su relación con las canciones: “No puedo escuchar música. La música ya no forma parte de mi vida, y eso es una píldora difícil de tragar”.

Huey Lewis explicó que usa un implante coclear y un audífono para entender el habla, aunque no puede disfrutar la música como antes (REUTERS/Mario Anzuoni)
Huey Lewis explicó que usa un implante coclear y un audífono para entender el habla, aunque no puede disfrutar la música como antes (REUTERS/Mario Anzuoni)

Cuando Rosenbaum le preguntó por esa diferencia, Lewis la llevó a una explicación: “No puedo encontrar el tono en la música. La tecnología que uso en mi implante coclear lo descompone todo en fragmentos digitales, así que puedo oír y entender. El habla es más fácil de escuchar que la música”.

Luego detalló cómo percibe los sonidos. “La música me llega distorsionada”, dijo, y comparó las voces con un registro agudo artificial: “Suenas un poco como Mickey Mouse. La gente suena como si hubiera inhalado helio”.

Para él, ese efecto afecta el núcleo de la experiencia musical. “Colorea el tono. Hace imposible oír el tono”, afirmó, aunque aclaró que, si se quita los dispositivos, queda totalmente incomunicado por esa vía.

Lewis dijo además que sigue pendiente de posibles avances médicos y tecnológicos. En Inside of You mencionó la perspectiva de un implante totalmente interno, sin parte externa visible, que le permitiría dormir o nadar sin retirarlo.

Lewis afirmó que la tecnología del implante coclear descompone los sonidos en fragmentos digitales y le impide encontrar el tono musical
Lewis afirmó que la tecnología del implante coclear descompone los sonidos en fragmentos digitales y le impide encontrar el tono musical

Asimismo, aclaró que debe quitarse los aparatos por la noche. “Tengo que sacarme todo para dormir, porque si no me doy vueltas sobre eso, y entonces estoy sordo por la noche. Si hay un incendio, estoy en problemas”, bromeó.

El duelo de un músico que ya no puede disfrutar canciones

El impacto no fue solo funcional. “Fueron los peores seis meses de mi vida. Básicamente me quedé en la cama”, recordó Lewis sobre el período en que perdió la audición que le quedaba.

Después llegó una forma de duelo más difícil de explicar para alguien cuya vida había girado alrededor del sonido. “No puedo disfrutar la música”, dijo, y lo llevó a escenas cotidianas: “Cuando cocinaba o tenía gente a cenar, siempre les ponía música. Tengo una gran colección de big band antigua y jazz viejo de Nueva Orleans. Ya no la pongo en absoluto”.

A veces todavía la reproduce, pero el vínculo ya no es el mismo: “Es raro. Puedo escuchar el ritmo, sé lo que está pasando, pero no puedo disfrutarla”.

El cantante relató que probó tratamientos, dietas y fármacos para frenar la sordera, pero ninguno funcionó (Composición fotográfica)
El cantante relató que probó tratamientos, dietas y fármacos para frenar la sordera, pero ninguno funcionó (Composición fotográfica)

Ese límite también lo apartó de otros músicos. “Ya no puedo ir a ver tocar a mis amigos porque para mí es cacofonía”, dijo, antes de describir una escena aún más dura: puede estar junto a una banda que interpreta una de sus propias canciones y no reconocerla.

La frustración aparece incluso cuando piensa en volver a crear. “La música antes era muy divertida”, dijo, y descartó forzarse a trabajar en ella como antes porque todo termina en la misma sensación: “Acaba siendo frustrante para mí cuando no puedo disfrutarla. No puedo sentir la calidez”.

La vida que reconstruyó lejos de los escenarios

Lewis contó que la salida no estuvo en recuperar lo perdido, sino en reorganizar su rutina: “Pesco mucho, ¿de acuerdo? De verdad. Y me encanta la pesca con mosca”.

La naturaleza pasó a ocupar el centro de esa nueva rutina. “Me encanta la Madre Naturaleza, y salir yo solo a un arroyo”, dijo, en contraste con una vida anterior dominada por conciertos, viajes y ruido.

Según relató al pódcast, si conservara la audición, probablemente seguiría de gira con entre 75 y 100 conciertos al año. Aun así, dijo que no extraña del todo ese ritmo, aunque sí echa de menos algunos shows y la convivencia con la banda.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD