It Ends With Us: la historia de la película que arrasó en cines y desató un escándalo sin precedentes en Hollywood

Acusaciones cruzadas, demandas millonarias y filtraciones mediáticas alteraron el rumbo profesional de los involucrados, quienes enfrentan un proceso legal de alto perfil que desafía alianzas y contratos en el mundo del espectáculo

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La película It Ends With Us, protagonizada por Blake Lively y Justin Baldoni, logró un éxito inmediato tras su estreno en agosto de 2024

La adaptación cinematográfica de la exitosa novela It Ends With Usen español: Romper el Círculo— se consolidó como uno de los mayores fenómenos recientes de la industria audiovisual, incluso mientras su elenco principal enfrentó un intenso conflicto judicial.

El filme, protagonizado por Blake Lively y Justin Baldoni, se estrenó en agosto de 2024 y rápidamente atrajo la atención tanto de la crítica como del público, marcando un hito en la carrera de sus involucrados y en la trayectoria de la autora original, Colleen Hoover.

El éxito de la película It Ends With Us ocurrió en un contexto de máxima tensión profesional y personal para sus protagonistas. Poco después del lanzamiento, Lively presentó una demanda formal contra Baldoni, quien, además de coprotagonista, fue el director del filme, y lo acusó de acoso sexual y represalias durante el rodaje. Este hecho desató una serie de maniobras legales y mediáticas que modificaron alianzas y estrategias en el entorno de las celebridades hollywoodenses.

Blake Lively presentó una demanda
Blake Lively presentó una demanda contra el director y coprotagonista Justin Baldoni por acoso sexual, desencadenando una batalla legal y mediática - (REUTERS)

De acuerdo con People, la denuncia presentada por Blake Lively en diciembre de 2024 fue el punto de partida de una batalla legal que involucró acusaciones cruzadas, filtraciones de mensajes y campañas de desprestigio.

Las declaraciones de la actriz describieron un ambiente laboral hostil y la existencia de conductas inadecuadas, lo que motivó la solicitud de intervención de un coordinador de intimidad en el set. La reacción de Baldoni y de su entorno fue inmediata: según reportó Glamour, difundieron materiales y mensajes con el objetivo de desacreditar la versión de Lively, y emplearon plataformas y filtraciones en medios especializados.

El caso escaló rápidamente a los tribunales de Nueva York y Londres, donde ambas partes presentaron demandas cruzadas. El juicio, programado para el 18 de mayo de 2026 en una corte federal de Estados Unidos, convocó la atención de figuras públicas y de la industria, incluyendo a personalidades como Taylor Swift y Ryan Reynolds, quienes evaluaron su participación o su distancia ante el proceso.

El conflicto incluyó filtraciones de
El conflicto incluyó filtraciones de mensajes, campañas de desprestigio y testimonios sobre un ambiente laboral hostil durante el rodaje de la adaptación - (Sony Pictures)

En el transcurso del conflicto, Justin Baldoni presentó una contrademanda y exigió USD 400 millones a Lively y a Reynolds por presunta difamación. Paralelamente, el equipo legal de Baldoni impulsó una campaña pública para desacreditar las acusaciones, apoyándose en testimonios y mensajes filtrados.

Uno de los ejemplos citados por Glamour refirió declaraciones de un doble de Baldoni, quien describió un “malestar generalizado” en el rodaje, y mensajes como “podemos destruir a cualquiera”, que ilustraron la estrategia adoptada por el entorno del director.

El impacto de la disputa se extendió más allá de los tribunales, y afectó tanto la promoción del filme como la carrera de los protagonistas. La agencia de representación de Baldoni decidió finalizar su vínculo profesional con él tras la revelación de nuevos detalles judiciales, y anticipó un daño reputacional significativo. Del lado de Lively, su entorno estimó en USD 161 millones las pérdidas económicas derivadas de contratos anulados y del impacto sobre su empresa, Betty Booze.

La agencia de representación de
La agencia de representación de Justin Baldoni canceló su vínculo profesional tras revelaciones del caso, mientras Lively enfrenta pérdidas económicas por 161 millones de dólares - REUTERS/Caitlin Ochs

Mientras tanto, la atención mediática se intensificó. Medios como The Hollywood Reporter siguieron de cerca la evolución del caso, y la incertidumbre en torno a la implicación de figuras como Taylor Swift o Hugh Jackman alimentó la especulación pública.

Estudios relevantes, entre ellos Marvel, optaron por no pronunciarse, y la eventual participación de otras celebridades en el proceso siguió siendo objeto de debate. En el plano personal, el entorno de Lively describió consecuencias emocionales graves para la actriz, su esposo Ryan Reynolds y sus hijos, según documentos citados por Glamour.

Amistades cercanas, incluyendo a Taylor Swift, prefirieron mantener distancia para evitar verse involucradas en la disputa. El resultado fue un “cordón sanitario” evidente en la industria y en el círculo social de los protagonistas, y reflejó la incertidumbre ante las posibles repercusiones legales y mediáticas.

El juicio entre Lively y
El juicio entre Lively y Baldoni está programado para mayo de 2026 en Estados Unidos, con la atención de personalidades y figuras de la industria cinematográfica - (Foto Scott A Garfitt/Invision/AP, archivo)

La polémica también condicionó la promoción de la película, con protestas públicas y bromas alusivas al conflicto en eventos de alto perfil, como el 50 aniversario de Saturday Night Live. Además, la producción de un documental sobre el proceso judicial evidenció el impacto cultural y comercial del caso.

En medio de este escenario, la autora Colleen Hoover mantuvo una postura firme y matizada respecto a la adaptación de su obra. Inicialmente, admitió que se sintió avergonzada de recomendar su libro tras la exposición mediática del litigio, tal como relató en el pódcast Open Book y en declaraciones a People.

Con el paso del tiempo, la escritora logró separar su satisfacción por el filme del conflicto legal, y optó por centrarse en las “grandes experiencias” y en el reconocimiento que la película y el libro generaron entre lectores y público.

El escándalo condicionó la promoción
El escándalo condicionó la promoción de It Ends With Us, con protestas públicas y la producción de un documental sobre el proceso judicial para 2025 - (REUTERS/Caitlin Ochs)

Hoover subrayó que, a pesar de los desafíos y de la atención mediática, consideró que el recorrido de It Ends With Us le dejó una satisfacción duradera por el trabajo realizado y por el desempeño del equipo. En sus palabras, tanto los actores como el director “hicieron un gran trabajo”, lo que le permitió a la autora valorar por separado el éxito artístico y el contexto judicial adverso.

Actualmente, el elenco y los equipos legales de Blake Lively y Justin Baldoni se preparan para el juicio de mayo de 2026, mientras la controversia sigue impactando sus trayectorias profesionales y personales.

La industria observa con atención el desenlace de un enfrentamiento que puso en primer plano no solo la reputación de sus protagonistas, sino también los desafíos de gestionar el éxito bajo el escrutinio público y judicial.

Colleen Hoover, autora de It
Colleen Hoover, autora de It Ends With Us, mantuvo distancia del litigio y destacó la satisfacción por el impacto de su obra en la audiencia

El papel de la industria y el futuro de la adaptación

El caso demostró la complejidad de conciliar el éxito comercial y creativo con las exigencias éticas y legales en la industria cinematográfica. El entorno altamente polarizado y la presión de la opinión pública incrementaron los retos reputacionales para todos los involucrados, en un contexto donde cada declaración y decisión podía tener consecuencias de largo alcance.

Mientras tanto, la adaptación de It Ends With Us sumó reconocimientos y mantuvo una alta demanda en plataformas de streaming, lo que evidenció que el interés del público por la historia y sus protagonistas permanece, más allá del conflicto judicial.

El resultado final del proceso legal y sus implicancias en la carrera de Blake Lively, Justin Baldoni y el legado de Colleen Hoover siguen siendo una incógnita, pero el fenómeno generado por la película ya ocupa un lugar destacado en la historia reciente de Hollywood.