Jacob Elordi, protagonista de Euphoria y la nueva versión de Frankenstein dirigida por Guillermo del Toro, se enfrentó de manera directa al escrutinio sobre su imagen pública y relató cómo la autenticidad marcó un giro en su carrera.
En una entrevista con Vanity Fair France, Elordi reflexionó sobre el peso de las opiniones externas y su decisión consciente de no dejarse definir por las expectativas del público. “Si escuchara todo lo que se dice de mi apariencia, estaría acabado”, afirmó Elordi.
Transformación y desafío físico para “Frankenstein”
El proceso de preparación para Frankenstein representó para Elordi un reto físico y emocional sin precedentes. Mientras participaba en otro rodaje, se entregó a una investigación diferente: “Tenía un cuaderno lleno de imágenes, referencias, colores. En ese cuaderno aprendí a escribir con la mano izquierda, lo que fue un verdadero desafío para mí, ya que soy diestro. Eso me ayudó a encontrar cierta incomodidad en mi manera de habitar el cuerpo”, explicó el actor.

Tras finalizar la miniserie El camino estrecho al norte profundo, Elordi se aisló en un bosque durante cuatro semanas para conectar con el estado anímico de la criatura: “Intenté abrir mi mirada al mundo. Sentir el viento en la cara cuando tenía frío. Concentrarme en esas sensaciones para imaginar lo que el frío podría significar para alguien hecho de partes dispares, sin experiencia de vida”.
El primer contacto con el maquillaje y las prótesis fue decisivo. “Estaba electrizado, porque me preguntaba hasta qué punto iba a ser irreconocible. Quería encarnar a un personaje, no solo a un símbolo. Había visto las prótesis en un busto, pero nunca se sabe cómo quedarán una vez fusionadas con un rostro”, recordó Elordi durante la charla con Vanity Fair France.

“Pero cuando colocaron las prótesis, sentí una especie de evidencia, como una fusión perfecta”, agregó el actor.
Guillermo del Toro y una visión espiritual del monstruo
La relación profesional con Guillermo del Toro fue, para Elordi, la oportunidad de dar un salto cualitativo en la profundidad interpretativa.
“Guillermo habla a menudo de que lleva pensando en esta película desde Cronos. Todos sus filmes, para mí, son perfectos a su manera, y algunos son grandes logros. Pero este, para mí, es su obra maestra. Es un filme de una intimidad profunda. Cuanto más lo conozco, más tiempo paso con él, más comprendo la película”, afirmó el actor.
“En la historia del cine de monstruos, no creo que se haya ofrecido a una criatura una mirada más empática y comprensiva que la de Guillermo del Toro”, explicó.
“Cuando era joven, creía en esta criatura como se cree en Jesús. Hay una espiritualidad plenamente asumida. Pocos cineastas saben captar la espiritualidad así en pantalla, y creo que él lo consiguió aquí”, agregó.
La visión del director marcó un rodaje intenso y simbólico. Elordi relató: “Fue sobre todo una invitación a tomárselo todo en serio, como yo lo hacía. El cine siempre fue toda mi vida. La gente suele decir: ‘Solo son películas, no es cuestión de vida o muerte’. Lo entiendo, pero para mí sí lo es. Y ahí tenía delante a un hombre que me decía: ‘Es cuestión de vida o muerte’”.

“En nuestra primera conversación, me llamó y me dijo: ‘La transformación con las prótesis no es maquillaje, no es pintura. Es un sacramento. Es sagrado’. Cuando alguien te dice eso, es como recibir un billete dorado. Es alguien que te dice: ‘Adelante, tienes carta blanca para llegar hasta el final’”, agregó.
El regreso a “Euphoria”: madurez y cambio de perspectiva
Volver a Euphoria para la tercera temporada significó, para Elordi, un reencuentro con sus raíces televisivas y una nueva aproximación a su personaje.
“Me divertí mucho en el rodaje. Sentía que interpretaba a un personaje completamente diferente, porque había pasado mucho tiempo. También fue emocionante volver, porque en la primera temporada no paraba de molestar a Sam Levinson, el creador de la serie, diciéndole cuánto quería hacer cine. Ahora me sentía como el hijo pródigo que regresa”.

La serie marcó un giro profesional. “Creo que sí. Tuve la oportunidad de trabajar con Adrian Lyne al mismo tiempo que rodaba Euphoria. Siempre tuve mucha suerte en los platós, pero ahí sentí un verdadero cambio. Quizá simplemente porque, por primera vez, me ofrecían papeles que me permitían seguir el tipo de preparación que quería, interpretar personajes con la profundidad que deseaba. Trabajar con Sofia Coppola fue, para mí, un auténtico punto de inflexión”, señaló Elordi.
“Pero Euphoria también me enseñó algo sobre el mundo. La serie está llena de actores excepcionales, con una interpretación extremadamente precisa. Y, sin embargo, todo eso se diluye ante su popularidad. En Australia, lo llaman el ‘tall poppy syndrome’. Cuando algo se vuelve inmenso y unánimemente celebrado, pierde parte de su fuerza. O de repente deja de ser ‘cool’ porque a todo el mundo le gusta”, agregó.
Redención y humanidad: el paralelismo con “Frankenstein”
Sobre la posibilidad de redención para Nate, su personaje en la serie, Elordi estableció un paralelismo con la criatura de Frankenstein: “Todo el mundo puede acceder a una forma de redención. Guillermo dijo algo muy acertado: ‘El primer paso, el más grande y el más difícil, es el diálogo. No necesariamente lleva a un resultado, pero hay que abrir el diálogo’. Es la única manera de avanzar hacia la redención”, afirmó.
“Me gustaría creer que existe una redención para todos. Y si no es redención, al menos una posibilidad de comprensión”, agregó.
Pasión, arte y optimismo cotidiano
Más allá del cine, Elordi confesó que su pasión sigue siendo el arte en todas sus formas. “Me apasiona el arte, y sobre todo cuando pasa por el relato. Todo me conmueve: las fotografías, los cuadros, la música, descubrir nuevos artistas, compartir mi entusiasmo con alguien”, concluyó en su conversación con Vanity Fair France.
Elordi identifica motivos de optimismo en los pequeños placeres cotidianos: los libros que siguen publicándose, la posibilidad de tomar un café, abrazar a un amigo o acariciar a su perro. Para el actor, aún existen razones cotidianas que mantienen el entusiasmo por la vida.
Últimas Noticias
Alex Honnold conquista el “Taipei 101” sin cuerdas de seguridad ni protecciones
El escalador de 40 años llegó a la punta del rascacielos de 508 metros de altura tras más de una hora y media de esfuerzo físico

El alpinista Alex Honnold llegó al final del “Taipei 101”, sin cuerdas ni arnés de seguridad
El alpinista de 40 años intentará llegar a la punta de este rascacielos de 508 metros de altura. El evento es transmitido por Netflix

Flea reveló la historia íntima detrás de la portada de su nuevo álbum solista: quién es la mujer que aparece en la tapa de “Honora”
La experiencia personal y familiar se cruza con la música en un proyecto que pone en primer plano la memoria, la identidad y la resistencia

Victoria Beckham y Nicola Peltz no se soportaban mucho antes del drama de la boda: “La comunicación era mínima”
El conflicto entre la actriz y la ex cantante habría marcado la relación de Brooklyn Beckham con su familia desde antes del casamiento

La película donde Leonardo DiCaprio desafía el peligro sin dobles ni pantallas verdes
La producción logró integrar escenas de riesgo ejecutadas personalmente por el actor, apoyado por un equipo técnico especializado que garantizó la seguridad sin sacrificar la emoción, lo que revivió el debate sobre la veracidad en el cine actual

