1 de cada 9 jóvenes en El Salvador vive con diabetes: el desafío de una epidemia silenciosa

La diabetes tipo 2, antes vinculada sobre todo con la adultez, ya aparece en adolescentes salvadoreños desde los 12 años, en un escenario marcado por el sedentarismo, la alimentación inadecuada y la falta de diagnósticos tempranos

La diabetes afecta al 11.2% de la población en El Salvador y supera el promedio de Centroamérica.
La diabetes afecta al 11.2% de la población en El Salvador y supera el promedio de Centroamérica.
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En El Salvador, la diabetes afecta actualmente a aproximadamente el 11% de la población joven, una cifra que revela la magnitud de un problema de salud pública en crecimiento.

Los especialistas salvadoreños alertan sobre el avance de esta enfermedad en personas cada vez más jóvenes, lo que representa un cambio profundo en los patrones tradicionales de diagnóstico y genera preocupación en el sector sanitario.

Durante la entrevista realizada en el espacio de análisis de YSUCA radio, la doctora Patricia Argueta, especialista en prevención y educación para la salud, advirtió que “la diabetes es una enfermedad metabólica, crónica y se caracteriza porque los niveles de glucosa en el organismo están elevados.

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Hay una alteración a nivel de la insulina y no hay un metabolismo adecuado”. Argueta detalló que, aunque históricamente la diabetes tipo 2 se asociaba a adultos mayores, hoy se observa un aumento progresivo de casos diagnosticados en adolescentes y jóvenes a partir de los 12 años.

Una mujer sentada en un sofá come pizza junto a refrescos, mientras el espejo muestra su reflejo al correr en un parque con una manzana.
La diabetes en El Salvador registra un aumento de casos en adolescentes y jóvenes desde los 12 años. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según la especialista, factores como el sobrepeso, la obesidad, la alimentación inadecuada, la vida sedentaria y el estrés están íntimamente relacionados con el crecimiento de la prevalencia de diabetes en el país. “Cada vez se ve más por el estilo de vida que llevamos y sobre todo por la obesidad. El aumento de peso, estar en condiciones de sobrepeso o de obesidad es uno de los factores más principales para el desarrollo de esta enfermedad”, afirmó Argueta.

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Además, la presencia de antecedentes familiares incrementa el riesgo, aunque los hábitos diarios y el nivel de actividad física pueden modificar la probabilidad de desarrollar la enfermedad.

De acuerdo con datos expuestos en el programa, El Salvador presenta una prevalencia de diabetes de 11.2%, superando el promedio regional de Centroamérica, que ronda el 9%.

Esto significa que aproximadamente 1 de cada 9 habitantes salvadoreños padece diabetes, con una proporción considerable de personas que aún desconocen su condición. La enfermedad se manifiesta de manera silenciosa en las primeras etapas, lo que dificulta la identificación temprana y favorece la aparición de complicaciones graves.

Una niña con diabetes se mide el azúcar en sangre
La doctora Patricia Argueta explicó que la diabetes es una enfermedad metabólica crónica con niveles elevados de glucosa. (Pexels)

La doctora Patricia Argueta remarcó: “La mitad de la población no sabe si es diabética. Los daños van apareciendo de manera silenciosa y nos damos cuenta hasta que ya hay complicaciones”. Por ello, la detección precoz y el control periódico resultan fundamentales para evitar consecuencias severas, como la neuropatía o problemas cardiovasculares.

En la misma línea, el licenciado Alex Alfaro, experto en monitoreo de glucosa, explicó que las nuevas tecnologías permiten un seguimiento continuo de los niveles de glucosa sin la necesidad de pinchazos diarios. Según Alfaro, “esta tecnología permite por primera vez al paciente y al médico tener una lectura real minuto a minuto, para poder tomar mejores decisiones, tanto médicas como para el paciente”. El sensor, que se coloca en el brazo y transmite datos a una aplicación, permite conocer cómo diferentes alimentos, actividad física o episodios de estrés impactan en los niveles de glucosa.

El rango ideal de glucosa en sangre, según Alfaro, se sitúa entre 70 y 140 mg/dl, siendo recomendable que en ayunas no supere los 100 mg/dl.

Los picos que superan los 140 mg/dl después de comer pueden generar síntomas o alteraciones en el organismo. La capacidad de monitoreo continuo permite identificar estos cambios y adoptar medidas inmediatas para corregirlos.

Manos de una persona sostienen un glucómetro y un punzador para tomar una muestra de sangre del dedo, en un escritorio con teclado y monitor de computadora.
La mitad de la población con diabetes en El Salvador desconoce su condición por el avance silencioso de la enfermedad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La alimentación juega un papel determinante en el desarrollo y control de la diabetes. “Evitemos bebidas azucaradas y alimentos procesados, alimentos que tienen mucha azúcar. Tratemos de guardar ese equilibrio, que nuestro plato tenga más del 50% vegetales o ensaladas”, recomendó Argueta. Además, insistió en la importancia de respetar los horarios de comida para evitar desbalances que produzcan bajones o picos de glucosa.

En la actualidad, la tendencia indica que cada vez más jóvenes reciben un diagnóstico temprano de diabetes, situación que obliga a la sociedad salvadoreña a prestar atención al autocuidado y la educación en salud. La mitad de los casos permanece sin detectar, lo que subraya la necesidad de controles médicos periódicos y la incorporación de herramientas tecnológicas que permitan conocer el comportamiento de la glucosa en tiempo real.

“Entre más temprano nosotros tomemos medidas para cuidar nuestra salud, mejor”, concluyó la doctora Patricia Argueta durante la entrevista, destacando el valor de la prevención y el monitoreo en la lucha contra la diabetes en El Salvador.

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