El Salvador: Condenan a un hombre por feminicidio de una joven en Huizúcar

La sentencia se dictó por un crimen cometido en septiembre de 2025, tras un juicio en el que los informes periciales y las declaraciones de testigos sostuvieron la acusación, según Centros Judiciales

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Silueta de un hombre de pie, con puño cerrado, inclinado sobre una silueta de mujer acurrucada, con las manos en la cabeza, sobre fondo blanco.
El Juzgado Especializado de San Salvador condenó a Raúl Oswaldo Pérez a 35 años de prisión por el feminicidio de una joven en Huizúcar, La Libertad Este. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Juzgado Especializado de San Salvador condenó a Raúl Oswaldo Pérez a 35 años de prisión por el feminicidio de una joven cometido en Huizúcar, en La Libertad Este, en un fallo dictado en El Salvador tras un proceso en el que, según información publicada este miércoles por Centros Judiciales, resultaron decisivos los peritajes científicos y los testimonios.

El crimen ocurrió en septiembre de 2025, cuando la víctima asistió a una celebración en la que también estuvo Pérez. De acuerdo con Centros Judiciales, ambos se conocían y tenían amistades en común, un dato que explicó el contacto entre los dos durante la reunión y que luego permitió reconstruir el último tramo previo al asesinato.

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La familia y los conocidos de la joven perdieron comunicación con ella después de que varios asistentes vieran al condenado ofrecerse a llevarla a su casa, ya que estaba bajo los efectos del alcohol y tenía dificultades para desplazarse sola. Tres días después, el cuerpo apareció en una zona al aire libre de Huizúcar, parcialmente enterrado, en avanzado estado de descomposición y con signos de violencia sexual.

Ilustración de una mujer con el rostro y parte del torso. Dos manos oscuras cubren su boca y cuello. La mujer tiene los ojos cerrados y lágrimas en su mejilla.
La joven desapareció luego de que asistentes vieran a Pérez ofrecerse a llevarla a su casa, y tres días después su cuerpo fue hallado en Huizúcar con signos de violencia sexual. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La prueba científica ubicó al acusado hasta el lugar

El Instituto de Medicina Legal determinó que la causa de muerte fue un traumatismo craneoencefálico severo de tipo contuso. Ese informe reforzó la hipótesis de un ataque directo y violento.

Durante el juicio, los testimonios situaron a Pérez en el lugar de los hechos y describieron la ropa que llevaba aquella noche, entre ella una gorra blanca. Varios declarantes dijeron que lo vieron salir abrazando a la víctima, mientras ella intentaba resistirse al contacto.

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Pérez fue condenado porque la evidencia, según las autoridades judiciales, estableció un vínculo directo con la víctima y con el lugar donde fue hallado el cuerpo. La consecuencia inmediata del fallo fue una pena de 35 años de cárcel en un caso que volvió a exponer la vulnerabilidad de las mujeres frente a la violencia de género en El Salvador.

Primer plano de manos esposadas de una persona con piel de tono latino, vestida con camiseta blanca, sobre un fondo liso de color gris.
Los investigadores hallaron en la vivienda del imputado una gorra blanca y la ropa de la noche del crimen, con rastros de sangre del perfil genético de la joven. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La señal de los teléfonos siguió el mismo trayecto

Uno de los elementos centrales del expediente fue la evidencia digital. Centros Judiciales informó que la señal del teléfono móvil del acusado y la de la víctima se movieron de manera conjunta hasta el sitio donde después fue localizado el cadáver.

En la vivienda del imputado, además, los investigadores encontraron la gorra y la ropa que usó la noche del crimen. Los peritajes concluyeron que ambas prendas tenían rastros de sangre con perfil genético coincidente con el de la joven. “El desfile probatorio incluyó testimonios de personas que identificaron a Raúl Pérez, describieron la gorra blanca que portaba y la ropa que vestía ese día”, recalcó Centros Judiciales.

El tribunal sostuvo en su resolución que la víctima estaba en una situación de vulnerabilidad por su estado de ebriedad y que no pudo defenderse. También consideró acreditado el uso de violencia antes de la muerte.

Centros Judiciales señaló que el proceso puso de relieve la actuación coordinada entre autoridades judiciales, forenses y policiales. Los testigos también describieron la vestimenta que Pérez llevaba ese día.

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