El Salvador sancionará con prisión perpetua el feminicidio desde abril de 2026

La reforma aprobada y divulgada en el diario oficial profundiza las penas en casos de asesinato de mujeres, ampliando el castigo tanto para el tipo simple como para el agravado bajo la normativa actualizada

Guardar
Imagen creada con IA.
Imagen creada con IA.

A partir del 26 de abril de 2026, El Salvador implementará la prisión perpetua para quienes cometan el delito de feminicidio, según lo establece la reforma publicada el 27 de marzo en el Diario Oficial. Este cambio legal, que modifica los artículos 45 y 46 de la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres (LEIV), responde a la necesidad de endurecer las sanciones y refuerza el mandato constitucional en materia penal.

Hasta la promulgación de esta iniciativa, las penas estipuladas para feminicidio simple en El Salvador oscilaban entre 20 y 35 años de prisión, mientras que para feminicidio agravado, el rango era de 30 a 50 años, de acuerdo con el texto de la LEIV. La nueva reforma, ya aprobada y publicada, permitirá sancionar ambas modalidades con condena de prisión perpetua.

Cifras alarmantes en El Salvador

Al menos seis casos de feminicidios y muertes violentas de mujeres se han registrado en El Salvador entre el 1 de enero y el 29 de marzo de 2026, con dos casos perpetrados por la pareja de las víctimas, según estadísticas de la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (Ormusa) compartidos este miércoles. En enero se registró un feminicidio y una muerte violenta, en febrero una muerte violenta y en marzo dos muertes violentas y un feminicidio

Este ajuste al marco normativo responde a la gravedad y persistencia del fenómeno. Según ORMUSA, durante el año 2025 se reportaron 26 casos de feminicidios, muertes violentas y suicidios feminicidas en el país. La mitad de las víctimas, es decir, 13 mujeres, fueron asesinadas por sus parejas o exparejas. El informe de ORMUSA, detalla que el 46% de los hechos correspondió a feminicidios o muertes violentas, mientras que el 4% fueron suicidios feminicidas.

Distribución de métodos y territorio

Los datos divulgados por la organización muestran que los casos afectan principalmente a mujeres adultas y ocurren de forma recurrente en contextos de pareja o familiares cercanos, con impacto a nivel físico, psicológico y social. (Imagen IA)
Los datos divulgados por la organización muestran que los casos afectan principalmente a mujeres adultas y ocurren de forma recurrente en contextos de pareja o familiares cercanos, con impacto a nivel físico, psicológico y social. (Imagen IA)

En la mayoría de los casos, los métodos empleados varían. El 36,6% de los sucesos involucró armas blancas, seguido de armas de fuego en un 30,7%. Otros mecanismos, como la llave cruz, piedra, el uso combinado de arma blanca y golpes, y estrangulación, estuvieron presentes en el 3,8% de las muertes respectivamente. El envenenamiento representó el 7,6% de los casos, mientras que en 11,5% de los registros no se pudo determinar la causa, según ORMUSA.

La distribución territorial muestra que el 54% de los feminicidios ocurrieron en San Salvador, La Libertad y Usulután. San Salvador encabezó la lista con siete casos, seguido de La Libertad con cuatro y Usulután con tres. Además, los meses de marzo, septiembre y octubre presentaron los picos más altos de incidencia, con cuatro casos documentados en cada mes.

Impacto de la reforma y antecedentes

La reforma legal que entrará en vigor el 26 de abril de 2026 representará un cambio sustantivo en la respuesta penal frente al feminicidio en El Salvador. A partir de esa fecha, tanto el feminicidio simple como el agravado serán castigados con prisión perpetua, conforme a la disposición publicada oficialmente y refrendada por la Asamblea Legislativa.

La persistencia de la violencia letal contra las mujeres, reflejada por las cifras de 2025, lleva a ORMUSA a sostener —según lo consignado en El Salvador— que el monitoreo estadístico y la denuncia sistemática resultan determinantes para visibilizar la magnitud del problema.