
Un cerebro dividido en dos mitades coloreadas, una etiquetada como “lógica” y otra como “creatividad”. La idea de que los estudiantes aprenden mejor de acuerdo a cuál de las partes domina su cerebro- ya sea un estilo visual, auditivo o kinestésico- es uno de los grandes “neuromitos” que ha sido desmentido de forma sistemática, pero que aún persiste en ciertas formaciones docentes alrededor del mundo.
En febrero de 2026, la revista Frontiers in Education publicó un paper que para muchos puede leerse como un manifiesto fundacional del campo de la neuropedagogía.
PUBLICIDAD
Los investigadores Isaac A. Friedman, Einat Grobgeld y Adina Teichman-Weinberg, del Programa de Posgrado en Neuropedagogía del Achva Academic College de Israel proponen que la neuropedagogía no es simplemente “neurociencia aplicada a la educación”, sino un marco conceptual propio que integra neurociencia, psicología cognitiva y teoría educativa de manera sistemática.

Por qué es importante hablar de neuropedagogía en 2026
PUBLICIDAD
El paper, titulado “Neuropedagogía: de las neuronas a enseñar y aprender” plantea dos principios fundacionales. Por un lado, el aprendizaje entendido siempre como proceso dinámico de cambio sináptico y reorganización de redes neuronales.
El segundo principio, es que los docentes pueden ser considerados “arquitectos neurales”; es decir agentes que moldean activamente la arquitectura cerebral de sus estudiantes a través de cada decisión pedagógica que toman.
PUBLICIDAD
De acuerdo a los investigadores, si la instrucción del docente genera cambios físicos en el cerebro; por ejemplo la forma que un docente presenta un concepto u organiza una clase y cómo esto impacta en la emoción de los estudiantes y en su sinapsis entonces la pedagogía deja de ser un “asunto meramente cultural o institucional para convertirse en un acto con sustrato biológico verificable.”

Un método que mira el cerebro
PUBLICIDAD
El paper además introduce el modelo NIES (Neuroscience Informed Educational Strategies), un proceso de cuatro etapas pensado para que cualquier docente pueda generar estrategias nuevas a partir del conocimiento científico sobre el cerebro, sin caer en ideas falsas o prefabricadas.
El modelo propone que cada orientación pedagógica sea justificable tanto en términos de sus bases neurales (ventanas de consolidación de la memoria, necesidad de repetición, acoplamiento entre emoción y cognición) como así también en términos de sus objetivos educativos: aprendizaje significativo, equidad, motivación, realidades del aula.
PUBLICIDAD
Desde este modelo apuntan a no caer en neuromitos al querer justificar el aprendizaje solo desde la neurociencia; por eso indican que la pedagogía tienen tanto peso como los modelos “brain based”.

Neuromitos
PUBLICIDAD
En Journal of Neuroeducation, publicación editada por la Universidad de Barcelona, se compartió una investigación dedicada a evaluar cómo los docentes podían replicar neuromitos comunes.
Así los investigadores del Efrata College of Education de Jerusalén, Miri Levi-Shahar y Haim Raviv, aplicaron un cuestionario a 132 docentes de ciencias e historia en ejercicio, y estudiantes de formación docente. Se los evaluó sobre su posición ante 15 neuromitos comunes y 15 ítems de conocimiento general sobre el cerebro antes y después de cursar el programa “Neuropedagogía: La Biología del Aprendizaje”.
PUBLICIDAD
La formación específica redujo significativamente las creencias erróneas sobre el funcionamiento cerebral. Pero los análisis de regresión mostraron que el conocimiento general sobre el cerebro, por sí solo, no alcanza para proteger a los docentes de las concepciones equivocadas. Para ello, se necesita una formación específica y sostenida en alfabetización neurocientífica.
Entre los neuromitos más recurrentes se plantea “la teoría de los estilos de aprendizaje visual o auditivo o kinestésico, el mito de que usamos solo el 10% del cerebro, la creencia en que las inteligencias del hemisferio derecho e izquierdo determinan el perfil de aprendizaje, y la idea de que los períodos críticos del desarrollo neural son ventanas cerradas e irreversibles.”
PUBLICIDAD
Investigadores del Instituto de Ciencias de la Educación (IES) del Departamento de Educación de Estados Unidos, en un documento de trabajo de 2025 sobre neuroeducación y neuromitos, señalaron que los docentes obtienen principalmente su información sobre neurociencia de la televisión, internet y revistas de divulgación científica sin el cruce necesario con la pedagogía o la revisión de pares que puedan simplificar y evitar distorsiones.
Un nuevo espacio para la Neuropedagogía
El Neuropedagogy Research Journal (NPRJ) lanzado en 2026 se presenta como un foro interdisciplinario que reúne a investigadores, educadores, psicólogos, neurocientistas y pedagogos para compartir hallazgos sobre la aplicación de principios neurocientíficos en contextos educativos concretos.
Su alcance temático incluye la neuroplasticidad y el aprendizaje, las diferencias individuales desde una perspectiva neurocientífica, la neuroeducación y la educación inclusiva, y la intersección entre neuropedagogía y tecnologías emergentes sin dejar por fuera la inteligencia artificial.
El espacio se posiciona como prometedor para repensar una vez más el aprendizaje que se encuentra en un presente de plena evolución más allá de miradas puestas solo en la “revolución” de la IA.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Educación y empleo: cuáles son oficios que se requieren para responder a las demandas del sector productivo
El informe Educación y empleabilidad, elaborado por Ticmas con el apoyo de CAF, señala que la transformación productiva argentina no depende solo de inversiones y recursos, sino de la capacidad del país para formar los perfiles que esa transformación necesita

La industria minera y la educación para el trabajo: “El sector productivo debe entender que necesita invertir en los jóvenes”
En el marco del informe “Educación y Empleabilidad” de Ticmas, Roberto Lencina, geólogo experto y representante argentino del Task Group del área de Geología Económica del IAPG habló con Ticmas y compartió su mirada sobre la sinergia entre los aprendizajes y la educación para el trabajo
Solo el 27% de los docentes latinoamericanos declara tener “competencias digitales básicas”
Un estudio del BID y ProFuturo encuestó a más de 28.000 educadores de seis países y reveló que la mayoría no se siente preparado para integrar la tecnología de forma educativa en el aula. Una realidad que pone en juego lo generacional y la importancia del aprendizaje a lo largo de la vida

Qué es la Geomática: una carrera para leer el territorio con datos
La Universidad del Salvador abrió una licenciatura de dos años que cruza cartografía digital, sistemas de información geográfica, teledetección, geodesia e inteligencia artificial

Felipe Vega Terra, director de CBC: “Casi el 70% de los estudiantes de la UBA trabaja o busca trabajo desde el inicio”
El director del Ciclo Básico Común de la UBA visitó el auditorio de Ticmas y habló del ingreso universitario como transición, del rol de UBA XXI, de las sedes en municipios bonaerenses, de la experiencia en el barrio Mugica y de la necesidad de acompañar a estudiantes que, además de estudiar, pronto ingresan al mundo del trabajo


