Telefónica de España podría vender su operación regional (REUTERS/Luisa González)
Telefónica de España podría vender su operación regional (REUTERS/Luisa González)

La nota impactó en Europa y América. Allí, con un rebote accionario; de este lado del Atlántico con bastante incertidumbre. El presidente ejecutivo de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, sorprendió al mundo de las telecomunicaciones y anunció un cambio radical en el futuro de la compañía que incluye la posible venta de sus filiales en la región para concentrarse en cuatro mercados.

Si bien la empresa asegura que la venta es apenas una de las alternativas para su negocio en la región, ni bien terminó el anuncio comenzaron las especulaciones sobre el futuro de la filial Argentina y las otras subsidiarias latinas. Mientras tanto, las acciones del gigante español –que vale USD 38.000 millones en Wall Street– rebotaron esta tarde con picos de hasta 3 por ciento. En resumen, Álvarez-Pallete habló de una estrategia de concentración de sus negocios en España, Alemania, Reino Unido y Brasil y un “spin-off operativo de Hispanoamérica”.

“Tenemos que buscar una forma de reforzar la operación en la región que se debilitan porque no son capaces de crecer por la inflación. Buscamos reforzar eso y se puede hacer vía alianzas, combinación, de varias formas. Todas las opciones están abiertas. Pero sentimos que necesitamos cambiar”, dijo esta tarde en Madrid Álvarez-Pallete. Ese “todas las opciones están abiertas” del número uno de la compañía fue la llave para hablar de venta, aunque en la empresa aclaran que no es la única opción sobre la mesa y que, si se da, no hay plazos ni apuros.

 José María Álvarez-Pallete, presidente ejecutivo de Telefónica
José María Álvarez-Pallete, presidente ejecutivo de Telefónica

“Lo que se busca con esta iniciativa es poner en valor la compañía en la región. Un spin off no implica una venta. Se buscarán diferentes alternativas que nos permitan ofrecer a los clientes la mejor experiencia. Bajo este paraguas, se analizarán todas las opciones y se buscará la más beneficiosa para la compañía”, le aclaró a Infobae una fuente local de la empresa.

Hace pocos días, la empresa anunció cambio del CEO local. Federico Rava, que entró a Telefónica hace más de 30 años, será reemplazado en ese cargo a fin de año por Marcelo Tarakdjian, número uno de Uruguay hasta el momento.

Cinco preguntas sobre el anuncio

¿Está en venta Telefónica Argentina? No. No por el momento, al menos. Desde la filial local aseguran que las opciones futuras son muchas y que van desde una asociación con otra empresa, como acaba de suceder en México, hasta una salida a la bolsa del grupo de países latinos que hoy se agruparon en una sola operación y que incluyen a Argentina, México, Chile, Perú y otros. Fuera de ese grupo sólo quedó Brasil. “La opción bursátil no parece razonable en este momento, para nada”, asegura un integrante del mercado de telecomunicaciones locales que pide reserva de su nombre.

Federico Rava (Christian Heit)
Federico Rava (Christian Heit)

Lo que pasó hoy es que se aislaron operaciones y eso puede significar ventas totales o parciales en un tiempo, o la entrada de un socio. Aislar da opciones. Todo el proceso del grupo en los últimos años va en esa línea: primero separó Brasil, hace unos cinco años, y luego dividió América en dos, norte y sur. Después vendió operaciones en Centro América. Ahora está todo, menos Brasil, dentro del grupo Hispanoamérica”, detalló el analista Enrique Carrier, de Carrier y Asociados.

¿Los usuarios tendrán algún tipo de impacto luego de esta noticia? No, las operaciones de Telefónica en el país –telefonía fija y móvil, Internet, servicios corporativos, entre otros– siguen funcionando sin modificación alguna. Incluso si se da una venta futura, el comprador la adquiriría para explotar sus redes y mantener sus negocios.

Álvarez-Pallete habló de una estrategia de concentración de sus negocios en España, Alemania, Reino Unido y Brasil y un ‘spin-off operativo de Hispanoamérica’

¿Hay compradores potenciales? Si bien los directivos locales insisten con que “no hay venta en puerta”, el propio presidente de la compañía hablo de spin-off y de que se van a tener en cuenta todas las alternativas. “No hay muchas empresas en condiciones de comprar la nueva región de Hispanoamérica, y por varios motivos. Entre los posibles compradores, aunque sin antecedentes aún en América Latina, está alguna telco china. Son empresas grandes, con operaciones monstruosas”, dijo Carrier. En ese contexto, China Telecom podría ser un candidato. Claro, luego están la guerra comercial, Estados Unidos, Donald Trump y otros factores de mucho peso que también tallarían en un eventual negocio de este tipo.

Las empresas de telecomunicaciones de EEUU también podrían anotarse. América es su mercado natural, pero muchas están endeudadas. “No sé tiene ganas ni fondos. Quizás AT&T, pero no está claro si sería un negocio para ella”, dice Carrier.

Lo que se busca con esta iniciativa es poner en valor la compañía en la región. Un spin off no implica una venta. Se buscarán diferentes alternativas que nos permitan ofrecer a los clientes la mejor experiencia. Bajo este paraguas, se analizarán todas las opciones y se buscará la más beneficiosa para la compañía

¿Carlos Slim podría estar interesado? El magnate mexicano, dueño de Telmex en México y de América Móvil, que controla la marca Claro en la región, podría ser un eventual comprador pero tendría que sortear alguna cuestiones regulatorias. “Slim tendría problemas de competencia. En México y la Argentina, por ejemplo. Tendrían que ser compras puntuales y no es la forma en la que Telefónica está estructurando su negocio. Si hay un comprador, lo veo viniendo de Asia”, asegura el analista local.

Por qué Telefónica pone un signo de interrogación sobre su presencia en la región. “Las incertidumbres geopolíticas y macroeconómicas y regulatorias, y la elevada competencia en el sector requieren una asignación del capital cada vez más exigente. Si en el pasado la baja penetración de los servicios de voz y datos, especialmente en los países emergentes, aseguraba el crecimiento futuro, la madurez creciente de los mercados y la aparición de nuevos competidores sujetos a distintas reglas demanda aproximaciones estratégicas muy focalizadas”, dejo el presidente de Telefónica.

“Nuestras operaciones en Latinoamérica eran hasta hace unos años el motor de crecimiento de la compañía. Sin embargo, las condiciones particulares en estos mercados han impactado en la evolución de los negocios, mermando su contribución en los últimos años por distintos motivos y a pesar de los enormes esfuerzos de los equipos locales, que siempre han mostrado un fuerte compromiso”, argumenta Álvarez-Pallete.

Carrier, además, agrega que parte de la decisión están centrada también en que la región no crece como en otros momentos, como en los 2000, con el boom de los commodities, y que además y si bien lo dicen claramente desde España, “hay mucha conflictividad, sumada a la volatilidad de las monedas en los diferentes países”.

“Argentina, por ejemplo, no tiene una operación deficitaria, pero el paso de un dólar de 20 pesos a uno de más de 60 en un año es un problema cuando mira los ingresos en euros. No crece, es inestable y tiene cuestiones económicas: es razonable pensar que no quieren que los accionistas se vean afectados y que toman decisiones en ese sentido”, dice el analista.

Cómo es el modelo mexicano. La semana pasada, Telefónica anunció en México un acuerdo con la estadounidense AT&T. Ese modelo de asociación podría ser el que busque también para otros países de la región o para el combo completo de Hispanoamérica.

Se trata de un “convenio de acceso a capacidad de última milla inalámbrica” y “va en línea con las tendencias internacionales en las que han sido construidos nuevos modelos para enfrentar las exigencias del mercado, como son mejorar la eficiencia y calidad de la red y acelerar los tiempos de despliegue de productos o servicios”.

“Telefónica Movistar mantendrá el control exclusivo sobre sus operaciones, incluyendo su cartera de clientes, activos, administración, precios, finanzas, comercialización, sistemas de facturación, entre otros. AT&T no tendrá visibilidad ni influencia alguna sobre la operación de Telefónica Movistar”, se detalló en un comunicado.

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