Emiratos Árabes Unidos condenó el ataque con drones contra su central nuclear y advirtió sobre una “peligrosa escalada”

El gobierno emiratí aseguró que el bombardeo contra la planta de Barakah representa una amenaza para la seguridad regional y alertó sobre las posibles consecuencias para la población civil y el suministro energético mundial

Guardar
Google icon
Emiratos Árabes Unidos condenó el ataque con drones contra la central nuclear de Barakah y advirtió sobre una “peligrosa escalada”
Emiratos Árabes Unidos condenó el ataque con drones contra la central nuclear de Barakah y advirtió sobre una “peligrosa escalada”

El gobierno de Emiratos Árabes Unidos condenó el ataque con drones contra la central nuclear de Barakah y calificó el episodio como una grave amenaza para la estabilidad de Medio Oriente, después de que uno de los aparatos impactara en instalaciones externas de la planta ubicada en la región de Al Dhafra.

Las autoridades confirmaron que no hubo víctimas ni fugas radiactivas, pero advirtieron sobre los riesgos de atacar infraestructura nuclear en medio de la creciente tensión regional vinculada a la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.

PUBLICIDAD

El secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo, Jasem Mohamed Albudaiwi, repudió “en los términos más enérgicos” el ataque y afirmó que la ofensiva representa “una peligrosa escalada y una amenaza directa para la seguridad y la estabilidad de la región”.

El funcionario sostuvo además que la acción constituye “una flagrante violación de todas las leyes y normas internacionales relacionadas con la protección de instalaciones vitales y nucleares”, y alertó sobre las consecuencias potenciales de un incidente de este tipo. Según señaló, un ataque contra infraestructura nuclear puede afectar “la seguridad regional e internacional”, además de poner en riesgo “a civiles, al medio ambiente y al suministro energético global”.

PUBLICIDAD

El secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo, Jasem Mohamed Albudaiwi, durante una conferencia de prensa en Riad tras una reunión entre cancilleres del bloque (REUTERS/AHMED YOSRI/ARCHIVO)
El secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo, Jasem Mohamed Albudaiwi, durante una conferencia de prensa en Riad tras una reunión entre cancilleres del bloque (REUTERS/AHMED YOSRI/ARCHIVO)

Las autoridades emiratíes informaron que tres drones participaron en la operación. Dos de ellos fueron interceptados por las fuerzas de defensa aérea, mientras que el tercero alcanzó un generador eléctrico ubicado fuera del perímetro interno de la central nuclear de Barakah.

La Oficina de Medios de Abu Dhabi indicó que el incendio provocado por el impacto fue controlado y aseguró que “los niveles de seguridad radiológica no se vieron afectados”. También confirmó que no se registraron heridos.

El Ministerio de Defensa de Emiratos señaló que los drones fueron lanzados desde la “frontera occidental”, aunque no identificó al responsable. Sin embargo, en los últimos meses Abu Dhabi acusó en varias ocasiones a Irán de atacar infraestructura energética y objetivos civiles dentro del Golfo Pérsico.

La Agencia Internacional de Energía Atómica informó que los sistemas de emergencia de la planta funcionaron correctamente y que los generadores diésel mantuvieron operativa la unidad 3 del complejo nuclear. El organismo pidió “máxima moderación militar” alrededor de instalaciones atómicas y aseguró que sigue la situación “muy de cerca”.

Imagen de archivo de una maqueta de la planta de energía nuclear Barakah (EFE/EPA/ALI HAIDER)
Imagen de archivo de una maqueta de la planta de energía nuclear Barakah (EFE/EPA/ALI HAIDER)

El ataque ocurrió en un contexto de fuertes tensiones regionales y de estancamiento diplomático entre Washington y Teherán. Más de cinco semanas después del inicio de la tregua parcial impulsada tras la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, las negociaciones continúan sin avances concretos.

La administración de Donald Trump exige a Irán desmantelar su programa nuclear y liberar completamente el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz. Teherán, en cambio, reclama compensaciones económicas por los daños sufridos durante los bombardeos y el levantamiento de las restricciones estadounidenses sobre sus puertos.

La situación en Ormuz continúa siendo uno de los principales focos de tensión internacional. Por esa vía marítima circula una parte significativa del petróleo y del gas que abastecen al mercado mundial. Las interrupciones del tránsito comercial provocaron fuertes alteraciones en el mercado energético global y aumentaron la presión sobre los países del Golfo.

En paralelo, Estados Unidos mantiene operativos navales para garantizar la circulación de embarcaciones comerciales. Washington informó que redireccionó decenas de buques y tomó medidas para asegurar el cumplimiento del bloqueo impuesto sobre puertos iraníes.

Donald Trump durante una conferencia improvisada con la prensa a bordo del Air Force One después de su visita oficial a Beijing (REUTERS/Evan Vucci)
Donald Trump durante una conferencia improvisada con la prensa a bordo del Air Force One después de su visita oficial a Beijing (REUTERS/Evan Vucci)

Desde Teherán, el régimen iraní respondió a las advertencias estadounidenses con nuevas amenazas. El portavoz militar Abolfazl Shekarchi aseguró que si Estados Unidos reanuda los ataques, enfrentará “escenarios nuevos, agresivos y sorpresivos”.

Por su parte, el portavoz de la cancillería iraní, Esmaeil Baqaei, acusó a Estados Unidos e Israel de intentar responsabilizar a Irán por la crisis energética mundial después de lo que definió como una “agresión militar no provocada”.

Mientras continúan las negociaciones indirectas y los intercambios de amenazas, Emiratos Árabes Unidos reforzó sus medidas de seguridad sobre instalaciones estratégicas y reiteró que se reserva el derecho de responder a cualquier ataque contra su territorio.

(Con información de EFE y AFP)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD