Arzuaga, de GAuchoNet a evangelizador “cripto”
Arzuaga, de GAuchoNet a evangelizador “cripto”

En 1989 y con apenas 18 años, Gonzalo Arzuaga salió casi corriendo de su Concordia natal. Vino a Buenos Aires con la idea de "comerse" la gran ciudad y el mundo. "A los 13 quería ser gerente de IBM. Nunca había tenido una computadora, pero sabía usarlas perfectamente. Quería ser programador, estaba fascinado con la informática, pero rápido me di cuenta que era mejor contratarlos para que hicieran mis ideas y me pasé a Administración de Empresas. Había que aprender a gestionar más que a programar", asegura en un bar de Palermo.

Después, todo muy rápido. Por medio de la ONG AIESEC viajó a Bélgica a aprender francés y luego a hacer una pasantía en la tecnológica Novell, en California. Así, un día se topó con un ejemplar de la revista Time con dos jovencitos en tapa: David Filo y Jerry Yang, los fundadores de Yahoo!. "Me di cuenta que tenía que volver a hacer eso mismo al país. Terminaba 1995, acá una conexión a Internet valía USD 200 por mes y no había más de 5.000 usuarios, pero había que hacerlo", recuerda.

Ahora la gran ola es blockchain. Hace más de 20 años yo tenía que explicar que era Internet y ahora me pasa los mismo con bitcoin, es fascinante. Es el mismo escenario de revolución

Así nació GauchoNet, el primer buscador local. "El lugar preferido por los argentinos para buscar, informarse, participar y contactarse", como decía su eslogan. Tres años después, Terra Networks, una empresa del Grupo Telefónica pagó unos USD 5 millones por el sitio (nunca trascendió oficialmente la cifra y Arzuaga hace un gesto de "no vale la pena decirlo", cuando se le pregunta) que ya tenía 3 millones de visitantes.

Gonzalo Arzuaga en los ’90, como CEO de GauchoNet.
Gonzalo Arzuaga en los ’90, como CEO de GauchoNet.

No se quedó quieto: no se podía. Eran tiempos de efervescencia puntocom en los que nacían lo que luego fueron los grandes proyectos de Internet locales, como Mercado Libre, Despegar y DeRemate, entre otros. A los pocos meses de GauchoNet fundó Garage Latino, una de las primeras "incubadoras" de proyectos digitales de la Argentina. Le fue mal, muy mal.

Hoy no sé si bitcoin es MySpace o Facebook, es muy temprano para decirlo

"En 9 meses, quemamos USD 1,5 millones. Fue un master muy caro. No tenía 30 años y estaba muy estresado", recuerda. Hizo un click y se bajó de la carrera loca de esos días. Por completo. Quién había sido pionero local y tenía la cucarda de la primera venta millonaria de Internet en la región, algo que todos buscaban por esos días, se evaporó en el aire. "Me fui viajar por el mundo. Estudié chino en China. Después portugués en Brasil. Hice lo que los estadounidenses llaman 'personal development' (desarrollo personal): invertí en mí. Escribí 11 libros y participé de algún negocio, como KillerStartups, un sitio de contenidos que hicimos en 2007 y que se vendió. Pero todo muy tranquilo. Nunca me consideré un tipo de negocios sino un emprendedor", dice.

Hace unos años volvió a la Argentina, se casó y tiene dos hijos: Milena de 5 y Tobías de 2. "El otro día un amigo me decía que soy un buscador de grandes olas. Y algo de razón tiene. Ahora la gran ola es blockchain. Hace más de 20 años yo tenía que explicar que era Internet y ahora me pasa los mismo con bitcoin, es fascinante. Es el mismo escenario de revolución", asegura.

Abrió la ventana bitcoin y no pudo parar. Investigo, invirtió y con el mismo espíritu de hace 20 años se puso a escribir un libro sobre el tema: "Money 2.0", que está terminando y se publicará en unos meses. También lanzó Terrifico Capital, un fondo que invierte en criptomonedas e IOC [por Initial Coin Offering, u Oferta Inicial de Moneda] y que este año superará los USD 50 millones. Además, está a punto de lanzar Hotel Bot. "Es una app destinada a gente que viaja mucho y quiere hacer booking de un hotel en 10 segundos. Está diseñado para el mercado de Estados Unidos y se usa dentro del Messenger de Facebook y de Slack. Pero, la verdad, es un divertimento. Lo que me vuelve loco es el negocio cripto. Entré a ese mudo y salí hecho un converso. Es el futuro", se entusiasma.

El emprendedor escribió el libro Money 2.0
El emprendedor escribió el libro Money 2.0

LEA MÁS:

– Habla como un evangelizador, pero el bitcoin perdió 70% de su valor en poco más de un mes…

– El precio es lo de menos, no es lo importante.

– ¿Por qué cayó de esa manera?

– Lo que pasó es sano. Fue duro en el corto plazo, muchos perdieron, pero es algo bueno para el futuro. Si no, iba a estar la 'espada de Damocles' siempre sobre la cabeza del bitcoin, y el ajedrez enseña que la amenaza es más fuerte que la ejecución de esa amenaza. Cayó 70%, la vida continúa y mi mamá ni se enteró. No fue una corrección, fue un bombazo, pero ahora vendrán tiempos de más madurez. Nos va a llevar 10 años como sociedad entender ese cambio, y eso es lo más maravilloso de todo. Por eso el precio de bitcoin es irrelevante, aunque muchos ganen o pierdan en el camino. Hoy no sé si bitcoin es MySpace o Facebook, es muy temprano para decirlo.

– ¿Qué otros usos tiene blockchain, además de las criptomonedas?

– Hablar hoy de blockchain es difícil porque no hay mucho para mostrar, pero es lo que va a cambiar todo. Todo está centralizado, los contratos, la emisión de pasaportes, las visas, los certificados de nacimiento. Eso es lo que se va a transformar en los próximos 20 años: todo lo que se registra en papel se registrará en blockchain. Será radical.

– Hay muchos que creen que es una burbuja y hablan pestes de la tecnología. Varios Nobel de economía, el inversor Warren Buffett y Jamie Dimon, presidente de JP Morgan, por ejemplo.

– Que Dimon salga a criticar todo es como si abriera un paraguas frente a un tsunami. La industria financiera maneja trillones de dólares, muchísimo más que la industria de los contenidos que cambió para siempre la primera ola de Internet. Ahora el nivel de escala es muy grande y también el impacto que va a tener. Hace poco una billetera de Etherium [la segunda criptomoneda en importancia luego de Bitcoin], transfirió USD 102 millones: costó USD 0,48 y se hizo en 17 segundos. Si lo quisieras hacer con una cuenta bancaria a otro país pagarías hasta USD 100.000 y te tomaría muchos días. Eso es valor. ¿Hay muchas cosa que no van a funcionar? Obvio, así es la vida.

– ¿Cuál es la estrategia detrás de Terrifico Capital?

– Es un fondo que capitaliza inversiones. Al ritmo que viene no sería descabellado pensar en USD 100 millones administrados en 1 o 2 años. Hoy la ganancia es ridícula: más de 30x con algunas inversiones, por eso muchos dicen que es una burbuja. Lo que gana un manager de un fondo normal en dos décadas, nosotros lo ganamos en meses. Pero la gravedad y la realidad financiera existen. Este momento es parecido a 1998, cuando hablábamos de millones como si fueran pesos.

– ¿Cómo deciden las inversiones?

–  En general son ICO, que son como los IPO [la oferta pública de acciones o la salida a la bolsa] de las empresas, pero de monedas. Empecé invirtiendo yo, creció y armé un fondo: es un concepto sencillo. Primero para individuos y ahora se va sumando capital institucional, casas de cambio, "family office", etc.

Arzuaga está al frente del fondo Terrifico Capitals
Arzuaga está al frente del fondo Terrifico Capitals

– ¿Cómo funcionan las ICO?

– No se emite capital de la empresa, como cuando una empresa sale a cotizar a la bolsa. Se emite el derecho a consumir el servicio que venden esas compañías. Un derecho a usar antes y a un precio preferencial, lo que venden. Si sos una panadería, te vendo pan a futuro, no acciones de la panaderia. Pero con una vuelta: ese pan se va a revalorizar en el tiempo y también sirve como inversión financiera. Esto puede transformar la industria del "venture capital" de Sillicon Valley. ¿Qué pasa si un emprendedor hace un ICO en lugar de pedirle a un inversor? Lo mismo con los abogados o los escribanos. Suena a tirabombas, pero esta ola puede hacer desaparecer la idea de Silicon Valley como centro de inversión. Es fantástico para los emprendedores y para los inversores.

– ¿En qué ICO recomendaría invertir hoy?

– Hay uno de una empresa local que no puedo mencionar, pero me gusta mucho. También el del mensajero Telegram, el de Nucleus Vision [una empresa de sensores digitales] y el de Monetha, un servicio que permite pagar con bitcoins en miles de comercios en EE.UU. de manera muy simple, pero es un ICO que ya pasó. Por hora está todo muy enfocado a herramientas y "fierros": validación de identidades, por ejemplo. Aun no le llega la utilidad a la gente, pero sí es genial para invertir. Es la "Internet del Valor", la nueva ola, la evolución natural de la "Internet de los datos", que vi nacer en los '90.