Qué tiene que pasar para que la inflación empiece con “0” en agosto, según Milei

Desde el Foro Económico del NOA, el Presidente condicionó el éxito del programa antinflacionario a la finalización de la “limpieza” de pasivos financieros y al cierre de la brecha de precios relativos

Guardar
Para el mandatario, la evolución
Para el mandatario, la evolución de los precios mayoristas es la prueba de que la inflación minorista se encamina "inexorablemente" a niveles cercanos a cero.

El presidente Javier Milei ratificó su hoja de ruta económica y volvió a insistir en que “la inflación empezará con 0 en agosto de este año”. Durante su exposición en el Foro Económico del NOA (FENOA), el mandatario detalló las condiciones técnicas y macroeconómicas necesarias para que eso ocurra.

El jefe de Estado basó su optimismo en el comportamiento de los precios mayoristas, a los que considera el principal indicador adelantado de la trayectoria inflacionaria. “No pueden decir que recién ahora empecé a hablar de la inflación mayorista. Vengo hablando desde el inicio, porque es la que se anticipa”, sostuvo ante el auditorio. Según su visión, la desaceleración en este segmento es la antesala inexorable de lo que ocurrirá con los precios al mostrador una vez que se completen ciertos procesos de saneamiento financiero.

Las tres “limpiezas” fundamentales

Para que el objetivo de agosto se concrete, el Presidente señaló que deben despejarse tres obstáculos que hoy actúan como lastre. En primer lugar, se refirió a la necesidad de eliminar los efectos del money overhang (sobrante de pesos), una consecuencia directa de la vigencia del control de capitales. En segundo término, mencionó la importancia de agotar los rezagos de la política monetaria previa y, finalmente, limpiar las distorsiones causadas por la emisión de la segunda mitad de 2025.

El Gobierno mantiene la postura
El Gobierno mantiene la postura de no emitir, señalando que desde mediados de 2024 la base monetaria no ha registrado variaciones nominales. (Franco Fafasuli)

Bajo este esquema, Milei explicó que la convergencia hacia el nivel de inflación “cero” depende de la finalización de la corrección de precios relativos, proceso que calificó como una respuesta a las “bestialidades que hizo el gobierno anterior”. En sus declaraciones, el mandatario fue enfático: “Cuando se limpien los efectos del money overhang como consecuencia de haber tenido control de capitales, cuando se limpien los rezagos de la política monetaria y cuando se limpie el desastre que causaron durante la segunda mitad del año pasado tratando de golpear a un gobierno, es de esperar que la inflación minorista, a partir de agosto, empiece con 0”.

Un compromiso que nació en 2025

La meta de agosto de 2026 no es una novedad en el discurso presidencial. En octubre de 2025, Milei había planteado por primera vez este escenario, fundamentando su previsión en que los rezagos de la política monetaria operan con una ventana de aproximadamente 26 meses desde que se estabiliza la cantidad de dinero.

En aquel momento, el Presidente había manifestado que la inflación de agosto de este año sería del 0%, contrastando esa proyección con el escenario recibido al inicio de su mandato. Desde mediados de 2024, el Gobierno mantiene la base monetaria sin variaciones nominales, un pilar que Milei considera innegociable. “La inflación se va a terminar en la Argentina mientras que se siga manteniendo el equilibrio fiscal y apretada la política monetaria”, reiteró en el FENOA.

El contexto de los números actuales

La insistencia del mandatario ocurre en un contexto donde los datos oficiales de febrero de 2026 marcaron una inflación del 2,9% mensual, repitiendo la cifra registrada en enero. Si bien el indicador se mantiene en niveles históricamente bajos para el país en los últimos años —con una inflación interanual que se ubica en el 33,1%—, el desafío para el equipo económico es quebrar el piso del 2%.

Milei destacó que "el problema
Milei destacó que "el problema del Banco Central se resolvió en seis meses"

En este sentido, Milei defendió la celeridad de las reformas implementadas por el ministro de Economía, Luis Caputo. “Nosotros dijimos que íbamos a ir a déficit cero el primer año. Dijeron que era imposible y que con suerte podíamos llegar a equilibrio al final del mandato. Afortunadamente Caputo puso las cuentas en orden en un mes”, afirmó el mandatario, destacando que el problema del Banco Central se resolvió “en seis meses”.

La cláusula de salvedad: el mundo y la energía

A pesar de su confianza en la política monetaria y fiscal, el Presidente introdujo una advertencia sobre factores exógenos que podrían alterar los plazos, aunque no el resultado final. Reconoció que, a diferencia de las ciencias exactas, “la economía no es física” y está sujeta a imprevistos globales.

“Pueden pasar cosas en el mundo, como un salto en el precio del petróleo y el gas. Eso puede pasar”, admitió el jefe de Estado. Esta mención no es menor en un escenario internacional volátil donde el costo de la energía tiene un impacto directo en la estructura de precios internos. No obstante, para Milei, estos posibles eventos serían solo desvíos transitorios en una trayectoria que, según su análisis, desembocará en la erradicación total del fenómeno inflacionario si se mantienen los “deberes” hechos en materia fiscal.