La carne acumula una suba del 60% en cinco meses: cuánto cuesta el kilo según cada corte

Los precios vienen presentando importantes ajustes, aunque con la caída de la demanda empezaron a moderarse en las últimas semanas

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En febrero, según el Indec,
En febrero, según el Indec, las variaciones en los cortes relevados oscilaron entre el 5,7% y 8,1% (Adobe Stock)

Los precios de la carne experimentaron importantes subas durante el verano, a pesar de que el consumo suele mermar, lo que sumó presión al bolsillo de los consumidores. Según datos privados, desde octubre, el alimento preferido por los argentinos acumula una suba en torno al 60%, aunque desde marzo, algunos cortes comenzaron a mostrar señales de desaceleración debido a la baja demanda.

En relación a enero, el mes pasado, según el Indec, las variaciones en los cortes relevados oscilaron entre el 5,7% y 8,1%, siendo la paleta y la nalga los que más aumentaron. Pero entre febrero y los primeros días de marzo se observaron movimientos dispares.

De acuerdo a datos de Cámara de Matarifes y Abastecedores (CAMyA), las principales subas se registraron en el asado americano, que aumentó 5,1%, y en el bife de chorizo, con un alza de 4,6%. También hubo incrementos más moderados en bola de lomo (3,6%) y cuadrada (3,6%).

Las principales subas se registraron
Las principales subas se registraron en el asado americano, que aumentó 5,1%, y en el bife de chorizo, con un alza de 4,6% (Reuters)

En contraste, la baja más marcada se registró en el asado, que cayó 11,2%. Le siguieron el matambre, con una reducción de 8,9%, y tanto la tapa de asado como la tapa de nalga, que disminuyeron 7,6%. También retrocedió el peceto, con una caída de 6%. El resto de los cortes relevados se mantuvo sin cambios entre ambos meses.

Los precios, en promedio, quedaron de la siguiente manera:

  • Asado: $15.900
  • Vacío: $21.700
  • Bife de chorizo: $23.000
  • Ojo de bife: $23.200
  • Lomo: $26.800
  • Entraña: $29.000
  • Asado americano: $18.500
  • Matambre: $17.500
  • Cuadril: $20.900
  • Colita de cuadril: $21.700
  • Tapa de asado: $15.900
  • Tapa de nalga: $15.900
  • Nalga: $21.500
  • Peceto: $20.500
  • Bola de lomo: $20.300
  • Cuadrada: $20.400
  • Paleta: $17.000
  • Roast beef: $16.900
  • Picaña: $21.900

Cabe aclarar que los precios pueden registrar diferencias de acuerdo a la provincia, localidad o incluso el barrio. Esto responde a factores como la logística, los costos regionales y el tipo de comercio, por lo que los valores finales pueden ser superiores o inferiores a los mencionados.

El presidente de CAMyA, Leonardo Rafael, explicó que algunos precios se reacomodaron a partir de un leve ajuste en el valor de la hacienda. No obstante, aseguró que bajar los precios implicó “resignar algo de margen de rentabilidad para poder sostener las ventas y evitar que el producto quede sin salida, ya que se trata de un bien perecedero”.

El motivo de las subas de los últimos meses, dijo Rafael, es que hay poca oferta de hacienda por falta de stock. “Tenemos las mismas 50 millones de cabezas que hace 50 años”. Además, aún se siguen enfrentando las consecuencias que dejó la histórica sequía de 2022 y 2023.

Rafael: "Los precios implicó “resignar
Rafael: "Los precios implicó “resignar algo de margen de rentabilidad para poder sostener las ventas" (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para comenzar a revertir la situación del sector, el referente planteó una serie de medidas consideradas clave. Entre ellas, mencionan la necesidad de elevar el peso de faena, es decir, promover la producción de animales más pesados; garantizar previsibilidad en las reglas de juego, un factor que hoy empieza a aparecer pero que considera necesario consolidar; y ampliar el acceso al crédito para la inversión a lo largo de toda la cadena productiva.

Según precisó, se trata de tres puntos entre muchos otros que deberían empezar a trabajarse con el objetivo de avanzar hacia una política agroganadera e industrial que permita potenciar la producción.

En ese marco, también destacó que la actividad depende de factores climáticos que muchas veces resultan adversos.

A eso se añade el propio ciclo biológico: cada vaca produce, en promedio, un ternero por año, y ese animal tarda entre tres y cinco años en completar su ciclo hasta llegar a la etapa de producción o comercialización.

Por su parte, David Miazzo, economista especializado en el sector agropecuario, proyectó que el precio de la carne se mantendrá alto “entre dos y tres años”, ya que el ciclo ganadero es lento. Igualmente, apuntó: “No creo que pueda incrementarse mucho más mientras que el poder de compra no mejore”. Lo mismo anticipó este viernes el economista Iván Ordoñez en una entrevista en Infobae en Vivo.