Mercados: caen las acciones y rebotan los bonos, con descenso del riesgo país

El S&P Merval cede 1,2% y en el exterior bajan las acciones petroleras por el desplome de 4% en el petróleo. El indicador de riesgo país marca 572 puntos para la Argentina

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Los activos argentinos atraviesan un
Los activos argentinos atraviesan un enero levemente negativo.

Aunque los índices de Wall Street apuntan a una jornada positiva, con el sostén de la temporada de balances corporativos, las acciones argentinas vuelven a transitar una jornada falta de ímpetu alcista.

El descenso de los precios internacionales del petróleo en torno al 4% este jueves, con el barril de crudo ligero de Texas otra vez debajo de los 60 dólares, lastra las cotizaciones en dólares de las compañías argentinas ligadas al sector energía, como YPF (-0,8%) y Vista Energy (-0,5%).

A las 11:30, el índica S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires resta 0,1%, a 2.948.000 puntos.

Mejor estaba el panorama para los bonos soberanos en dólares, con un aumento de 0,3% en promedio que contribuía a un descenso del riesgo país argentino en nueve unidades, a 572 puntos básicos.

“El Gobierno refuerza su apuesta a continuar afinando el gasto a la par de medidas impositivas para consolidar una baja en el nivel de precios”, afirmó Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital. “El mercado financiero local atravesó una jornada negativa, con el S&P Merval medido en dólares registrando su mayor caída en un mes y medio y alcanzando niveles mínimos desde noviembre”, añadió.

En la licitación de deuda de corto plazo en pesos de este miércoles, el Tesoro colocó ARS 9,37 billones, logrando un rollover del 98%. Este resultado le permitió cubrir prácticamente todos los vencimientos y solo necesitará usar unos $180.000 millones de sus depósitos en moneda doméstica para cubrir el remanente.

“El Tesoro contaba con solo ARS 3,1bn disponibles, por lo que necesitaba asegurar un rollover elevado y, como era de esperar, terminó convalidando tasas más altas en los instrumentos de corto plazo.La demanda se concentró en las Lecap más cortas, que representaron el 60% del total colocado (68,9% incluyendo todas las Lecaps)“, indicaron desde Max Capital.

La tasa efectiva mensual alcanzó un 3,39% para las colocaciones a febrero de 2026.

“En términos generales, las colocaciones se concentraron en instrumentos de corto plazo. El Gobierno pagó una prima en la Lecap feb-26 (2,9% mensual en el mercado secundario ayer), que concentró el 30% de la demanda. Para el resto de las Lecaps, la adjudicación estuvo en líneas generales en niveles similares a los del mercado secundario. Esta licitación sugiere una pausa en el proceso de normalización de tasas de corto plazo, dado que las autoridades priorizaron asegurar un rollover elevado, en un contexto en el que los depósitos del Tesoro solo alcanzaban para cubrir aproximadamente un tercio de los vencimientos”, añadieron desde Max Capital.

“En términos agregados, la extensión promedio de la colocación fue relativamente corta, aunque en línea con lo esperado, dominada por instrumentos en pesos y con una clara preferencia por vencimientos dentro de los próximos 6 a 12 meses. La licitación confirma que la liquidez sigue siendo el principal condicionante del mercado local y que, en este contexto, el Tesoro sostiene el rollover apoyándose en instrumentos de corta duración e indexados, que capturan un mayor interés entre inversores regulados, mientras que la extensión de plazos continúa siendo gradual y acotada”, evaluó Eric Ritondale, economista jefe de Puente.

“En síntesis, el resultado valida el diagnóstico previo: demanda defensiva, duración todavía relativamente corta, elevado interés por TAMAR y tasa fija corta, y un mercado que sigue priorizando liquidez y flexibilidad por sobre apuestas de más largo plazo, en un entorno donde las condiciones de liquidez se mantienen astringentes”, considero Ritondale.

En una mirada internacional, Felipe Mendoza, CEO IMB Capital Quants, advirtió que “nos encontramos ante una encrucijada crítica; la presión política sobre la Fed, sumada a la inminente posibilidad de una ofensiva militar contra Irán, está configurando un escenario de ‘vuelo a la calidad q’ue podría disparar el dólar”.