Máquinas paradas en medio del boom de importaciones: la industria textil opera a menos del 30% de su capacidad

Es el sector que peor desempeño mostró a finales de 2025. Cómo le fue a las demás actividades, en un contexto de bajo uso de las fábricas argentinas

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La industria argentina tuvo un duro golpe en el penúltimo mes del año pasado, o al menos eso sugieren los números. Según un informe publicado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), el uso de la capacidad instalada cayó de 62,3% en 2024 a 57,7% en 2025. Eso quiere decir que las fábricas trabajan con más del 40% de sus máquinas completamente frenadas.

Pero la situación es aun más crítica para algunas actividades en particular. De acuerdo al estudio, hay cinco rubros que operan con menos del 50% de su capacidad. El que peor momento atraviesa es el sector de “productos textiles”, que trabaja con apenas el 29,2% de sus máquinas encendidas. En 2024 su nivel de producción ya era bajo (48,2% de uso de capacidad instalada), pero en 2025 se desplomó. De hecho, el valor registrado en nombre es el nivel más bajo de toda la serie y con una profundización clara de la caída en los últimos tres meses.

En efecto, según datos del IPI manufacturero, la fabricación de tejidos y acabado de productos textiles disminuyó 43,9% en noviembre con respecto al mismo mes de 2024, y la producción de hilados de algodón cayó 37,1% para la misma comparación.

En ese contexto, no se puede escindir de lo que está pasando a nivel comercial. Es que el sector de textiles e indumentaria experimentó un crecimiento muy marcado de importaciones durante el 2025. De acuerdo a un informe de Fundación Pro Tejer, en los primeros diez meses del año pasado ingresaron al país 332.696 toneladas de mercadería, por un valor de USD 1.450 millones, lo que representa un incremento interanual del 89% en cantidades y del 61% en valores. “En gran medida, se debe a la desregulación del comercio exterior y la apreciación cambiaria que abarató aún más los productos”, señalaron desde la entidad.

El resto de la industria

A ninguna otra actividad le fue tan mal como a la industria textil, pero hay otros casos que también son llamativos por los números en rojo. Es el caso de la metalmecánica (excluida la industria automotriz), que el ante año pasado trabajaba al 50% de su capacidad y en noviembre de 2025 bajó al 39,9%. “Según referentes del sector, la caída del nivel de actividad se vincula con una menor demanda local y con el ingreso de productos importados”, indicaron desde el Indec.

La fabricación de productos de caucho y plástico (41%) y los productos de tabaco (44,9%) también trabajaron en noviembre con menos de la mitad de su capacidad instalada. Se suma a la lista la industria automotriz, que sufrió una dura caída en el período analizado, pasando del 64,7% de uso de su capacidad instalada en noviembre de 2024 a sólo 46,3% en igual mes de 2025.

El resto de los sectores operó con más del 50% de sus máquinas encendidas, pero no por eso tuvo un buen desempeño. La industria de “edición e impresión”, por ejemplo, redujo su índice del 53% al 50,6% en el transcurso del último año.

También cayó el uso de capacidad instalada de la fabricación de sustancias y productos químicos (bajó del 66,1% al 57,8%), de los productos minerales no metálicos (pasó de 60,6% a 58,2%) y de productos alimenticios y bebidas (66,9% a 64,2%).

Resta mencionar tres sectores, que fácilmente pueden ser señalados como “las excepciones”. Los tres mejoraron sus números en el último y todos operan por arriba del 70% de sus posibilidades. Uno de ellos es el rubro de “papel y cartón”, que saltó del 68,6% al 71,2% en el período analizado. El segundo es el sector de “industrias metálicas básicas”. Las empresas de ese rubro operaban al 67,2% de su capacidad a finales de 2024 y mejoraron al 73,3% en noviembre de 2025. Por último aparece la “refinación de petróleo”, un sector que partió de un punto alto en 2024 (82,1%) y terminó aún mejor el 2025 (86,5%).

Como se puede observar, más allá de las excepciones mencionadas, la industria no está atravesando un buen momento. Los resultados de “capacidad instalada” confirman aún más la caída de la industria informada la semana pasada por el Indec, cuando el organismo comunicó que la industria manufacturera sufrió una retracción interanual del 8,7% en noviembre.